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miércoles, 29 de mayo de 2019

Cumpleaños

Cumpleaños
Maestra Cuquita Sandoval Olivas
“Un joven diagnosticado con cáncer y a punto de morir escribió:
Nuestra vida es una pequeña chispa en este hermoso planeta, que viaja a una velocidad increíble hacia la infinta oscuridad de un universo desconocido”.
Partiendo de este pensamiento y reconociendo la fugacidad y celeridad de nuestra existencia, les invito a cerrar sus ojos y permitir que los recuerdos afloren a su mente; basta retroceder en el tiempo y recordar los cumpleaños que hemos vivido, las velitas del pastel, las piñatas, regalos, sonrisas y jugueteos; rostros inolvidables de seres queridos a nuestro alrededor que hoy no están; el tiempo se ha encargado de ir difuminando esas facciones hasta quedar en una espina dentro del corazón, que sangra con la angustia de no tenerlos cerca y florece con el resplandor de los efímeros recuerdos que están almacenados en nuestra memoria.
La niña inquieta transformándose en adolescente, con un universo pletórico de posibilidades, ¡salud familia, esperanzas e ilusiones!
El brote de juventud con toda la cadencia, armonía y color que presenta la primavera; celebraciones compartidas con la pareja, los hijos; tiempos de anonimato, donde solamente tus seres más cercanos te daban un abrazo o te enviaban una misiva de felicitación; momentos gloriosos acunados en el son y ritmo al acorde de “las mañanitas”; familia, amigos, fiesta, celebración, regocijo, autocomplacencia, instantes de meditación, agradecimiento y felicidad por lo que tenemos y gozamos, como es la vida misma; lágrimas y añoranza por lo que hemos perdido.
Son tantos los sentimientos, recuerdos y emociones que experimentamos cuando llegamos a la fecha del calendario, que marca 365 días más sumados a nuestra existencia.
29 de mayo de 1963, más de medio siglo saboreando cada instante de vida. Parece que entre más se camina en la línea del tiempo, éste avanza más rápidamente; apenas iniciamos un nuevo año, y de pronto ya estamos en el quinto mes, luego celebrando navidad y año nuevo; es como un círculo que se desplaza con lentitud cuando ascendemos y atravesamos por problemas y enfermedades, pero que seguidamente, encontramos un río cristalino formado por nuestras lágrimas, el cual nos permite lavar, calmar y sanar angustias, para luego, tomar la curva descendiente y completar otra vuelta.
¡Gracias a Dios por la vida que me ha dado tanto!, por los desiertos y los oasis, las penas y las sonrisas, por los dolores y sinsabores que me han permitido distinguir la luz en medio de las tinieblas.
Gracias por mi esposo, compañero de viaje, con quien he compartido 38 de mis onomásticos, cuyo regalo tiene envoltura en un papel satinado y moño brillante, que atrapa la juventud y madurez de nuestra vida en común; ecos y silencios del amor en pareja, que aprende a conocerse con sólo una mirada y a compartir el timón del barco que se hizo a la mar en 1982.
Gracias a mis hijos, nietos, hermanos, todos y cada uno de los que conforman esta hermosa familia, quienes, con su pincel, dan colorido, armonía y sinfonía a mi existencia.
A mis amigos, los de antaño y del presente, por la alegría, compañía y comprensión que siempre han mostrado hacia mi persona; por todos los momentos y confidencias compartidas.
Gracias a todas las personas con las que he tenido la suerte de coincidir, a conocidos reencontrados en las redes sociales, a mis ex alumnos, ex compañeros de trabajo, a todos y cada uno de ellos, por la semilla depositada en mí, por su confianza, respeto, y compañerismo.
Gracias a quienes no han coincidido en opinión o aceptación de mi persona, a quien me ha rechazado o lastimado, porque por medio de la ofensa, conocí el perdón y aprendí a otorgarlo, a hacer una introspección de mis actos y tomar medidas de cambio.
Gracias compañeros “Mutualistas”, “Chicas del café”, del “Cachibol”, grupo “Machi”, “Instancia de la Mujer”, “Consejo Municipal de Educación”, Equipo Amway, con quienes colaboro con mi tiempo, ideas, hobbies y convicciones; igualmente agradezco a quienes leen mis artículos y libros; quienes me reciben en las instituciones educativas para la impartición de pláticas, talleres y conferencias; a mis apreciados “compañeros de letras” de los cuales aprendo cada día y comparto mi pasión por la expresión de pensamientos y sentimientos a través de la escritura.
Gracias mil, por un año más de vida. “Celebrar nuestro cumpleaños es celebrar la vida; celebrar la vida es abrazar al amor y aprender a sortear el dolor; es sonreír, vivir a plenitud cada instante y compartir nuestro tiempo y experiencias con el entorno que nos rodea”

martes, 7 de mayo de 2019

Hoy que no está


Hoy que no está, ha llegado ese día,
en que su voz ya no será escuchada,
ni sus pasos, su presencia, su esencia,
o su suave ronquido por la madrugada.

