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viernes, 10 de diciembre de 2021

El otro y yo




El otro y yo

Recientemente tuve el acierto de inscribirme en un taller virtual propuesto por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), cuyos requisitos eran que los destinatarios contáramos con más de cinco décadas en nuestro haber, que estuviéramos apasionados por la lectura y escritura y nos comprometiéramos a la asistencia de diez sesiones, con una duración de dos horas cada semana, además de cumplir con las tareas encomendadas. 

Desde la primera sesión, quedé gratamente sorprendida por la entrega, profesionalismo y conocimientos literarios de la persona a cargo del taller, Doctor Alejandro Acevedo Zapata y por las aportaciones de gran valía de los compañeros talleristas. 

Así como la portada de un libro, se fija la atención en el título: “Rostros autobiográficos”, se revisan cuidadosamente los objetivos y contenidos a abordar, reconociendo la profundidad, calidad y calidez del mismo. 

Un taller se enriquece por la conducción acertada, el diseño y selección del material, las referencias bibliográficas, pero especialmente por la interacción y compromiso de los participantes.  

De tal forma, que cada miércoles nos dábamos cita de las 19:00 a las 21:00 hrs, para analizar la parte teórica y conjuntarla con la práctica y experiencias personales que cada tarea llevaba implícita. 

Nuestras voces, daban vida a los textos enviados, se recrearon momentos, sucesos, personajes y escenarios, llegando a rescatar eventos fortuitos que estaban almacenados en la memoria y emergieron a la luz y escrutinio del pensamiento, abriendo la puerta a una serie de emociones que se presentaron ataviadas de lágrimas y risas.

Pudo constatarse la diversidad de pensamiento, los distintos estilos de redacción y la similitud de vivencias familiares y contextuales descritas magistralmente y detalladas con la precisión artística literaria del escritor. 

De esta forma, se precisa como la vida nos abre distintas oportunidades y está en nuestro libre albedrío el tomarlas o rechazarlas, claro está que ante cada derecho adquirimos obligaciones, mismas que al ser efectuadas con compromiso, entrega y cariño, más que carga se convierten en fuente inagotable de aprendizaje. 

La situación pandémica que estamos atravesando, ha abierto otros canales de interacción y comunicación, aprovechando los medios digitales al alcance de la mayoría de la población; se han derribado fronteras, acercado pensamientos y utilizando las distintas expresiones y géneros literarias, como pretexto para seguir aprendiendo y hacer visible nuestro rostro, en primera instancia, ante nosotros mismos, que al reconocernos como seres con infinitas posibilidades, podemos permear en la otredad, al compartir y convivir por medio de la virtualidad. 

Todo lo que inicia tiene un final, cerramos este ciclo, quedando altamente satisfechos del tiempo invertido y de las experiencias adquiridas. Sírvanse estas letras para felicitar y agradecer a las instituciones educativas que hacen posible estos eventos, privilegiando la oportunidad de educar más que lucrar y por la selección meticulosa de los encargados de darle vida a estos talleres, en este caso, vaya el reconocimiento para el Doctor Luis Alejandro Acevedo Zapata, quien, para orgullo nuestro, radica en la cercana ciudad de Jiménez, Chihuahua.

Quedamos en espera de la conformación de una antología que concentra el sentir y aportaciones desde distintas partes de nuestra hermosa república mexicana: Texcoco, Tonatico, Azcapotzalco, Mérida, Ciudad Juárez, Jiménez e Hidalgo del Parral, Chihuahua. 

Aunado a las experiencias de escritura, se rescatan las múltiples interacciones y sugerencias de textos. Cierro esta pequeña disertación, parafraseando algunos fragmentos escuchados: “Reconocer la otredad, es reconocer alguien ajeno a sí mismo”. “Escribir sobre mí, me ayudó a despojarme de la cobija de la timidez”.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Con equipaje de mujer

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-con-equipaje-de-mujer-7556290.html

 Con equipaje de mujer

Mi vestido se ha tejido con el hilo de muchas generaciones, trae la colorimetría impresa de emociones, vivencias y patrones culturales que han prevalecido a través del tiempo, como si se hubiesen esculpido con la mano experta de la naturaleza, que ha tallado y petrificado con extrema paciencia la roca y las montañas, dejando suelos cobrizos, blanquecinos y con una gran diversidad que pasan de la visión ordinaria a la extraordinaria.

 El telar de los patrones culturales es una herencia que se ha legado a mi feminidad; he tenido que emerger de las brumas para hacerme visible; surgir de las sombras buscando los hálitos de luz, bañarme en destellos luminosos para ir adquiriendo mi propio brillo; me he confeccionado un yelmo para enfrentar una y mil batallas; me he levantado de entre los caídos, curo mis heridas, remiendo mis despojos y empiezo a caminar con el orgullo reconstruido; levanto mirada y brazos  y muestro al mundo el trofeo de mis victorias;   la corona ceñida sobre mi cabeza, el cetro ganado a pulso y la capa que he arrastrado a lo largo del camino y que ha servido para borrar o mitigar  esas huellas de lágrimas esparcidas por el sendero; de mendiga a reina, de esclava a princesa, demostrando la valía y el empoderamiento que se obtiene con el constante aprendizaje y seguridad de reconocerse y valorarse en toda la extensión que conlleva ser del sexo femenino.

