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miércoles, 16 de junio de 2021
martes, 15 de junio de 2021
lunes, 14 de junio de 2021
sábado, 12 de junio de 2021
La mujer a través de la historia
La
mujer a través de la historia
Hoy voy a contarles un cuento especial, dijo la abuela a
sus nietas. − Quiero que se sienten a mi alrededor y pongan mucha atención.
En el inicio de todos los tiempos, cuando Dios estaba
construyendo el mundo, hizo al hombre para que lo habitara, pero al verlo tan
solo, le quitó una costilla y creó a la mujer. Un ser tan perfecto, no
solamente en lo físico sino en lo emocional; tal creación, despertó la ira del
demonio y fue fraguando la manera de pervertirla y restarle hermosura.
Primeramente, la tentó, invitándole a probar la tesitura,
aroma y sabor de una manzana del árbol prohibido; después, fue expulsada del
paraíso y condenada a parir a sus hijos con el dolor y desgarramiento de sus
entrañas; luego, ocultó su figura de la faz de la tierra, su silueta quedó desdibujada,
como si solamente el varón existiera y fuera el único ser que podía estudiar,
aprender, crecer y aportar a la humanidad.
No se le permitía que tuviese control sobre su cuerpo, su
salud reproductiva, la selección de su pareja; no podía ocupar cargos públicos
representativos; estaba confinada a los espacios privados, con todas las
carencias de toma de decisiones; no podía elegir a sus gobernantes, ni
educarse; pero, a pesar de todos los obstáculos puestos,
la mujer lograba sobreponerse e iba sorteando uno a uno los impedimentos;
emergiendo del silencio, del grito ahogado, de los atropellos que en su nombre
se cometían.
Entonces, este ser malévolo, instituyó otras formas de
hacerla sufrir. Sembró en el corazón de algunos hombres débiles de voluntad, trastornos
de conductas; y es así como la mujer empezó a ser castrada, violada,
prostituida, mancillando su cuerpo, pero dejando limpios sus pensamientos y
emociones.
Una vez más, el diablo le dijo: Las adicciones
quebrantarán tu voluntad, tu espíritu quedará flagelado y serás como un alma en
pena vagando por el mundo.
Volvió a quedar defraudado, el amor se sobrepuso. De tal forma que procedió a insertar la
violencia, la forma más cruel de maltrato verbal, emocional, físico y social. De
esta última calamidad impuesta, le ha costado más levantarse; pero
afortunadamente, cada día hay más dependencias que ofrecen apoyo y ayuda; más
conciencia individual, más resiliencia y fomento a la autoestima para
reconocerse y amarse a sí misma.
Siguen brotando rosas de los confines de la tierra; no
más ablación en los países islámicos, no más mujeres maltratadas, no más
feminicidios.
¡Alcemos la voz
con acciones que alcancen a visualizarse y escucharse por todo el mundo! −
¡finalizó emocionada la abuela!
Su mensaje, cargado de emotividad, cimbró el corazón de
sus hermosas nietas, quienes siempre se habían visualizado como princesas y
reinas, que estaban a la espera del príncipe que llegara a llevarlas hasta el
castillo construido para ellas.
viernes, 11 de junio de 2021
El arte de escribir
El
arte de escribir
Arte
significa creación, ordenamiento de la razón; imprimir el sello personal a lo
que se piensa; el estilo adoptado por el creador aporta precisión, claridad y
armonía.
Escribir, es
hilvanar palabras; unir las sílabas con cohesión y coherencia, generalmente
surge la idea como una luz en el pensamiento, se conceptualiza y en la medida
que se van formando frases y párrafos, la palabra se convierte en vehículo del
pensamiento, que trasmite un mensaje y que espera al receptor para entablar un
diálogo.
El
incursionar como creador de escritura implica conocer la gramática, «que es la
ciencia que estudia las combinaciones y componentes de una lengua» y la
sintaxis «que es el arte de combinar las palabras correctamente». De esa forma,
se incursiona en varios campos y contextos donde se quiere emitir un mensaje.
Tanto la lectura como la escritura, son competencias que están en constante
reconstrucción y desarrollo, forman parte medular de nuestro entorno personal y
social. Requerimos leer el mundo en que vivimos y externar nuestro pensar y
sentir. Citando al pensador brasileño Paulo Freire (1974) quien dice: “leer-escribir
es un proceso dialéctico que sintetiza la relación existente entre
conocimiento-transformación de nosotros mismos”.