Hoy que no está, todo es vacío y soledad,
la casa, la silla, su cama donde dormía,
hay silencio, frío de ausencia y humedad,
hay lucha, quebranto, condolencia y agonía.

Hoy que no está, se ha roto el cordón umbilical,
se perdió la brújula, la guía, el norte, el horizonte,
busco en su ropa, en sus cosas, su olor corporal,
¡se ha ido! Voló a su terruño, se perdió en el monte.

Hoy que no está, grito su nombre, evoco memorias,
consejos, cuidados, sus suaves caricias, ¡amor maternal!
el como gozaba narrar sus leyendas, vidas e historias,
trasmitía el sentirlas, hacía cada experiencia tan vivencial.

Hoy que no está, extraño el susurro, el tenue murmullo,
la mirada firme cuando reprendía, postura y mano segura,
estar a su lado brindaba confianza, llenaba de orgullo,
 dualismo perfecto: firmeza, blandura, seguridad y dulzura.

Hoy que no está, lágrimas de sangre corren por mis mejillas,
quisiera salir corriendo y esconder mi tristeza en la llanura,
presa del dolor, necesito vislumbrar luz a través de las rejillas;
encontrar colores, buscar algo que cubra esta total amargura.

Hoy que no está, quiero devolver el tiempo, poner una pausa
mirar sus ojitos, tomar sus manitas, sentarme en su morada,
darle más caricias y más besos, retomar plática inconclusa
que cada vez contaba, como si temiese quedase olvidada.

Hoy que no está, ya no hay esperanza, no encuentro sosiego,
no existen palabras que puedan expresar el profundo duelo,
buscando consuelo escribo estos versos y evoco mi ruego,
que esté descansando, juntito al creador, allá en el cielo.


Hoy que no está, el día se alarga, la noche es muy triste,
rezamos rosarios, entonamos cánticos, con fe y simbolismos,
vela encendida, un cristo y fotografía su presencia asiste,
sin embargo, la ausencia se siente, ¡hay grandes abismos!

Hoy que no está, quedaron sus cosas, sus plantas, amigos, familia,
su árbol de raíz antes fuerte y erguida, secó su savia, perdió el sustento,
con débil corteza, como hoja que arranca el viento, su poderío exilia,
¡dormía más!, ¡platicaba menos! y día con día dejó de necesitar alimento.

Hoy que no está, clamaré por su paz, gracia y su descanso eterno,
trastocará la eternidad mi palabra, al sentir sus pasos, su aliento,
veré su sombra en todos los ancianos y sentiré su amor materno,
dejaré de llorar a la cabecera de su cama, dando amor cada momento

Hoy que no está, trataré de llegar a Dios en cada campanada
cultivaré mi fe y esperanza, en que hay un mundo alterno,
cada verso escrito, será un lamento y lágrima derramada
por ese amor recibido desde el vientre, ¡tan bendito y tan eterno!

Hoy que no está, en toda la extensión de la palabra, ¡prometo mejorar!
ser más justa, ecuánime, sincera, buena amiga, esposa, madre, hermana,
honrar la memoria de quien me cobijó y enseñó a conjugar el verbo amar,
y a quien tuvimos el honor y dicha de cuidar hasta que fue una anciana.

Hoy que no está, bendigo su nombre, alabo su obra, admiro su ejemplo,
A través de su historia, lectores y descendientes podrán conocerla,
Mujer y madre admirable, su recuerdo merece vivir en un sagrado templo,
Gracias al creador por permitirnos hasta el fin abrazarla, mimarla y amarla.