 He encontrado gigantes que se obstinan en entorpecer mi destino; pero he podido vislumbrar la manera de esquivarlos, adquiriendo conocimiento, discernimiento, empoderamiento, astucia y don de convencimiento interno y externo.  Lo más difícil ha sido sortear mis propios miedos, ir eliminando los fantasmas que habitan en el interior de mi cuerpo y se convierten en los principales enemigos; tratan de apoderarse de mis pensamientos, de regir acciones y han intentado minimizar a mi consiente, dejando fluir esas sombras de oscuridad que fueron acompañantes de mis antecesoras y quieren manifestarse y apoderarse de mi raciocinio. 

«Susurran a mi oído»: ― Soy el pasado, disfrazada de presente y una simple radiografía del futuro, me dicen, lentamente, permito que sus palabras lacónicas se pierdan en el viento, se difuminen en el firmamento y vuelvo a levantarme, lista para enfrentar nuevos retos.

Me reconozco mujer, con mis propias imposiciones, fruto del contexto cultural, éstas ya pesan demasiado sobre mis hombros; estoy consciente que no puedo cargar la herencia generacional del sufrimiento de mis antecesoras. Libero espacios interiores para que fluyan baños de luz y fuerza, que irradien dinamismo, creatividad, iniciativa y conciencia singular que pueda permear a la colectividad. 

 Proclamo mi emancipación, tengo un libro con hojas en blanco esperando ser escrito, con un borrador para eliminar errores y con una mirada diáfana de esperanza y claridad, clamando por que desaparezca la desigualdad, violencia e injusticias contra las féminas del mundo entero y podamos decir que existe la equidad de género. 

Agradezco por este género distintivo que me permitió ser portadora de vida; por las emociones que fluyen en mi ser; por ser hermana, profesionista, esposa, madre, abuela, poeta, escritora y amiga. 

Todos y cada uno de los títulos descritos tienen roles protagonistas que gustosa interpreto en el escenario de la obra cumbre de mi vida. Sigo escribiendo mis guiones; en algunos, yo tomo el control, decido, adecuo y acomodo, en otros, debo ajustarme al vaivén del universo, a las circunstancias que son dictadas por ese ser conocido como “destino”.

Me identifico como parte de la orquesta que ejecuta la sinfonía armoniosa del universo; sin embargo, estoy consciente que un día, mi sonido dejará de escucharse, mi silueta se desdibujará en las brumas del olvido, pero el eco de mi voz, quedará atrapado en mis letras, en el corazón y memoria de las generaciones que han pasado por mis aulas; he entregado la antorcha encendida, para que la luz siga propagándose a través del tiempo. ¡Soy mujer, soy única y excepcional!


María del Refugio Sandoval Olivas

Maestra

Espejos de vida



  


viernes, 26 de noviembre de 2021

Carta abierta

Hoy como ayer, agradezco la oportunidad de un nuevo día.
https://www.elsoldeparral.com
.mx/analisis/espejos-de-vida-carta-abierta-7525055.html.

Carta abierta

“Abierta”, es un adjetivo que conlleva la intención de dejar un camino de letras donde pueda seguir sembrando palabras, que, al ensamblarse en oraciones, vayan mostrando a los portadores de la misiva, las emociones e impresiones dejadas, y que buscan la manera de encontrar un acomodo en el tintero del corazón para viajar hasta la más sublime expresión de comunicación, donde se puedan volcar y expresar por medio de la palabra escrita, esa que no se evapora, no se olvida, permanece intacta en el transcurso del tiempo; solo hay que leerla para encontrarle sentido e imprimirle significados.
Una virtud de quien escribe, es que vuelve a recrear en el pensamiento cada una de las acciones y sucesos detonantes, utilizando diversas herramientas que, cual vehículo de comunicación, busca el canal más fluido, para volcar en palabras los sentimientos generados.  
Esta misiva es para mis amigas y compañeras de viaje: 
Compartir nuestro tiempo, que es lo más valioso que tenemos, ha sido una experiencia gratificante y enriquecedora, porque no solo aprendimos de sus palabras, sino también de sus acciones, de sus risas, chascarrillos, intercambios de experiencias y el apoyo incondicional de protección que se generó en el grupo.
Esos días de convivencia nos enseñaron lo importante que es la individualidad, pero también la necesidad inherente de la otredad; porque somos entes individuales con gustos, preferencias y pasatiempos distintos, sin embargo, aprendimos a ensamblar las diferencias y a construir canales de empatía y fraternidad, basados en el respeto, la solidaridad y los valores universales que rigen armónicamente a la sociedad. 
Las vacaciones con y entre amigas, tienen diversos significados y aprendizajes, por un lado, se revalora la función y rol que ejercemos en nuestro hogar y familia, las figuras de apego tan importantes en nuestro desarrollo humano, pero, sobre todo, se absorbe un cúmulo de regalos emocionales que llegan a fortalecer alma, cuerpo y espíritu de quien abre los brazos para recibir las bendiciones de la vida.
Gracias por ser y estar en esos momentos especiales, por compartir sus vivencias, sus sueños y quebrantos, por regocijarse ante los espectáculos de la naturaleza; por la puesta de sol y su magnificencia de colores, deslumbrantes en cada amanecer y cual fuego destellante que agoniza difuminado al atardecer; por las huellas impresas en la arena, por gozar la música, los olores, el sabor gastronómico; por compartir la mesa e iluminar nuestros rostros con sus pláticas y recuerdos del ayer. 
Gracias por su comprensión y paciencia, por la tolerancia ante las particularidades de cada una de nosotras, por rescatar las memorias bellas y desechar las situaciones que no es necesario recordar; por convertirnos en cómplices de la alegría, por bailar al ritmo y compás de esas melodías, que
 al entonar, nos hacen vibrar y sentir el vigor energizante de la vida.  
Gracias por su tiempo, su calor, su ambiente, por transpirar esa energía, porque el rodearse de personas así tan positivas, permite absorber y transpirar armonía, tan necesaria en tiempos difíciles que enfrentamos día a día. 
Dejo esta misiva abierta, porque espero seguir escribiendo en los libros de sus vidas, seguir contribuyendo, aportando y recibiendo, porque eso son las amigas; portadoras de consuelo, brazos y oídos abiertos, un oasis en el desierto, alguien con quien reír, llorar, sin temor a ser juzgada, solo comprendida y escuchada; porque las amigas se escogen, se seleccionan y se hacen parte de nuestro entorno. 