Por lo tanto, cuando leemos lo que
sucede a nuestro alrededor y lo comparamos con lo que pasa en otras esferas,
vamos interiorizando una conciencia, podemos emitir una opinión fundamentada y
cuando lo trasladamos a la escritura, nos permite una transformación interna de
nuestros propios pensamientos.
El arte de
escribir no es innato, es una habilidad que se desarrolla procesualmente; le
antecede la lectura como preámbulo y puerta introductoria al mundo del
conocimiento; no solo se aprende de los textos ni de la educación formal, sino
de la observación de hechos cotidianos, de la interiorización y reflexión de
las cosas que suceden y pasan por el escrutinio de la conciencia y luego de la
confrontación con lo que dicen otras lecturas provenientes de diversos autores
Escribir, es
un verbo que trae consigo un equipaje de deberes, pero también de
satisfacciones; requiere tiempo, esfuerzo, paciencia, dedicación, perseverancia,
voluntad de dar existencia al mensaje y el anhelo latente de compartir con
posibles lectores, quienes, a su vez, tienen la posibilidad de asentir o
disentir con lo expuesto, pero que, de alguna manera, se convierte en fuente de
conversación entre escritor y lector.
La invitación
implícita en este artículo, es que sigamos cultivando estas competencias de la
lectura y la escritura, que escuchemos al anciano, que rescatemos las historias
que seguidamente pasarán al rincón de los olvidos; hay tanta sapiencia y
experiencia en cada uno de ellos; observemos lo que gira a nuestro alrededor,
emitamos nuestra opinión cada vez más fundamentada, reconociendo que la verdad,
es relativa, «todo depende del cristal con que mira».
Volvamos a
retomar la pluma y el papel, o en su defecto, las redes sociales; emitamos
nuestros pensamientos y sentimientos por medio de la carta, el mensaje escrito,
el diario personal, entre otros muchos recursos; sin olvidar, que siempre debe
prevalecer el respeto, tolerancia, empatía y solidaridad hacia los otros.
viernes, 4 de junio de 2021
Hablemos de política
Una de las acepciones etimológicas de la palabra política
proviene de ciudad, por lo que se explica como el “arte propio de los
ciudadanos” y el “arte de vivir en sociedad”. Aristóteles definió al hombre
como un animal político, porque es capaz de crear y organizar la vida de las
ciudades y el actuar de las sociedades.
Platón, escribe en el año 370 a.C. 10 libros sobre la
República, explicita en cada uno de estos, cómo sería el estado justo, ideal y
ético, así como las características de sus gobernantes; en sus disertaciones
hace uso de alegorías y mitos, como el de los metales, donde las clases
sociales quedan de manifiesto: oro para los gobernantes, plata para los
guardianes y bronce para quienes producen los bienes: artesanos, comerciantes y
jornaleros «resto de la población». Desde ese entonces la palabra «democracia»
está en boga, incluso en el libro IX, se dice que el hombre tirano surge del
hombre democrático.
El siguiente personaje seleccionado para ahondar sobre el
tema es Maquiavelo, nacido en Florencia en el año de 1469, durante su infancia
y juventud fue testigo presencial de cómo se aplicaba el poder y las
consecuencias derivadas, posteriormente ocupó un cargo de gobierno en política
exterior y asuntos militares; la educación recibida y experiencias personales
en el mundo político, contribuyeron a la formación de su pensamiento. Es hasta
después de su muerte que se publica su libro “El príncipe” (1532), «prohibido
por la iglesia y que sale a la luz con el movimiento de la Ilustración».
Este preámbulo introductorio lleva la intención de hacer
un saltó en la memoria selectiva para llegar a la reflexión del momento actual.
Las sociedades se han conformado con base a luchas
sangrientas impulsadas por la pasión y los ideales; las conquistas de los
derechos y la estipulación del ser y hacer ha quedado de manifiesto en la
Constitución Mexicana. La historia se encarga de mostrarnos los hechos
objetivos que han predominado para llegar y sostenerse en el poder, basta
recordar a Don Porfirio Díaz y sus 33 años como presidente.