A mi madre con cariño
Maestra Cuquita Sandoval Olivas
Aún recuerdo cuando las notas musicales de la radio, viajaban a través del espacio hasta llegar a nuestra casa.  Era el mes de mayo, el locutor se encargaba de leer misivas llenas de amor y nostalgia; elegía con cuidado melodías dedicadas especialmente a las madres, ramilletes musicales que destilaban ausencia, cariño, respeto y remembranza hacia esa madre que les cargó en su vientre y les acunó en sus brazos; podía sentirse en cada nota, cada dedicatoria, la tristeza y dolor que llega al alma cuando no puedes estar cerca de ese ser entrañable dador de vida.
Evoco con suspiros cargados de añoranza, la imagen de mamá, a la par de las memorias, llega un dolor hiriente y dulzón que lastima y a la vez trae gratas sensaciones; recuerdos de mi niñez, adolescencia, juventud y madurez a lado de esa gran señora; mis ojos se nublan por el llanto, las lágrimas se agolpan presurosas como su quisieran lavar el alma. curar el dolor que dejan las ausencias y los espacios vacíos; siento una urgencia y deseo de aprisionar los recuerdos. volver a saborear esos instantes y buscar las palabras y frases precisas que puedan interpretar mi sentir y pensamiento.
Con los ojos nublados por el llanto empiezan a desfilar los recuerdos del pasado, veo la imagen taciturna de mamá deambulando por su casita, escucho sus sollozos callados, sus voces musitando plegarias por el hijo ausente; así como la larga espera por la llegada del cartero, anhelando esa tarjeta cubierta de flores, enhorabuenas y lindos versos, que le hacían sentir el amor y palpitar del corazón de su hijo.
Cuando el teléfono llegó a nuestro hogar, se quedaba sentada a un lado de éste, esperando las llamadas de felicitación; en cuanto timbraba, su rostro irradiaba luz, sus ojitos brillaban con la alegría que brinda el sentirse amada, recordada y venerada; gozaba el platicar todas sus historias y anécdotas acontecidas; con orgullo relataba que era de las primeras personas en recibir sus mañanitas cada año al despuntar el alba, ya que, en la familia, la música siempre ha sido nuestra amiga y compañera y mis hermanos fueron privilegiados con una voz armoniosa.
En cuanto cesaba la música de cuerdas,  se dirigía presurosa al estéreo, ya tenía seleccionadas melodías especiales y mi hermana siempre le llevaba discos con las canciones que ella pedía con antelación: “Madre sólo hay una”, “Madrecita querida”, “Mi juventud a los 40”, subía el volumen, llegando las notas a toda la vecindad y transeúntes que en ese momento circulaban por la calle; a la par, se daba a la tarea de regar y barrer el frente de la casa, recibiendo felicitaciones y abrazos de todos los vecinos y brindando un ambiente acogedor de frescura y limpieza para quien llegara a visitarla.
Las lágrimas de emoción se mezclaban con el gozo de estar todos reunidos, había fiesta, comida especial, pastel, compraba una botella de tequila de 100 años para el brindis, elaboraba previamente una lista con títulos de canciones para que fueran interpretadas por hijos y nietos; recibía muchos regalos los cuales permanecían cubiertos en su envoltorio por semanas, porque le parecían demasiado hermosos para destruir su arreglo.
Y así desde el amanecer, su casa era el punto de reunión familiar; hermanos, tíos, sobrinos, nietos, primos, todos acompañando a la reina del festejo; había canto, baile, declamación, los más pequeños mostraban sus gracias y todos nos uníamos a la algarabía del hogar.
Era sencillamente incansable, única, cuando todos caíamos rendidos del cansancio, ella seguía preparando alimentos. limpiando su cocina y haciendo los enseres del hogar.
Por 95 años fue el faro de nuestra existencia, ejemplo viviente de todos los valores universales.
Este 10 de mayo, su regalo serán flores salpicadas por el rocío de nuestras lágrimas, sus colores y fragancias adornarán su tumba, y nosotros sus hijos, abrazaremos y alabaremos el recuerdo de esa amada mujer.
La rueda de la vida nos presenta oportunidades únicas de expresar nuestro amor. Dejemos que las notas musicales sigan acompañando nuestro sentir, que nuestras palabras se conviertan en poemas de esperanza, abracemos a las personas que amamos y que aún tenemos la suerte de tener a nuestro lado.
¡Bendita la madre mía! ¡benditas todas las madres del universo!  