viernes, 12 de noviembre de 2021

Actitud, carisma y servicio

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-actitud-carisma-y-servicio-7466219.html

Actitud, carisma y servicio

Un espacio físico acoge y envuelve a quien lo visita. Los lugares que construimos y habitamos cobran vida y color por los distintos personajes que transitan entre sus muros; primeramente, atrapan las ideas, sueños y esfuerzos de quien los planea, luego de quien los construye y hace palpables y visibles los objetivos para lo que fueron diseñados.

El Gimnasio Municipal de Parral, edificado en 1955,  bajo el emblema de  promover la cultura y el deporte de la comunidad y sus alrededores,   es histórico, alberga en sus rincones, el eco de los sueños que ahí se construyeron, la adrenalina de los jugadores debatiendo en la duela su ímpetu  y anhelo de sobresalir en el deporte, venciendo  al equipo contrario;  sus historias y confidencias, los aplausos y gritos eufóricos del público asistente, la multiplicidad de eventos que ahí se celebran desde su fundación, tanto artísticos, como deportivos, municipales y culturales y los servicios prestados por la gente contratada para mantener en óptimas condiciones el inmueble.

Comparto una breve reseña de un personaje parralense que prestó sus servicios por más de cuatro décadas en este gimnasio, atendiendo con calidad y calidez a la función propia para lo que fue contratado, consistente en el servicio de intendencia. El señor Luis Juárez Herrera, quien nació el 21 de junio de 1944, se distinguió en su etapa laboral por el carisma y simpatía brindada a la población concurrente, así como su voluntad y atención en los servicios que era requerido su apoyo.

No hay trabajo insignificante ni menos importante que otro, cada uno cumple un rol específico para el mejor funcionamiento de las cosas. La actitud, carácter y personalidad, es un ropaje que cada persona trae impreso en su actuar, la manera en que Luis Juárez se desenvolvió en ese contexto, era siempre con respeto, cortesía, puntualidad y eficacia en su labor. El hecho de limpiar la duela, los sanitarios, el contexto externo, regar y cuidar los árboles, recibir a los deportistas en la puerta de entrada con una cálida sonrisa de bienvenida, dar respuesta a las preguntas y estar presto a la atención de las necesidades que ahí se generaban, son factores coincidentes en el recuerdo impreso en la memoria de quienes tuvieron algún contacto cercano con él.

Hace nueve años concluye esta etapa de su vida, retirándose del trabajo y emprendiendo una nueva aventura al lado de su familia; sin embargo, ese largo tiempo dejó huellas grabadas en el interior de su corazón y baúl de los recuerdos, considerando al gimnasio como su segundo hogar y los deportistas y público asistente, otra familia con la cual compartía momentos inolvidables, envueltos en las emociones y sentimientos generadas en cada evento.

Recientemente tuve la suerte de coincidir y dialogar con él. Su mirada retrocedió a los umbrales del pasado, externando algunos recuerdos, como el cariño y lazos de amistad generados con  muchos de los deportistas que conoció en su camino, destacando con beneplácito el afecto y admiración profesados al basquetbolista “Gato Muñoz” y a Marthita Baca, como entrenadora de volibol.

Este sencillo homenaje en vida, lleva la intención de reconocer su esfuerzo, entrega y dedicación, así como el agradecimiento de la población parralense por su servicio, dejando como legado para las nuevas generaciones, su actitud para enfrentar las ambivalencias de la vida, su sonrisa abierta y franca, y el despliegue de valores que siempre le caracterizaron.

