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viernes, 26 de febrero de 2021

La nueva normalidad

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-la-nueva-normalidad-6409894.html

La nueva normalidad

Al inicio de cada actividad de escritura, se requiere poner un orden y jerarquía al pensamiento para dar paso a la selección del tema que será expuesto, de tal forma que me permito citar al antropólogo japonés Jiro Kawakita, quien dice: “Que el caos hable por sí mismo en forma de datos y después explorar para encontrar pistas útiles a esos datos”.

Con relación al título expuesto, viene a mi mente cuando en los Consejos Técnicos Escolares estipulados formalmente en 2013 era un concepto en boga, mismo que aludía en sus ocho rasgos empezando con el adverbio de cantidad “todos”. “Todas las escuelas brindan el servicio educativo todos los días establecidos en el calendario escolar”.

Debido a la contingencia sanitaria, el cambio ha sido trascendental en todos los ámbitos, la escuela sigue ofertando sus procesos de formación e información con una modalidad distinta, donde no todos los actores asisten y cumplen cabalmente con esa normalidad; el adverbio «todos» anteriormente se convertía en «muchos» y hoy en día se transformó en «algunos».

 Al ir incursionando en cada uno de los espacios que transitamos se aplica la misma deducción a la regla; no todos los estados de la república mexicana estamos transitando con el mismo semáforo; no todos los líderes gubernamentales están tomando las mejores decisiones; las estadísticas de defunción y contagio son distintas; la esperanza de la aplicación y funcionamiento de la vacuna está latente en la población, pero no alcanza a cubrir a la totalidad, ya sea porque no hay suficientes insumos o porque la gente que está en el rango de edad no acude a su aplicación por diversos motivos.

No todos los ciudadanos nos cuidamos y protegemos los unos a los otros, especialmente los jóvenes, quienes no han dimensionado el impacto de sus acciones.

No todas las personas contagiadas presentan el mismo patrón recurrente de síntomas y reacciones ante el virus.

No todos viajamos en el mismo barco, la clase social más desprotegida ha sufrido los embates del desempleo y las carencias para cubrir sus necesidades básicas.

No todos hemos desarrollado la capacidad de resiliencia para enfrentar los retos, pérdidas y duelos que conlleva la pandemia.

Una vez más, acudo a la analogía de los conceptos educativos para encontrar significados a las circunstancias que nos aquejan y transformarlas en ideas, mismas que llevan la intención de viajar en el vehículo de las palabras para llegar al lector y propiciar un diálogo interactivo.

Las competencias para la vida son definidas como un proceso inacabado y en constante reconstrucción; de tal forma que Aprender a Aprender, es el primer pilar, debemos reformar los aprendizajes y adaptar los esquemas necesarios; aprender a Ser, que tiene una relación directa con la moral, los valores, la conciencia y lo que nos hace humanos; aprender a Hacer, acciones necesarias en nuestro diario vivir, y finalmente aprender a Convivir.

En las cuatro competencias se encuentra el proceso cíclico y urgente de la Nueva Normalidad imperante. Les invito a reconstruir cada día, pensamiento, palabra y acción.

 


jueves, 25 de febrero de 2021

Cumplirías 20




Viaja el pensamiento,
raudo y veloz como el viento
atrapando los recuerdos
aprisionando el momento

¿Cómo olvidar esos años?
que viviste a nuestro lado,
¡Fuiste una gracia divina!
¡fuiste un regalo preciado!

Tu corta estancia en la tierra
pasó como una esencia
estelas de amor regadas
añorando tu presencia

Desde el día que naciste
transformaste nuestra vida
era armonía y calor
de pronto se abrió una herida

El cáncer se presentó
invadiendo el organismo
adversos fueron dos años
de luchas y pesimismo

Como toda una guerrera
enfrentaste las batallas
la quimio y las radiaciones
derribaron las murallas

Quebrantaron tus defensas
reaparecían tumores
cada curación traía
oscuridad sin fulgores

Sin embargo, acrecentaron
tu espíritu, fe y aliento
demostrando valentía
evitabas el lamento

Ayudabas a otros niños
a seguir creyendo y luchando,
dándoles paz y sosiego
cuando el miedo estaba asechando.