viernes, 3 de mayo de 2019


Participación literaria
Maestra Cuquita Sandoval Olivas
En días pasados, tuve la fortuna de participar como juez en eventos organizados por diferentes niveles educativos; distintos entre sí, pero coincidentes en el uso de la palabra hablada o escrita, ya sea como manifestación artística, literaria y cultural.
Primeramente, quiero hacer mención al excelente trabajo que se realiza en las distintas vertientes del Concurso “Don Quijote nos invita a leer”, enfatizando, la grata sensación obtenida, al leer los cuentos escritos por los participantes, producto de la inmersión a la lectura de al menos cinco libros, del trabajo vinculado de asesores y padres de familia, que ayudan a desarrollar el ´hábito, a expandir la imaginación, creatividad y vinculación de pensamiento e ideas, con la expresión escrita.
La primaria “José María Morelos” y el colectivo de la zona 25 de preescolar federalizado, nos otorgó el placer de escuchar y deleitarnos con la alegría e inocencia de estos pequeñines, quienes encuentran en los libros ventanas al mundo del conocimiento; de igual manera, En la secundaria Federal Rogerio Aranda, fuimos invitados por la Coordinadora Académica, Profra Alma Ávila Palma, nos congratulamos de escuchar voces de alumnos, maestros y padres de familia, con la entonación, emotividad y ritmo que acompaña a una buena lectura, pero también al tener una charla con los participantes, pudimos constatar que hay quienes leen por lo menos un libro semanal, cimiento que les permite poseer seguridad y un amplio vocabulario y bagaje cultural.
Me permito hacer mención del evento Regional en poesía individual y coral, donde todos los participantes, tuvieron un papel brillante; una felicitación muy especial a la secundaria de Jiménez y a la Rogerio Aranda, quienes intervinieron en poesía coral, disciplina que sigue latente en las convocatorias, pero abordada por pocas escuelas, debido a distintas circunstancias: como el tiempo invertido y el problema de traslado de los alumnos.
La poesía es la manifestación de la belleza de la palabra, es un sentimiento estético que trasmite quien la ejecuta; quien presta su voz al poeta, para que exprese sus sentimientos y llegue al auditorio. Es trasmitir: dolor, coraje, amor, desengaño, tristeza, por medio de cada frase, de la gesticulación del cuerpo, coreografía, de la voz fuerte y determinante de los solistas, de los coros, quienes, al unísono, mostraron un reclamo al mundo ultrajado y violento que les toca vivir.
Las profesoras Rebeca Beltrán, Azucena Torres y Erika Alderete, fueron las encargadas de hacer alguna adaptación al poema “Aun es tiempo” del Profr. José Arenivar Padilla, y de dirigir magistralmente su ejecución. Me permito citar dos versos, ya que el poema en su conjunto, es un grito de ayuda, un reclamo a los gobernantes, un clamor por la paz.
Los jóvenes…queremos ser semilla en vez de fusiles; en lugar de municiones queremos alimentos para compartir; en lugar de llorar la muerte de un amigo, deseamos reír juntos…
En el nivel medio Superior, acudimos a la invitación de la Supervisora Brisa Edén Quiñonez, en las disciplinas de: declamación, oratoria, composición literaria en sus géneros: cuento, ensayo y composición poética; vibramos al unísono con la declamación vanguardista de los poetas argentinos: Martina Cruz y Héctor Gagliardi.  Pudimos constatar la evolución del pensamiento, dominio del escenario y lenguaje que brinda esta facultad elocutiva. A los finalistas de dicha disciplina, se les sortea una temática determinada y se les da un espacio de cinco minutos para que se presenten frente al público y diserten sobre el tema. Cabe citar la frase del pensador ateniense Pericles (450 aC)
“El que sabe pensar, pero no sabe expresar lo que piensa, está en el mismo nivel del que no sabe pensar”
En cuanto al concurso de creación literaria, se brinda al participante diez imágenes y diez palabras, como herramientas de apoyo, mismas que son utilizadas y adaptadas dentro de la composición.  La articulación de ideas, cohesión de pensamiento, gramática, y fuerza del texto como unidad de conocimiento, se presentó en las tres disciplinas en toda su magnificencia.
Como integrante voluntaria del Consejo Municipal de Educación, nos hemos nutrido de experiencias altamente significativas, indudablemente, cuando damos algo, se recibe duplicado. Asistimos a varios centros educativos a compartir la pasión por la lectura, utilizamos distintas estrategias como:  taller, conferencia, cuenta cuentos, etc., En una visita al Centro de Desarrollo Infantil (CENDI), quedamos anonadados al escuchar a la pequeña, Leisel Renata Acosta Soto, de cuatro años de edad, quien se ofreció voluntariamente a contarnos su cuento “La canasta”. Su voz, la expresión gestual de su cuerpo y carita, concordaba con las aventuras fantasiosas de su relato, atrapando a toda la audiencia con su emotiva participación, y constatando el trabajo y apoyo recibido en casa y por sus mentoras.
Como miembro de la Benemérita Sociedad Mutualista Miguel Hidalgo y conocedora de la importancia y trascendencia que tiene el cultivo del alma, nos permitió tener como invitados especiales del mes, a la Profra. Dora María Sandoval Moreno y al Profesor Jesús Trujillo, quienes se encargaron de llenar el ambiente con la lectura de bellos poemas, algunos de autoría propia y otros como “La rosa y la nube” del autor “José Rosas Moreno”,  “Nocturno de la amada Muerta” de Adolfo de León Osario.
Se hace uso de este breve recorrido literario, para impulsar a las escuelas que sigan sembrando el amor por la literatura; que utilicen la poesía, cuento, leyenda, novela, fábula, como detonantes forjadores de lectores y escritores en potencia.
A padres de familia y sociedad en general, se les invita a que utilicen la lectura como andamio de acercamiento y convivencia.