 

viernes, 5 de noviembre de 2021

Una rosa sin espinas

Reminiscencias de vida

            




https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-la-vida-reminiscencias-de-vida-7435756.html                 Reminiscencias de vida

“La rueda de la vida” es el título que lleva el libro de Elizabeth Kübler-Ross, médica de profesión y pionera de la tanatología, «disciplina científica que se encarga de encontrar significados a la muerte, así como el ayudar a pasar por el proceso de duelo» explica la autora que, al haber reconciliación con la muerte, se aprende a valorar y amar la vida.

La palabra rueda nos lleva a reconocer que hay un punto de inicio, que se va expandiendo cual círculo concéntrico, atrapando en su núcleo a los apegos inmediatos que van creciendo conforme se avanza en el desarrollo generacional; tiene también un final, se cierra al completar un ciclo.

Volvemos al polvo y finalmente, al paso del tiempo vamos cayendo en el pozo del olvido. Así lo dijo el escritor argentino Jorge Luis Borges, en el soneto “El olvido que seremos”:  Ya somos en la tumba las dos fechas/del principio y el término. La caja, / la obscena corrupción y la mortaja, /los triunfos de la muerte, y las endechas/.

Generalmente, cuando perdemos a alguien cercano, hacemos una parada introspectiva en nuestra propia vida, buscamos las reminiscencias que nos unieron, tratando de rescatar esa huella impresa en pensamiento y corazón.

Hoy quiero dedicar estas palabras para una persona muy querida que acaba de emprender su último vuelo, Dolores Sandoval Medina, mejor conocida como “Lolita” (1934-2021). 

Su vida transcurrió en el pueblo de Balleza Chihuahua, no contrajo nupcias matrimoniales, se dedicó en cuerpo y alma al cuidado de sus padres y la tía María Medina hasta su fallecimiento; fue pilar en el cuidado y sostenimiento del hogar, de sus hermanos y posteriormente de sobrinos.

En lo que respecta a su servicio comunitario, será recordada como una mujer de fe, con valores religiosos cimentados desde su niñez, siempre estuvo al servicio de la iglesia, ofrecía pláticas de preparación para bautismo, confirmación y otras:  así mismo, se destacó como guía y promotora de las festividades religiosas de la comunidad. 

Ella, Catarina Beltrán y otras voces, entonaban hermosos salmos y cánticos durante la celebración eucarística o en las procesiones que se hacían por el pueblo. Predicando la palabra de Dios con su ejemplo de servicio y altruismo hacia el prójimo.

Aprendió desde muy joven el arte de corte y confección, elaborando prendas especiales para sacerdotes y los requeridos en el templo; atendía solicitudes personales de vestuario y cuando la escuela secundaria de la localidad era por cooperación, fue contratada para dar ese taller, además estuvo al servicio del DIF municipal en algunos periodos presidenciales, impartiendo clases y preparando a todas las mujeres que se enlistaban en sus cursos.

Yo visitaba su hogar periódicamente durante mi niñez y adolescencia, en su casa siempre era bien recibida con una sonrisa cálida y un abrazo amoroso; me encantaba escuchar sus historias y saborear los distintos platillos que preparaba, así como el delicioso pan horneado en la estufa de leña, que estaba resguardado en blancas servilletas bordadas por su propia mano. Su cocina tenía el olor peculiar de hogar, un dulzón aroma de café hirviendo y el sabor que se imprime en los alimentos cuando se preparan con amor. 

Tuvo una vida plácida y tranquila, su hermana Alejandra le acompañó hasta completar su propio ciclo de vida; entonces Lolita pasa al cuidado de su sobrina “Eloísa Ofelia Sandoval Delval”, quien le atendió con amor, paciencia y dedicación hasta el último momento de su existencia.  

Vayan estas letras como un homenaje a su vida, tratando de preservar su recuerdo.

 

Letras Musas págs. 50, 51

Me congratula de formar parte de la Revista "Letras Musas", con dos poemas de mi autoría publicados en su primera edición. 

Corazón amortajado

Como un sollozo en la nevada

cual gota de sangre que tiñe su blancura

luz que se extingue difuminando en el horizonte

destellos oscuros, bosquejos inconclusos del pintor

 de creación no finiquitada

Dunas sedientas, agujas de hiel

que lastiman, taladran, perforan y desangran

navaja que corta, filo que lastima

gritos de ayuda silenciosa

que busca llegar a la conciencia colectiva

Suicidio lento, se escucha en los acordes de violines

en el  trinar de las avecillas, miradas sin luz, sin alegría

primaveras sin crepúsculo, sin verdor, sin colores;

almas maltrechas

que no visualizan fulgores resplandecientes

de ilusiones y esperanzas

¿Qué pasa en tu interior coral de vida?

¿Dónde está la concha protectora que celosamente guarda los tesoros de tu alma?