Indudablemente, la ambivalencia de la vida siempre
presenta ambas caras de la moneda: lo bueno y lo malo. El surgimiento del
primer partido que nace en 1929, saliendo triunfante en las elecciones por 71
años consecutivos, hasta la entrada del nuevo siglo y milenio que pierde ante
un partido de alternancia.
En ese devenir histórico, los mexicanos hemos visto
desfilar una serie de gobernantes de índole nacional, estatal y municipal,
centrando las esperanzas en la toma de decisiones que aludan a esos valores
instituidos desde la visión filosófica platónica: prudencia, valor, templanza y justicia y los cuales hemos visto
crecer en letra más no en acciones contundentes en pro de una mejor
sociedad.
Este escrito conlleva la intención de que quien lo lea,
pueda hacer una introspección sobre los procesos políticos actuales; que, a la
hora de emitir el voto, sea hecho con la convicción y certeza de estar
eligiendo no a un partido, sino a la persona que mejor pueda representar los
intereses colectivos; no fragmentar familias y amistades por tener una opinión
distinta; no caer en el juego de creer todo lo que escucha y ser trasmisores de
desprestigio.
Me despido trayendo a colación una frase de Maquiavelo: “Hay que ser cauto en el creer y en el
obrar y proceder con moderación, prudencia y humanidad, de modo que la excesiva
confianza no lo haga a uno incauto y la excesiva desconfianza no lo haga
insoportable”.
viernes, 28 de mayo de 2021
Cumpleaños
Mi existencia marca como punto de inicio la década de los 60, cuando el mundo se tambaleaba ante los sucesos políticos, culturales y económicos que cimbraban el orden establecido. El motor del cambio empieza a acelerar. Acontece la guerra fría entre dos potencias mundiales: Rusia y E.U.A., la guerra de Vietnam, que es la primera asistida por las principales fuentes de comunicación, dando cuenta de los abusos y atropellos a los derechos humanos y la pérdida de miles de vidas. Martín Luther King, activista pacífico de Estados Unidos de América, levanta su voz contra las injusticias y los atropellos a los derechos elementales de la comunidad afroamericana; convirtiéndose en uno de los luchadores sociales que expresa con palabras y persigue su sueño con acciones contundentes; solo pudo ser silenciado por las manos asesinas que presionaron el gatillo poniendo fin a su existencia.
Se gesta el movimiento social de los hippies, cuyo lema: amor y paz se escucha por los distintos continentes. Florecimiento del arte, de la libre expresión, pero también de la drogadicción y la trasgresión de las normas sociales; la música estridente del Rock and Roll, entra hasta los hogares, cimbrando el alma e ímpetu en los jóvenes y logra imponerse a pesar de la oposición. Los Beatles, cuarteto de Liverpool, dejan escuchar su armónica música, con letras que buscan la identidad, el encuentro consigo mismo y con la otredad. Se aprueba la píldora anticonceptiva y empieza una revolución sexual; reivindicando la sexualidad como parte integrante de la condición humana.
Los alemanes, separaron miles de familias con la construcción del Telón de Acero, mismo que fue finalmente derrumbado en 1989. El primer aterrizaje lunar acontece en 1969, siendo informado al mundo entero por los medios imperantes de la época. Se crea, el primer prototipo de internet, dando inicio a la revolución global del conocimiento.
Son muchos los detonantes históricos y culturales que acompañaron mis primeros años de vida; mismos que fui conociendo en la medida de se expandió mi desarrollo físico, cognitivo, social y emocional.
Un 29 de mayo, de 1963, dejé el abrigo protector del útero materno, para llegar a un hogar donde se carecía de comodidades materiales, pero, rodeado de amor, solidaridad y abrazo protector familiar y comunitario. Cada año, compartía con mamá, posteriormente con mi cuñado y dos de mis hijos la celebración de cumpleaños, por lo que el mes de mayo, se relaciona con júbilo y jolgorio. Acuden a mi mente esos momentos, festejando una vuelta más al sol; por lo que ese día era esperado con ansia, pues significaba recibir presentes y sentir la corona de atenciones, privilegios y deferencias sobre mi persona, que me hacían sentir la reina de la fiesta. En los festejos había piñata, comida preparada por las manos y sazón de mamá, ollas de tesgüino, que hacían el deleite de los pobladores; pastel elaborado por mi tía Eloísa, conjugando las satisfacciones experimentadas al ser protagonista del evento.
domingo, 23 de mayo de 2021
sábado, 22 de mayo de 2021
jueves, 20 de mayo de 2021
lunes, 17 de mayo de 2021
Soy maestra
Soy
Maestra
Son distintos los caminos que llevan a obtener un título
en educación; circunstancias que se han ido modificando de acuerdo a los
requerimientos propios del contexto y de las necesidades del sistema educativo.