jueves, 11 de abril de 2019

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/roma-3300564.html




  / MIÉRCOLES 10 DE ABRIL DE 2019

Roma




Sírvase este breve preámbulo introductorio para explicar algunos de los sentimientos y emociones vividas al estar observando la película, así como el análisis y diálogo posterior que invariablemente se presentó.
Filmada por el cineasta mexicano Alfonso Cuarón que obtuvo 10 nominaciones, de las cuales logró ganar tres premios. Filme en blanco y negro que retrata contextos sociales distintos, no por esto, exentos de sufrir similitud en los dramas familiares.
Primeramente como espectadora, pude vivenciar a un México de los años 60 , con algunos acontecimientos que cimbraron al mundo en todos los aspectos, tales como: el primer aterrizaje lunar acontecido en 1969 y que solamente algunas las familias de la gran metrópoli pudieron observar en la televisión, la cual se convirtió y propagó rápidamente como uno de los medios de comunicación, información y entretenimiento más importante; la manifestación estudiantil de 1971 y la matanza de Corpus Christi perpetuada por el grupo militar Los Halcones.
La protagonista, Yalitzia Aparicio, mujer con facciones indígenas que muestran orgullosamente su origen oaxaqueño; comparte estelar prestando servicio doméstico con otra chica coterránea, entre ellas se comunican en el dialecto “Mixteco”, lengua que Yalitzia desconocía y tuvo que memorizar para sus diálogos en la filmación de la película, nos recuerda que alrededor de 68 lenguas indígenas se hablan en México, de las cuales 48 van al declive en su uso, porque las nuevas generaciones han dejado de practicarlas.
Se muestra también una inequidad y violencia de género, la mujer que enfrenta el abandono de su marido y el duelo del divorcio; el trabajo extenuante de las empleadas domésticas que lo mismo atendían comida, ropa, limpieza y crianza de los hijos; el cortejo, enamoramiento y abandono; los problemas emocionales y sociales que enfrenta la mujer ante un embarazo no planeado y finalmente, el proceso del alumbramiento y el duelo y desesperanza al perder a un hijo.
Permite reconocer la inocencia y candor de los niños, el apego hacia la persona cuidadora, el amor profesado y gestado por la convivencia que lleva a la nana a arriesgar su vida por salvar y proteger a la pequeña cuando es arrasada por el mar.
Retrata también el papel tan importante de la abuela y su contribución en la educación y cuidado de los nietos.
El aprendizaje más grande que obtuve al ver y analizar esta película, es reconocer, agradecer y amar a todas esas mujeres que me han apoyado en los quehaceres del hogar y en el cuidado y bienestar de mi familia.
Muchas de ellas han sido parte de mi historia de vida, que al encargarse de los menesteres propios del hogar, me permiten dedicar mi tiempo al estudio, planeación de actividades, hobbies y entretenimiento.
Gracias Mely Valerio López, quien llegó a trabajar a mi casa siendo una jovencita de 15 años, a la par que iban llegando los nietos, la vimos convertirse en madre y padre a la vez, de dos pequeñas que llegaron a traer luz a su existencia.
Gracias Guillermina Valencia Barraza, mujer indígena de Guadalupe y Calvo, quien posee una figura diminuta y un corazón enorme, con una entereza y capacidad de trabajo que dan muestra de la resiliencia y resistencia desarrollado a través de los años. Llegó a Parral con tres hijos, sin casa ni trabajo y es hasta este momento, proveedora, bálsamo y balanza de la familia en general.
Vaya mi gratitud y respeto a todas ellas, que dejan casa e hijos propios para venir a ganar el sustento diario, dejando alma, corazón y aliento y una huella imborrable en nuestra existencia.

domingo, 31 de marzo de 2019

El asombro

El asombro
Maestra Cuquita Sandoval Olivas

Una hoja en blanco frente a los ojos, miles de ideas revoloteando por la cabeza; pensamientos, emociones, sentimientos y recuerdos que buscan la sinapsis para convertirse en letra viva, en texto que pueda captar el interés del lector y logre convertirlo   no sólo en receptor pasivo del emisario, sino que pueda volar, imaginar, crear, sentir y vivir el mensaje trasmitido. Esas son algunas de las sensaciones vividas cuando se busca un tema específico para desarrollar, un punto de inicio que permita ahondar, investigar y sumergirse para que  luego cumpla su cometido  formando los eslabones correspondientes.
La cotidianidad presenta un amplio abanico de oportunidades, todas las aristas tienen  sus propios recovecos que deben ser reinterpretados bajo la lupa del observador.
Este escrito centra su atención en el asombro; atributo que puede causar efecto negativo o positivo en las personas, pero que permite ser la base del cuestionamiento y de la germinación de acciones.  Decían los filósofos que todo inicia con  la capacidad de asombro, que es una experiencia de iluminación que permite crear una ruta de acceso a la realidad plena;   Aristóteles decía, “que es el paso crucial en el camino del pensamiento” chispa y combustible para mantenerlo vivo;  semilla  del conocimiento,   toma de conciencia de la necesidad de conocer, de investigar, primer paso hacia la reflexión y la contemplación, motivo por el cual se le atribuye ser la génesis de la filosofía, conocida como  la madre de todas las ciencias.
 La palabra “Contemplar” significa “templar el alma”, y templar, proviene del latín de “templo”, los cuales   generalmente eran construidos en la antigüedad en las partes más altas de las montañas, para poder contemplar con una visión panorámica.
Este término también ha sido utilizado por los herreros al templar el hierro y darle forma, así como en nuestra vida personal, cuando adquirimos la templanza ante las adversidades que van forjando nuestro carácter y temperamento.
Cuando detenemos nuestro paso y contemplamos con intensidad, el asombro es inherente; por ejemplo: la belleza del amanecer, de una puesta de sol, el arcoíris, la lluvia, las flores silvestres, la nobleza y lealtad de un perro, la transformación de la oruga, el camuflaje de algunos animales, cuando una flor abre sus pétalos, los colores de la naturaleza, la inmensidad del firmamento, las 12 notas musicales y sus múltiples composiciones en distintos géneros;  las 27 letras y sus cinco  dígrafos (unión de dos letras para representar un sonido) que conforman el alfabeto del español, que al combinarse pueden formar infinidad de palabras, tal es el caso de la obra de Don Quijote, escrita por Miguel de Cervantes Saavedra y publicada  en 1615  que utilizó más de 23,000 palabras distintas; los diversos géneros literarios, la historia y evolución de la humanidad y tantos temas que sería imposible nombrarlos en este apartado.
Ordoñez (2013) asevera:  “ Asombrarse significa salir de las sombras para empezar a captar los bordes de nuestro ser, los límites de nuestro saber…introducir un poco de luz y armonía en la confusión que apenas empieza…notar la magnitud insondable de lo que falta por aprender, por explorar”.
No todo el asombro es genuinamente positivo, nos asombramos del encarecimiento y empobrecimiento; de la corrupción, de los malos políticos, de las guerras, hambrunas, narcotráfico, podredumbre, malas políticas educativas,  los niños y adultos mayores desamparados, migración, discriminación, contaminación, entre otros; así como nos asombran los cambios acelerados que estamos viviendo en la sociedad, la  globalización, los avances en la tecnología y medicina.
No perdamos nuestra capacidad de asombro, reaprendamos   de los niños, quienes siguen  maravillándose de cada cosa que van descubriendo y aprendiendo.  El asombro atañe a la formación de personas y ciudadanos libres.
Hagamos de nuestro  entorno un   mundo mejor.