No riegues con tu sangre los caminos y los días

no es la puerta de salida, es naufragio, caer al abismo

a dimensiones y profundidades oscuras

Quizá atravieses la etapa de crisálida entre  oruga y  mariposa

deja concluir la metamorfosis, se desplegarán tus alas

podrás planear sobre las olas de angustia


 

Zarpado en el oleaje discursivo

 

Escribo para no perecer

navegando en esa barca

que no permite naufragar en el olvido

cortando olas dentro de las tormentas

no por esto, exenta de salir golpeada

 

Ante la furia de la naturaleza

voy soltando amarras

me aferro al andamiaje tendido por expertos

fugosa homofonía de redes extendidas a distancia

permitiendo encontrar

connotaciones significativas de la palabra

donde el verbo resplandece con la aurora boreal

y se tiñe con los colores difuminados del horizonte

 

La mirada migra a la causalidad,

enfocando la luz del faro del puerto

donde duerme una multiplicidad de mundos

vestidos de individualidad

 

Llegando a casa,

la aventura finiquitada es el preludio de una más;

es un viaje excitante, interminable,

que incursiona en recovecos, historias,

naturaleza cambiante como el tiempo,

como las palabras, que hacen gala de la combinación de recursos

para embrujar las radiaciones del eco del pensamiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 3 de noviembre de 2021

La huesuda

https://fb.watch/92QKhZFciF/

Revista latina N.C.

https://revistalatinanc.com/2021/11/02/noviembre-festivo/



Noviembre festivo

México, es un país pletórico de cultura, tradiciones y festividades que se realizan a lo largo del año; destaca entre estas, la de todos los santos y el de los santos difuntos, que se celebran el 1º y 2º de noviembre.  Estas conmemoraciones se han ido reconociendo a nivel mundial, por la fuerza de simbolismos, imágenes y participación colectiva; hay música, flores, oraciones, comida, baile, representaciones, altares, veladoras, incienso, y muchos elementos más que encierran un significado propio; aunado a la comercialización que se ha incrementado, donde los músicos, floristas, puestos de comida y bebida, y otros vendedores, aprovechan la conglomeración masiva de personas para ofrecer sus productos.

Debido a la expansión de los medios de comunicación, se hacen llegar historias y relatos enriquecidas por la investigación exhaustiva y detallada, además de fotografías, imágenes, documentales y videos, que son puertas de entrada a la aldea global del  conocimiento, y que a su vez, permiten  reconocer y admirar el sello característico que les hace únicos y especiales.

Estos eventos son una amalgama de la fusión de la cultura española y de los indígenas nativos de esta tierra; por un lado, presentan las creencias cimentadas por siglos y que han ido sufriendo algunos cambios a través del tiempo, y por otro, las derivadas por la imposición de la religión, así como las supersticiones mezcladas con el folklore del pueblo.

De los 32 estados que conforman la república mexicana, cada uno vive con distinta intensidad estas celebraciones, destacando el fervor y participación intensa y profunda que imprimen los estados del centro y sur del país.

Las procesiones y desfiles son acontecimientos comunes, ya sea disfrazados de catrines y catrinas o simplemente llevan estandartes de algún santo o de la santa muerte.

Aunado a esos ritos, se efectúan obras de teatro en el panteón como en el caso de la localidad de Hidalgo del Parral, Chihuahua, que desde hace algunos años se presenta la puesta en escena de “Hablando con los muertos”, y en el municipio circunvecino de Valle de Allende, por tres siglos se ha efectuado una procesión de niños vestidos de blanco, donde una juega el papel del difunto, llegan a las puertas de una casa y ocho niños se hincan alrededor del que está representando al niño muerto, rezan  y entonan la siguiente melodía:

Los Seremos:

Angelitos somos

del cielo bajamos

a pedir limosna

y no nos dan

¡Puertas y ventanas

nos las pagarán!

Seremos, seremos

¡Calabacitas queremos!



Uno de los participantes recoge las ofrendas que van desde dulces, paletas, dinero, fruta, etc.

Es una celebración única en el país, por lo que la Secretaría de Cultura la denominó como “Patrimonio Cultural inmaterial del Municipio de Allende.

Las calaveritas literarias son otra manifestación propia de nuestra cultura, se han utilizado como una forma de manifestar el descontento, la burla, la crítica social ante determinados personajes. Es a partir de 1849, cuando se tiene una referencia hemeroteca de la primera publicación en un periódico socialista de Guadalajara.

Pueden ser versos libres, que busquen la rima y ritmo cadencioso al declamarse, se escriben con tono jocoso, aludiendo a la muerte en sus distintas investiduras, como flaca, huesuda, calaverita, muerte, panteón, etc.

Otra forma más formal de su escritura, es con los cuatro versos que deben conformar cada estrofa, con versos octosílabos y rima consonante.

Dejo esta calaverita literaria para Citlalli y Edgar Bernal.

 

 


Invitados de honor

 

Por la Revista Latina

paseaba la huesuda

andaba tras de Citlalli

sin caber ninguna duda

 

Vamos, amiga querida

ven conmigo al panteón

por estar tan desnutrida

mereces un comelitón

 

 

Las tumbas están dispuestas

con comidas y bebidas

del más allá nos contestan

 cual regalo de sus vidas!