A partir de la implementación de la Secretaria de Educación Pública en México (1921),
el reto inmediato era la expansión y empezar a llevar alfabetización; por lo
que personas con primaria terminada, ingresaron a las filas del magisterio para
convertirse en alfabetizadores y más adelante se irían comprometiendo con los
cursos propedéuticos.
A partir de mediados
del siglo XX, la cobertura de las escuelas por todo el territorio mexicano era
notable, por lo que personas con secundaria terminada, ingresaban directamente
a la escuela normal y en tres años salían con título en mano, listos para
llevar su misión a los rincones más apartados del país o estado.
Por los 80, se abre la oportunidad que personas con
secundaria terminada empiecen a trabajar dentro del magisterio y cursen su
educación al mismo tiempo en escuelas
formadoras durante los periodos de receso vacacional y en fines de semana.
Posteriormente, se da la exigencia que antes de entrar a
la normal, se haya cursado la preparatoria, obteniendo un título, cuatro años
después de licenciado en educación.
La escuela, también es puerta de entrada donde pueden
florecer otras profesiones, sobre todo de nivel secundaria, medio superior y
superior; recibiendo los cursos de nivelación pedagógica donde se cursan las
materias propias de didáctica y pedagogía.
Este es el escenario donde el aprendizaje es inacabado,
hay un nuevo término aplicado que es «INCOMPLETUD», eso significa que hay que
estar en constante actualización y profesionalización por los cambios que se
presentan a una velocidad frenética y exigen que el maestro esté preparado para
enfrentarlos.
Recientemente leí un texto de Pablo Latapi, quien dice que
esta profesión tiene sus ambivalencias y claroscuros de la luna; resalta los
retos y áreas de oportunidad que el docente enfrenta cada día, pero también
menciona la enorme satisfacción que experimenta cuando contempla el milagro del
aprendizaje, cuando puede mirar esos ojos que se iluminan, la sonrisa que se
dibuja en el rostro, las palabras de agradecimiento de sus alumnos y el raudal
de amor que recibe a diario.
Concuerdo con estas disertaciones, estoy inmensamente
agradecida por la oportunidad brindada de ingresar a las filas del magisterio
en 1986 en la secundaria de mi pueblo natal Balleza, Chihuahua. La inmensa
cantidad de aprendizajes que recibí de mis compañeros de trabajo, de mis
alumnos, quienes con sus interrogantes me obligaban a estarme actualizando;
agradecida con las escuelas que en su momento me fueron brindando las
herramientas necesarias para desenvolverme en esta hermosa profesión.
El aprendizaje, no solo se recibe de los currículos y maestros
que imparten la cátedra, sino de los compañeros de viaje, con quienes se
construyen lazos indisolubles de amor y compañerismo. Se comparten
experiencias, vivencias, métodos, técnicas y las bases teóricas; en la medida
que se va adquiriendo significado, se aprende a valorar intensamente lo que se
hace.
Soy una maestra sedienta de aprendizaje, al terminar un
ciclo de preparación ya estaba pensando en el siguiente, con la mirada puesta
en el horizonte, en la búsqueda de respuestas a tantas interrogantes que, al
igual que la utopía, en la medida que vas avanzando, esta se va alejando diez
pasos más.
Incursioné en varios ámbitos educativos: docente,
subdirectora, directora y jefa de enseñanza, a la par que laboré en varias
escuelas diseminadas en distintos espacios del estado: Balleza, Parral, San Francisco
del Oro, Delicias, Guachochi y de vuelta a Parral. También tuve la suerte de
impartir clases a preescolar, primaria, secundaria, nivel medio y superior,
adquiriendo con ello, la experiencia de conocer y apreciar las diferencias
substanciales de cada etapa. Trabajé en la escuela formadora de docentes,
acompañé a varias generaciones en su trayecto formativo. Me jubilé en el 2017,
actualmente fui invitada a volver a la escuela normal, estoy laborando de forma
virtual, una nueva modalidad, donde los retos están al día, pero también las
esperanzas, los sueños compartidos y los lazos de amor que vamos tejiendo por y con la docencia.