Sueño americano

El sueño americano
Maestra Cuquita Sandoval Olivas
Hace unos días tuvimos la fortuna de viajar a la unión americana, fue un viaje especial para visitar  familia y amigos, todo fue planeado con antelación, se organizó  cuidadosamente una agenda, buscando sobre todo,  el extender el número de personas a visitar y el   no lastimar susceptibilidades;  se compraron unos pequeños obsequios, característicos de la región como:  dulces de la gota de miel, pinole de los siete granos, cajeta, leche quemada, fruta envasada, carne seca, nueces, panecitos, granola casera, entre otros, con el firme objetivo de afianzar lazos de cariño y afecto que han sido lastimados por la distancia. Con beneplácito observamos, como fue acogida nuestra presencia y el impacto que tiene  un pequeño presente ícono de la localidad, al convertirse en   un puente del recuerdo.  
Lo poquito que llevamos no tiene comparación con lo que  trajimos; cargamos nuestras arcas de sueños, recuerdos  e ilusiones, llenamos los espacios huecos con largas charlas del ayer; no pocas veces los ojos se humedecían con las nostalgias y añoranzas del pasado y otras tantas, sonoras carcajadas inundaban los lugares, con las anécdotas y remembranzas de gente conocida y apreciada de nuestro terruño.
Pude constatar,  que a pesar de  tener mayor fluidez económica que les permite vivir con más comodidades, el precio que se paga es el distanciamiento de la tierra que les vio nacer,  de la familia y  su gente.
La cuestión migratoria es un peso que cae en cada uno de ellos, son barrotes de prisión imaginarios que no les permite el libre tránsito fuera de la nación aún y cuando haya que  dar el último adiós a un ser querido;  y cuando al paso de muchos años, logran obtener su estancia legal y pueden visitar su país, el tiempo se ha encargado de cambiar los escenarios y personajes  que persisten en su memoria, aunado al nulo o poco interés de  sus hijos por conocer la tierra de sus progenitores.
 Juran patria y sometimiento  a las leyes y reglamentaciones de un lugar  que les   brindó cobijo y oportunidad de trabajo, así como  una solidez económica a consta de separación y distancia.
Al llegar al hogar de cada uno de ellos, fuimos recibidos con amor, ilusión y entusiasmo de conocer de viva voz las primicias del pueblo; aún y cuando las redes sociales han permitido que haya mayor interacción, afluencia de novedades, conocimiento y diálogo, el volver a vivir los recuerdos, reconstruir el pasado y nombrar a quienes ya partieron de este mundo,  fue una constante que se repitió incesantemente.
Indudablemente Estados Unidos tiene bellos lugares y paisajes  pero lo más importante,  es la gente tan extraordinaria que lo habita. Cada estado, condado,  pueblo y rancherías tiene  espacios multiculturales, donde trasciende y palpita el corazón de cada ser. Cada persona es una representación de su patria, de su tierra, de su gente,  con su lengua, usos y costumbres que trabaja incesantemente para un país capitalista, buscando el   brindar una mejor calidad de vida a su descendencia.