 

Ven conmigo, ¡Te invito!

a descansar en el año

mereces el infinito

nadie más te hará daño

 

De paso puedes traerte

a Edgar tu gran amigo

Para que cuando despierte

esté morando conmigo

 

No inquiete el trabajo

ni pendientes cotidianos

iremos por un atajo

por amigos y paisanos

 

Calaquita llevas prisa

no subo a tu transporte

debes renovar tu visa

y también tu pasaporte

 

Además, con la pandemia

no es posible el viajar

esta es una academia

que no podemos descuidar

viernes, 29 de octubre de 2021

México y sus tradiciones

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-mexico-y-sus-tradiciones-7406843.html



                                   Fotos de nuestra hermosa ciudad, octubre 28 2021

México y sus tradiciones

El viento empieza soplar algunas bocanadas frías y húmedas, los campos cambian el color de su vestimenta, los árboles van soltando sus hojas lentamente hasta quedar desnudos y México, se prepara para vivir con intensidad una de sus tradiciones que han tenido reconocimiento e impacto en el mundo entero.

Las costumbres forman parte de la cultura e idiosincrasia de un pueblo, se van conformando en la medida que se repiten generacionalmente, aunque se presentan algunas variaciones en su comportamiento, se indaga las raíces, se encuentran significados y se van adhiriendo a las estructuras que dan soporte a las celebraciones que nos identifican como nación.

La muerte es universal y ha estado presente desde el inicio de los tiempos, la diferencia es como la adopta y entiende cada cultura; esa incógnita de querer conocer que hay más allá cuando el cuerpo físico termina su misión en la tierra y el alma se desprende en búsqueda de esa luz que guíe su camino.  El imaginarse escenarios dantescos o gloriosos es una constante en algunas doctrinas, que pregonan en su credo, que quien sigue los mandatos de un ser divino, podrá gozar eternamente del paraíso prometido, en cambio, quien no acate esos preceptos, vivirá eternamente entre sufrimiento y dolor sin encontrar paz y sosiego para su alma. “Infierno”, “Purgatorio” y “Paraíso” «son escenarios traídos a colación por la pluma literaria de Dante de Alighieri en su poema titulado “La divina comedia”».

Las culturas prehispánicas utilizaban distintos ritos y sacrificios para agradar, evitar o entender a la muerte, las sepulturas eran de acuerdo a la jerarquía del difunto, desde convertirlo en cenizas para regarse en campos, embalsamiento, entierros en templos especiales con algunos sirvientes para que les atendieran en el más allá, hasta el más humilde, que era simplemente enterrado en algún rincón de su casa, con la compañía de un perro sacrificado.  

El agregar comida en sus tumbas, objetos preciados o con relación a los gustos u oficios del difunto, así como la vestimenta especial, son ritos que se siguen practicando con diversa fuerza e intensidad.

La fusión de culturas trajo consigo nuevas prácticas mezcladas con supersticiones, magia, paganismo, credos y oraciones, y son la plataforma de este magno evento que inicia desde la fiesta de “todos los santos”, donde se celebra a los difuntos infantes, hasta el día dos de noviembre que es para todos los demás.

Los panteones se visten de colores, el aroma de las flores inunda el aire; el amarillo del  Cempasúchil prevalece, pues es considerada como un símbolo de vida y muerte; hay altares, ofrendas, comida, música, bebidas, celebraciones religiosas;  un espacio que reúne a la familia para conmemorar a sus deudos; hay lágrimas, risas, evocaciones, recuerdos compartidos, diálogos con los difuntos, pues se tiene la creencia que esos días, su alma retorna para convivir y hacerse presente en pensamiento y corazón de sus familiares.

Los panteones se convierten también en sitios de reencuentro, ya que muchas personas vuelven ese día a visitar a sus muertos. Se denomina como “la feria del hueso”, porque los comerciantes exhiben y anuncian sus productos que van desde arreglos florales hasta ropa, cobertores, comida, etc.

Hay procesiones y desfiles engalanados por catrines y catrinas que se visten de gala para esta celebración.

Es así, como se vive y practica este sincronismo de elementos que cada persona adopta de acuerdo a su poder de adquisición y a sus creencias y necesidades espirituales.

Cuquis  Sandoval Olivas

Maestra

Espejos de vida

 

 

domingo, 24 de octubre de 2021

Educación y cambios

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-educacion-y-cambios-7373918.html

Educación y cambios

Sin lugar a dudas, el cambio es una constante, se produce cada instante sin siquiera percibirlo, hasta que este es demasiado notorio.  Desde el momento de nuestra gestación, hay cambios y desarrollo; al nacer, dependemos totalmente de nuestros cuidadores y del entorno que nos rodea, pero a medida que crecemos, el contexto se va ampliando y es necesario conocer no solo lo familiar e inmediato, sino también volver la vista al retrovisor del pasado, para encontrar significados en el mundo que nos rodea, valorar el presente y tener una visión más diáfana del futuro.

De esa manera, la familia se convierte en parte inherente de la formación inicial de cada individuo, aporta las bases para la construcción de identidad, moralidad, normativa y valores propios de la convivencia; tiende puentes que sirven como andamiaje para toda la vida, ya que es eje nuclear del manejo de las emociones, por lo que se reconoce como promotora de entornos propicios o destructivos en la formación del carácter y personalidad.