Felicidades a todos los maestros en su día, por ser
constructores, andamios, guía; por ser esa luz que ilumina el sendero del
conocimiento, quien sienta las bases para que las nuevas generaciones tomen
decisiones más informadas, más conscientes y reflexivas; porque en nuestras
manos está la formación de carácter, templanza, resiliencia y valores.
¡Sigamos siendo sembradores!
viernes, 14 de mayo de 2021
Otra batalla perdida
Otra batalla perdida
Hay
eventos únicos e irrepetibles que marcan la existencia, uno de estos, es el
momento del nacimiento y el otro es cuando dejamos de existir en el mundo
físico.
Se
ha dicho, que, al momento de nacer, es como un libro con las páginas en blanco,
donde se irán imprimiendo esas experiencias, mismas que son parte inherente del
desarrollo de cada ser humano y que tienen una relación directa con el entorno
familiar y comunitario donde nos desenvolvemos.
Los
psicólogos fundamentan en sus teorías que aparte de la carga psicogenética, las
muestras de afecto, apego y amor que recibimos desde la gestación y
posteriormente de nuestros primeros cuidadores son parte medular del desarrollo
de la personalidad y carácter de cada individuo.
Este
escrito lleva la intención de rendir un homenaje póstumo al recuerdo de Roberto
Jáquez Olivas y su compañera de vida, Bertha Quintana.
Una
pareja que se encuentra en el devenir del tiempo, cuando ambos ya habían
procreado una familia en distintos ámbitos, pero que por aras del destino se
conocen y deciden emprender una nueva etapa en su vida.
La
vida se compone de dualidades. Ellos se reencuentran, pero un fantasma aparece
con nubarrones de tormenta; el cáncer se había posesionado de Queta, madre de
Roberto, cuyas limitaciones iban en aumento día con día.
Ellos,
al igual que el resto de la familia, se comprometen en su cuidado, prodigando
las atenciones y amor que un enfermo requiere; dejando a un lado las
necesidades propias para volcarse en la atención de calidad que ella necesitaba
y la enfermedad demandaba.
Es
en ese contexto, donde nuestros lazos de amor familiar se renuevan y
solidarizan; porque contrario a lo que se piensa, es en medio de la desventura
y dolor, donde puede reconocerse la esencia primordial del ser humano.
Fuimos
testigos de su compromiso como pareja, del emprendimiento en pos de construir y
edificar un entorno seguro y armónico llamado hogar, donde podía respirarse es
aroma que emana del amor; esa invitación a llegar y sentirse parte de su casa;
a ser convidados de su mesa y a departir largas horas de charlas, a veces con
lágrimas y otras tantas compartiendo sueños e ilusiones.
En
días pasados, ambos fueron embestidos por la crueldad del Cóvid, Bertha no resistió,
sus pulmones dejaron de funcionar y el soplo de vida conferido al momento de su
gestación, se apagó como una vela que recibe la fuerza del viento; expiró junto
con los sueños construidos. Roberto, le sobrevivió unos días, luchando contra
los estragos y daños ocasionados, hasta que su cuerpo maltrecho y cansado,
decidió rendirse.
No
hubo honras fúnebres, sus restos mortales fueron convertidos a polvo; colocados
en una pequeña caja, que fue depositada en la tumba de sus progenitoras.
Les
sobreviven sus hijos, su padre: Roberto Jáquez Gardea, hermanos y demás familia
que queda consternada con su pronta y triste partida.
Este
obituario rescata en letras, algunos fragmentos someros de su vida, de la causa
de su muerte y del duelo generado en quienes tuvimos la suerte de conocerles y
amarles. Recordar a las personas, es tallar en el árbol genealógico de su vida,
de su personalidad y acciones que enaltecen su recuerdo.