Renuncio

¡Renuncio!
Maestra Cuquita Sandoval Olivas
Esta palabra previene del latín “Renuntiare” y significa desistir, abandonar.
Con este preámbulo aclaratorio inician  las presentes renuncias personales.
Renuncio:
 A sentirme  menos importante, hábil y capacitada, por el hecho de ser mujer.
 A la ignorancia; aunque reconozco que siempre seré neófita en múltiples saberes y conocimientos;  la lectura, investigación y discernimiento serán compañeros de vida.
 A la intolerancia; reconociendo que somos parte de esta aldea global y las diferencias son la unicidad fundamental  que nos caracteriza.
A la mediocridad; buscando la utopía y los sueños que se esconden tras el horizonte.
A la envidia y maldad; hurgando en los más profundo de mis ser, para rescatar los atributos de la bondad y  nobleza de sentimientos.
Al silencio; a quedarme callada ante los atropellos, injusticias, violencia y malos tratos  que sufre   la población más vulnerable.
A la pereza intelectual y física, que estanca en el conformismo.
A la pobreza espiritual;  vacío que sólo la fe puede llenar.
A lo superfluo; el no  sumergirme en el núcleo de las personas y  cosas,   y  quedarme sedienta y hambrienta   de la esencia primordial que emana de cada una de ellas.
A la irresponsabilidad de no cuidar mi planeta; de dañar con mis acciones el único hogar que poseemos.
Al desamor, al desánimo, a la desventura; comprometiéndome a llenar mis instantes de amor y de ternura.
A la  ociosidad;  a malgastar el tiempo y la energía; y el no disfrutar cada instante de vida.
A descuidar mi salud,  cuidar mi cuerpo  y pensamientos es fundamental para irradiar energía.
A  callar, el no expresar mis emociones y sentimientos no me hace más débil, sino más vulnerable.
A no abrazar  y  no decirle a las personas que las quiero.
A la codicia, disfrutando y compartiendo mis pertenencias,  sabiendo que nada de lo material podré llevármelo al entregar cuentas al creador.
A vivir apresurada, es necesario  aprender a danzar lentamente.
Al ruido y bullicio constante, es preciso saborear momentos de soledad y meditación para reencontrarme a mí misma. 
A  cargar problemas ajenos; cada quien es arquitecto de su propio destino.
A la indiferencia, ante el dolor ajeno.
Al estrés,  tensiones e incertidumbres; debo aprender a relajarme para tomar decisiones más acertadas.
A querer tener siempre la razón; ya que la percepción es relativa al punto de vista y experiencia personal
A querer controlar todo lo que gira a mí alrededor; aceptando lo que puedo cambiar y  tener la capacidad de reconocer la diferencia.
Al odio, la ira y la venganza, que ensombrecen el color de la vida y llenan el alma de resentimiento.
A los pensamientos negativos; buscando el arcoíris en medio de la lluvia.
Al apego emocional de los bienes materiales y aprender a soltar y dejar ir a las personas que amamos.
A la procrastinación, recordando que no se debe dejar para mañana lo que podamos hacer hoy.
A los prejuicios, darme la oportunidad de conocer a las personas antes de emitir juicios.
A  buscar culpables, para tratar de justificarme.

Como seres perfectibles siempre podremos estar en constante renovación de nuestro ser y actuar. Y tú, ¿a qué renuncias?





Carta a Annia

Hgo del Parral, Chihuahua, 19 de septiembre del 2018
Maestra Cuquita Sandoval Olivas
Querida Annia:
Sé que sólo tienes seis meses de vida, pero conozco la magia de la escritura, ésta,  tiene la capacidad de  capturar los instantes, emociones y sentimientos, mismos que espero y aprisiones cuando llegue el momento de que leas y comprendas estas líneas.
Eres la décima y más pequeña de mis nietas, hija primogénita de mi quinto y último retoño; aún y cuando me considero joven a mis 55 años, el tiempo y las experiencias vividas me han enseñado lecciones invaluables que quiero compartir contigo. Primeramente, quiero que sepas que el amor que te profeso fue el detonante de una idea que traía germinando dentro de mí, porque hoy tengo la certeza de estar aquí y poder expresarte lo importante que eres en nuestra vida
Fuiste concebida y esperada con amor por tus padres y todos los que formamos el entorno familiar; desde el momento de tu gestación, has sido acunada con palabras y frases tiernas que demuestran el potencial de cariño que te rodea. Toda tú eres la imagen y semejanza de la perfección divina del creador, tus ojos verdes brillan con la chispa de la inocencia y el candor de la infancia tierna. En tus pupilas se refleja la confianza que profesas. La sonrisa que dibujan tus labios es una invitación a tomarte entre los brazos y cubrirte de besos. Tu hermosa y redonda cabecita, con pelo escaso, es adornada con grandes moños que semejan  un regalo para quien posa la vista sobre ti.
Algo que me asombra gratamente es la capacidad que tienes de aprendizaje; cada día hay un reto superado y una meta alcanzada; desde tolerar el alimento, tu gusto por algunas papillas, el sostenerte en tus piernitas, marcar los primeros pasos y un sinfín de logros que van reafirmando tu excelente salud y bienestar.
Deseo de todo corazón que el ser omnipotente me conceda vida y salud para ser parte de tu desarrollo, y poder enseñarte con mi cariño tierno de abuela a amar a todos tus semejantes, a gozar cada instante de vida, a respetar y cuidar la naturaleza, llevarte de la mano por el mágico sendero de la espiritualidad, que mi cariño sea un estandarte;  que encuentres en mí alguien que te comprenda, escuche y apoye; que te lleve a la fábrica de ilusiones y te acompañe a tejer sueños y que pueda confeccionarte una coraza para que te cubra de las tempestades y te haga resiliente ante las adversidades.
Espero que en la medida que vayas creciendo y tomando conciencia de las cosas, aprendas a conocer y venerar  a tus antepasados y el mundo en que nos tocó nacer, crecer y vivir; tú eres el producto de la unión de tu padre y tu madre, ellos de tus abuelos, nosotros de tus bisabuelos y así sucesivamente; esa carga genética de ambos lados, es la responsable de tu apariencia física y de muchos rasgos de tu carácter y personalidad.
Como seres mortales que somos, es seguro que experimentarás el dolor y duelo por personas queridas que se alejarán de tu lado al emprender el último vuelo, aunque es una de las afrentas más dolorosas que debemos encarar, recuerda siempre que no estarás sola jamás; el espíritu perdura en la fragancia del viento y del recuerdo.
Siempre ayuda a tus semejantes, vístete con los valores universales para que tu presencia sea un deleite  para todas las personas cercanas a tu entorno; respeta y ama la naturaleza; deléitate con los amaneceres y las puestas de sol, con  la fragancia de las cuatro estaciones; enamórate de la luna, de la magnificencia del universo y sé feliz, ¡inmensamente feliz!.
Cariñosamente,