Es dentro de la familia donde se adquiere el lenguaje y se desarrolla la comunicación, a través de estas interacciones, se trasmiten sentimientos, filiaciones, conocimientos; es un proceso simbólico transaccional que abre puertas y ventanas a las múltiples interrogantes que emergen en búsqueda de respuestas, al ir conformando la relación que existe entre el yo y la relación con la otredad, reconocer la evolución y desarrollo de la humanidad.

En la medida que el infante va creciendo, su interacción con otras personas aumenta, ya no depende solo del ambiente familiar inmediato, sino que va expandiendo su convivencia a otros contextos, que influyen directa o indirectamente de manera informal en su aprendizaje y apreciación del mundo.

La escuela, se convierte posteriormente en un agente formal que comparte la corresponsabilidad de formación y socialización ciudadana.

La curricula escolar se diseña por expertos en diversas ramas del conocimiento, tanto para   dar respuesta a las demandas inherentes psicológicas, pedagógicas y sociales del individuo que aprende como del contexto en que se desenvuelve. Las asignaturas y carga horaria, traen como objetivo ir expandiendo el universo del conocimiento y hacer partícipes de los eventos que han marcado la historia colectiva de la humanidad.

Es así, como puede reconocerse la importancia de la triangulación de los distintos agentes educativos:  familia, escuela y contenidos, triada que proporciona intercambios intencionados al aprendizaje de nuevos conocimientos y buscan incidir en el desarrollo de las estructuras cognitivas, socio afectivas y comunicativas del aprendiz.

Este trinomio conlleva la responsabilidad de desarrollar las competencias para la vida enunciadas por Jack Delors en 1994, como los cuatro pilares de la educación: Aprender a Conocer, aprender a Hacer, aprender a Convivir y aprender a Ser.  Reconociendo la necesidad de adquirir una cultura general amplia, poner en práctica los conocimientos, privilegiando el trabajo colaborativo, aprendiendo a respetar las diferencias, practicar los valores y la convivencia pacífica y finalmente el Ser, entendido como cuerpo, mente, alma, espíritu, inteligencia y sensibilidad de cada individuo.

La última década del siglo pasado presentó cambios vertiginosos en todas sus facetas; a partir de 1993, se han desplegado una cascada de reformas educativas que buscan dar respuesta a la formación que demanda el ciudadano del siglo XXI. Porque la escuela además de incidir en la formación intelectual de los individuos, ha de prepararlos para enfrentar los nuevos retos tanto de índole cognitiva como moral y afectiva.

El nuevo milenio ha acelerado su velocidad y el cambio más grande que actualmente enfrentamos es el aprender a vivir en medio de una pandemia que por casi dos años ha azotado sin piedad.

María del Refugio Sandoval Olivas

Maestra

Espejos de vida

 

 



viernes, 15 de octubre de 2021

Casualidad o causalidad


https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-la-vida-paradojas-7341939.html

Foto tomada de la red

Paradojas

Consciente de que el aprendizaje proporciona crecimiento intelectual, cultural y, sobre todo, como seres humanos que cohabitamos en un espacio donde la trascendencia de los actos individuales tiene un alto impacto en las personas y el ambiente que nos rodea, recientemente decidí inscribirme en un taller virtual de escritura introspectiva en el cual nos encargan algunas tareas que se escriben desde la tranquilidad del hogar para luego presentarse y debatirse en clase.  La última de estas, versa sobre la identificación de los parónimos:   casualidades y causalidades que se han presentado en nuestra vida.  Primeramente, encontré que el nombre alude a las palabras que son parecidas en su pronunciación o forma, pero que tienen significados distintos. Me remití a buscar su significado encontrando que las primeras son fortuitas, aparecen de pronto sin buscarlas, por lo que no es posible su prevención; las segundas en cambio, vinculan su relación entre causa y efecto, permitiendo su utilización como detonantes e incentivos que requieren voluntad, dedicación, esfuerzo y perseverancia en su implementación y desarrollo, por lo que es menester, trabajar en pos de una meta hasta lograr alcanzarla.

Busqué algunos ejemplos en la red y pude encontrar un sinfín de experiencias que, comparadas con las propias, dieron luz a la ejecución de la tarea encomendada.  Una vez más comprendí el impacto y fuerza que tienen los pensamientos sobre las acciones que tomamos.

Casualmente puede uno encontrarse o conocer a una persona, lo que se haga a partir de ese momento es una causalidad, se puede olvidar el incidente o a partir de ahí, empezar a tejer relaciones que permitan un acercamiento, convidar a ese alguien a formar parte del entramado de nuestras vidas, motivo de nuestros afectos y plataforma de convivencia, o en su defecto, si después de intimar y conocerle, reconocemos que no aporta nada positivo a nuestro entorno personal y familiar, aprender a tender límites y a alejarnos de quien nos causa daño.   

Como seres finitos y mortales,  estamos expuestos a convivir con la enfermedad, accidentes y muerte, casualmente podemos estar en el lugar equivocado y ser víctimas de un acto de violencia; ir transitando por la carretera y que un animal obstruya el camino provocando una volcadura, estos ejemplos y otros muchos más en que la casualidad puede hacerse presente y cambiar el cursor de nuestra vida;  lo que hagamos de ahí en adelante, es la causa- efecto; podemos pensar en un panorama sombrío, con nubes que ocultan los rayos de esperanza o en cambio, buscar las rejillas donde se filtre esa luz que permite que el corazón siga irradiando energía y calor.