Nos
quedamos esa sonrisa a flor de piel, con la alegría que les caracterizaba y
externamos las gracias a todos los familiares y amistades que manifestaron su
solidaridad en estos tiempos de despedida, desprendimiento y llanto.
miércoles, 12 de mayo de 2021
Ante su partida
Hay acontecimientos que cimbran, penetran hasta lo más
profundo de las entrañas, nos hacen reconocer la fragilidad de nuestra vida
terrenal y nos colocan en el umbral de la conciencia, donde podemos
reconocernos a través del dolor que embarga a las personas con las cuales
crecimos y convivimos a través del tiempo.
Esos sentimientos, emociones y reconstrucciones son
precisamente los que nos hacen comunidad; el nacer, crecer y desarrollarse en
un entorno, donde se comparten alegrías y tristezas, el ser testigos de éxitos
personales y familiares, son parte inherente del amor y lazos construidos a
través del tiempo.
Cada familia enfrenta sus propias batallas, algunas son producto
de enfermedades, de los estragos que va causando el tiempo en el cuerpo; otras
de accidentes, los cuales nunca pensamos que vamos a transitar.
Desde hace un tiempo, hemos sido testigos del dolor que
embarga a la familia Medina Tarín, pero también de la solidaridad, respeto y
empatía que la comunidad ha mostrado. Ha hecho patente su presencia de
distintas maneras; brindando amor, llamadas, mensajes y manifestado su sentir a
través de las redes sociales.
Ha sido un golpe contundente tras otro, primeramente, la
gravedad que provocó el accidente, luego el deceso de ese pequeño angelito
quien fue luz, alegría y esperanza en sus hogares y corazones; posteriormente, la
muerte de su progenitora y en estos últimos días, el triste final de Dianita
Javalera Medina.
Una mujer joven, entusiasta, emprendedora, llena de
proyectos personales y familiares, quien deja a su esposo, dos pequeñas niñas,
su madre, hermanos y familiares sumidos en un profundo dolor con su partida.
Por este medio, hacemos patente nuestras condolencias y
reiteramos el cariño que les profesamos.
viernes, 7 de mayo de 2021
#Todos somos Colombia"
#Todos somos Colombia
Recientemente leí el libro “El olvido que seremos”,
(2005) testimonio logrado por la magistral pluma del escritor colombiano Héctor
Abad Fasciolince. El título lo toma de
un poema de Jorge Luis Borges que dice: “Ya somos el olvido que
seremos/el polvo elemental que nos ignora/y que fue el rojo Adán y que es
ahora/todos los hombres y que no veremos/ya somos en la tumba de dos fechas/del
principio y el término la caja/…”
Este libro es carta, testimonio, ensayo y biografía, contiene
relatos desgarradores de los acontecimientos violentos que se han suscitado en
Colombia desde el siglo pasado. Consta de 42 capítulos y ha sido traducido a
nueve idiomas, siendo uno de los libros más leídos en Iberoamérica.
El eje temático versa sobre un hijo que hace hasta lo imposible por
rescatar la memoria de su padre asesinado, del olvido que todos llegaremos a
ser; el protagonista principal es el
mismo escritor, quien relata la vida de su progenitor, un médico y activista
colombiano, Héctor Abad Gómez, quien puso su vida y conocimiento al servicio de la igualdad social y de los derechos humanos de la población; luchó
porque los colombianos conocieran
mejores formas de vida, exigió al gobierno el agua potable, a los habitantes les concientizó sobre la importancia de estar en contextos limpios, a sembrar y cultivar frutas y
hortalizas; pues él comentaba que los problemas de enfermedades se
solucionarían si el estómago tuviera alimento y el gobierno hiciera su parte al
brindar las condiciones básicas de subsistencia. Como médico, su vida
transcurrió en medio de luchas sociales, en ser testigo de levantamientos y
desapariciones, en levantar la voz en espacios públicos y en escribir los
hechos y sucesos que estaban lastimando a la nación; denunciando a los
ejecutores y perpetuadores de la violencia
Como padre, sembró una semilla de amor en el corazón de
sus cinco hijas y el único varón, quien es el autor del libro. Explicita en
varios capítulos, ese vínculo especial que tejieron; las conversaciones que les
acompañaban en sobremesa, en espacios cerrados y al aire libre, siempre
sintiendo el apego y mano protectora personal sobre sus hombros.
Un padre que se preocupó por el alimento del intelecto,
permitiendo que abordaran una dosis alta de lecturas, textos de distintos
géneros, que posteriormente estaban en la mesa de diálogo; escucharan música
instrumental, fueran conocedores del arte y tuvieran la libertad de palabra y
acción.