Tu abuela

Cachibol

CACHIBOL
Maestra Cuquita Sandoval Olivas
La historia de la humanidad  se construye con hechos y se reconstruye con palabras, éstas son las herramientas o  vehículos que ayudan a la organización e integración de nuestras redes neuronales, permitiendo con esto al cerebro encontrar significado.
Quien  dedica   tiempo y esfuerzo al arte de escribir, va tejiendo historias con conflictos, resoluciones, argumentos, personajes, escenarios, etc., que permiten la comunicación, recreación  e  interacción con el mundo circundante. 
Un escrito debe encontrar cobijo  primeramente en la atención del lector, para luego lanzar la red con   palabras, frases y oraciones que atrapen, enganchen y cumplan su cometido de trasmitir un mensaje.
Al inicio de  cualquier texto,  es muy importante delimitar el tema de éste y responderse a las preguntas del qué, para qué se va a tratar o abordar, para quién va dirigido; ideas preliminares que serán la base fundamental del cuerpo del texto.
Esta semana enfocaré la atención en escribir un poco sobre  el deporte del cachibol,  mismo que para  orgullo y beneplácito nacional,  se inicia en nuestro país, teniendo tal aceptación que otros países ya lo han adoptado.
Es practicado en México  desde 1971 y  se le atribuye  su iniciación al Profesor Rubén Gil Alarcón, quien al trabajar con adultos mayores, precisó  la urgente  necesidad de  tener un deporte adecuado que propiciara  la ejercitación constante y el cuidado de la salud física y emocional de las personas con más de cinco décadas; aunado a los beneficios  que brinda  la convivencia, competencia e interacción constante  con sus iguales.
Este juego se rige por la reglamentación oficial del voleibol, y está reconocido por la federación Nacional  e Internacional  del deporte.
Las principales instituciones relacionadas con los adultos mayores y el cuidado de la salud, como el IMSS, ISSSTE, DIF e INAPAM lanzan convocatorias a torneos oficiales, mismos que han tenido una gran aceptación, porque brindan la oportunidad de competir, divertirse, viajar y conocer distintas partes de la república mexicana.   
Los equipos pioneros  representativos de la ciudad de Hidalgo del Parral Chihuahua,  están conformados por  los maestros jubilados de la sección 42,  sección 8va e integrantes del jardín del abuelo; mismos equipos que se mantienen activos todo el año, con ensayos, juegos de fogueo y  representaciones municipales, estatales y nacionales.
La práctica constante de cualquier actividad física, es escalar el primer peldaño hacia una mejor calidad de vida; psicológica y medicamente, está fundamentado que  ejercitarse regularmente produce químicos de la felicidad, mejora la autoestima, las relaciones sociales, previene el deterioro cognitivo, entre muchos otros beneficios.
 El cachibol, posee muchos atributos positivos: hay un constante movimiento corporal, flexión de rodillas, saltos, ubicación en el espacio, control corporal, lateralidad, coordinación motora, equilibrio, fuerza, velocidad, y sobre todo, es un antídoto natural contra la depresión,  stress,  tristeza y soledad.  
Vaya mi reconocimiento para todas esas bonitas personas que he conocido a través de la práctica de este deporte; aplaudo la tenacidad, entrega y compromiso con nuestra salud corporal y emocional; abrazo los bellos momentos compartidos, las sonrisas a flor de piel, la broma, la palmada de aliento, la semilla de amistad sembrada y depositada en tierra fértil; aplaudo la tolerancia, respeto, empatía y solidaridad entre todos los integrantes; felicito  a los entrenadores, especialmente a los nuestros, “Franso y Liz” una joven pareja que vive intensamente la pasión del cachibol y la trasmiten con la fuerza y entusiasmo de su juventud; doy gracias a la vida que me ha dado tanto; espero con ansia cada entrenamiento; vuelvo a casa cansada, pero plena, feliz, satisfecha.