Ante este panorama de luces y sombras que atravesamos, producto del contexto social, político y económico que nos toca vivir, se han puesto en boga conceptos como el de resiliencia, que tiene relación con aprender a superar circunstancias traumáticas y seguir adelante a pesar de las adversidades; el manejo y control de las emociones, porque al estar conscientes de estas, se disminuye el desgaste psicológico, se potencia la autoestima y se aprende a navegar en un océano de incertidumbres.

Llegamos a la conclusión que las casualidades son producto de las circunstancias, el aprender a visualizarlas, incorporarlas o alejarlas de nuestra vida es decisión propia. Cierro con esta estrofa del poeta mexicano Amado Nervo: “…que yo fui el arquitecto de mi propio destino/ que si extraje las mieles o la hiel de las cosas/ fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas/ cuando planté rosales, coseché siempre rosas”.

 

María del Refugio Sandoval Olivas

Espejos de la vida

Maestra

 

 

lunes, 11 de octubre de 2021

"Cuidadores"

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-la-vida-cuidadores-7310332.html
https://cuidadores.unir.net/premios-supercuidadores/relatos-vii-edicion-2021/3261-cuidandola-con-amor




Cuidadores

Recientemente participé en una convocatoria emitida desde Madrid, que lleva por título “Supercuidadores”, las bases me llamaron la atención y procedí a enviar mi texto titulado “Cuidándola con amor”, quedando seleccionada para contribuir en ese magnífico trabajo que se conformó por 200 participantes de distintas partes del mundo. En la página de la editorial se colocaron los relatos y tuvimos la oportunidad de ir leyendo las aportaciones. En mi caso, ahondé sobre la bendición de haber tenido la dicha, junto con mis hermanos de brindar el cuidado y atención a mamá, una ancianita de nueve décadas y media, cuya fuerza y salud fue menguando en sus dos últimos años de vida; las situaciones que enfrentamos como familia y el cómo debimos acomodar nuestros tiempos y espacios para otorgarle la mejor atención posible; situaciones que, dentro de la complejidad cronológica que vienen  implícitas con la edad, pueden considerarse naturales desde otras perspectivas, pero la familia enfrenta y vive un duelo desde las primeras manifestaciones de carencias físicas, de memoria, de observar deterioro y sufrimiento de la persona a nuestro cargo y el triste e inevitable  arribo del final.

Se dice que solo tomamos conciencia plena de las cosas cuando somos partícipes de estas. pasamos por estas, como el caso de nuestra nieta que contrajo cáncer siendo una pequeñita de ocho años y la batalla que enfrentamos como familia hasta finalmente perderla. Podíamos escuchar una serie de casos relacionados, sin embargo, cuando nos toca ser los protagonistas, estas experiencias adquieren una profundidad que nos llevan a conocer los abismos del dolor y desesperación. 

Por medio de la lectura de distintos casos de cuidadores que narraron su experiencia, incursiono en un mundo de situaciones diversas, tales como el desafío de una madre primeriza colombiana, cuyo bebé nace con el Síndrome de Cornelia de lange, «trastorno genético que causa malformaciones físicas, internas y cognitivas».

Una enfermera versa su narrativa sobre los enfermos atendidos durante la pandemia, el sufrimiento y ansiedad causado por el aislamiento, el único contacto proporcionado era cuando ella u otros enfermeros entraban completamente equipados, sin siquiera ser visible su rostro.

Una esposa dedicada al cuidado de su marido quien tenía múltiples dolencias por el cáncer que le aquejaba, sufrió un infarto masivo y estuvo por meses en coma inducido, hasta el desprendimiento de su cuerpo terrenal.

Historias sobre casas de acogida, niños que nacen con enfermedades crónico degenerativas y requieren cuidados especiales; accidentes que marcan un antes y un después, los zarpazos del Alzheimer y la demencia senil, entre otros.

Cada caso induce a la reflexión y conexión con las experiencias que nos ha tocado conocer o presenciar a nuestro alrededor; donde la enfermedad, síndromes, accidentes o eventos fortuitos, se presentan cual tentáculos que arrasan y cambian la vida no solo de quien lo padece, sino del entorno familiar, el papel medular de los cuidadores, quienes  debemos aprender a conectar con quien nos necesita, a comprender lo que le está sucediendo, a disponer la casa como un remanso de paz y brindar cobijo, amor y seguridad.

Todos y cada uno de nosotros nos convertimos en un momento de nuestra existencia  en cuidadores del otro, ya sea el hermano más pequeño, a quien le aqueja una dolencia en particular, pero, quien enfrenta estos desafíos de manera permanente, merecen nuestro reconocimiento y agradecimiento.

Estas reflexiones quedan como puerta de escrutinio a nuestra conciencia, ¿Qué tanto aportamos a las personas que dedican su vida a cuidar del otro?