El autor fue educado en medio de dos caminos bifurcados,
por una parte, dentro de la doctrina católica, en una extrema política e
ideológica, donde florecían las discusiones teológicas, la oración, la asistencia
cotidiana al templo; por otra parte, un padre, científico que todo se
cuestionaba, y estaba en contra de los simbolismos y ritos que se promovían
dentro de la fe; era marxista en la economía y un pensador liberal de la
política.
A lo largo del texto puede rescatarse esta lucha
ideológica del autor. Describe al hombre idealista, al médico al servicio de
las causas justas y al padre vencido por el dolor y la impotencia de no
encontrar cura para el cáncer que invadió a su hermosa hija. “Cuando
la enfermedad y la muerte nos revelan el estado de contingencia que somos,
acudimos, en vano, a cualquier metafísica para esquivar ese irremediable
destino” (pág. 164).
Un
libro que condensa el dolor e impotencia ante la violencia que crece como una
maraña que va trastocando hogares, pueblos y países; cuya única arma de defensa
es la palabra, páginas impregnadas de memorias, sangre y mucho amor.
Esta breve reseña, lleva la intención de servir como
preámbulo de conciencia, reflexión y análisis a los recientes acontecimientos de
Colombia. Un pueblo que se levanta contra la injusticia y que es sometido y
lastimado por la fuerza militar. Hoy, todos somos Colombia y mostramos apoyo y
solidaridad ante nuestros hermanos.
lunes, 3 de mayo de 2021
Fragmento del libro Balleza, tierra de soñadores
Fragmento del libro Balleza, tierra de soñadores
En
medio de uno de los cerros se encuentra una cruz de madera, labrada y colocada
desde tiempos remotos por quienes profesaban la religión católica, como un
recordatorio de que un hombre había pagado por los pecados de todos los seres
humanos.
3 de
mayo, fecha conmemorativa del día de la
santa Cruz, gente que lleva ese nombre,
se preparaban física y mentalmente para iniciar la escalinata familiar desde la
madrugada, por un camino escabroso, sorteando las dificultades propias, ese
paseo además de cumplir con el deber moral religioso tenía un tinte educacional,
se recolectaban hierbas medicinales, mostrando a las generaciones más pequeñas
la distinción de flora y fauna existente, la caza de algún zorrillo para
extraer y disecar su carne, por las propiedades y proteínas que se le atribuyen
que purifican la sangre y ayudan a erradicar algunas enfermedades; la piel de
víbora para molerla y hacer sal que posteriormente serviría para la sazón de
alimentos.
El
tinte social se debía a la satisfacción plena de llegar a la cima, por
compartir con la familia y comunidad el alimento preparado, las historias,
leyendas y noticias que en ese tiempo llegaban solamente por correo postal, o
por algún osado viajero que pasaba.
Al
unísono, decían sus oraciones, plegarias y alabanzas, a la vez que mezclaban
las últimas melodías que se escuchaban en los acordes de los músicos de viento
que en la década de los 50 del siglo XX alegraban las festividades.
Al
atardecer, iniciaba el descenso, felices por haber estado más cerca del cielo,
el cumplimiento de penitencias que algunos feligreses se habían impuesto a sí
mismos a cambio de la obtención de algún beneficio a la salud o agradecimiento.
El
esparcimiento también brindaba salud emocional al recrear la vista con las
figuras geométricas perfectamente trazadas en la llanura; el pueblo y sus
alrededores, mostrando su magnificencia y esplendor con los bellos colores y
paisajes que brinda la naturaleza desde las alturas.
Las
dificultades encontradas eran similares al ascenso; sólo que cargaban el
cansancio, emociones y ajetreo del día, infantes dormidos en los brazos de sus
progenitores o hermanos mayores y los estragos por las bebidas etílicas
consumidas por algunos durante la celebración.
Aunado
a lo anterior, el mes de mayo es donde las temperaturas alcanzan su mayor
incremento y la flora en esos parajes es escasa y pequeña, no brinda protección
para las inclemencias del sol, por lo que, al caer la tarde, podía observarse
rostros rojizos por las horas expuestos a los rayos solares