En medio del sufrimiento
buscaste nuevos caminos
de enseñarnos que la vida
nos presenta desatinos.

Con sonrisa a flor de piel
los quebrantos embestías
en Jesús, en oración
y en los milagros, creías.

Viajamos por muchos lados
buscando tu sanación,
a través de ese tiempo
mucha gente se unió en oración.

Cuando la ciencia no alcanza
a dar respuesta inmediata
elevamos nuestros ojos
ante el Ser que ata y desata.

Al no hallar respuesta grata
de obtener la sanación,
pedíamos por tu descanso
con fe, alma y corazón.

Gritamos nuestras angustias
mostramos el desaliento,
no entendemos el porqué
del dolor y sufrimiento.

Ante toda esa dolencia
queremos respuestas prontas
No comprendemos las causas
De sufrir tales afrentas.

Cuando llegó el momento
de entregarte al creador
hubo enojo, desaliento
y un dolor abrumador

Ver tu pequeño cuerpo
encerrado en una caja
sin calor, con rigidez,
¡atrapada en la mortaja!

Madre tierra, te entregamos
a nuestra niña amada,
quedando sin su presencia
nuestra vida destrozada.

Han pasado ya diez años
desde esa fatídica fecha
¡cómo arde esa herida!,
¡sigue encendida la mecha!

Veinticinco de febrero
¡dos mil uno! de los años,
marcado en el calendario
al celebrar su cumpleaños

Veintinueve de diciembre
dos mil once, ¡inolvidable!,
en que partieras mi niña
dejando una herida incurable.

El tiempo ahí se detuvo
llegó a su línea finita,
esperamos que en el cielo
goces de paz infinita.

Nosotros, tu gran familia
en el corazón se añora
basta mencionar tu nombre
y ¡las lágrimas afloran!

Tu pequeña hermanita
persiste en recordarte,
tenía casi tres años
y teme un día olvidarte.

Tu hermano Jorge Daniel
solo se queda callado,
se guarda sus emociones
es sentimiento abrumado.

Tu madre aún no puede
dejar de llorarte un día,
pide verte en sus sueños
el acariciarte ansía.

Sabemos que es el fin
del humano en la tierra
alcanzar la vida alterna
es nuestra grande quimera.

Sin embargo, es la muerte,
totalmente inaceptable
Es separación final
¡sin respuestas!, ¡injustificable!

soñadora aventurera
que buscaba sin cesar,
unir en amor a todos
y la felicidad alcanzar.

Sólo nos quedan recuerdos
que buscan susurro al viento
memorias que vivirán
en corazón y pensamiento

viernes, 19 de febrero de 2021

Hablemos del amor




https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-hablemos-del-amor-6381124.html

Hablemos del amor

Cada palabra tiene su propia etimología, historia y conceptualización que cada persona le imprime desde sus esquemas mentales y el contexto en que se desenvuelve.  En nombre del amor, se han cometido barbaries tales que son inconcebible desde mi óptica y perceptiva.

Por ejemplo, por amor a Dios, las religiones se han encargado de dibujar un ser antagónico capaz de las peores atrocidades, un infierno que describe Dante en “La divina comedia” como un cono invertido constituido por nueve círculos, los cuales, de acuerdo a la gravedad de los pecados cometidos, se hacían acreedores de atroces castigos. Por amor a ese ser omnipotente, hubo cacería de brujas en la santa inquisición; en la interpretación bíblica que algunos países islámicos ostentan y van en contra de la paz y el respeto a los derechos inalienables de los humanos; en la guerra cristera acontecida en México en el periodo de 1926-1929, donde la iglesia desde su púlpito, se promulga en contra del artículo 3º de la educación que promueve la laicidad de la enseñanza.

Por amor a la patria, se han cobijado diversos intereses y se han fraguado planes maquiavélicos, con líderes que en su momento tuvieron el impacto de mover masas y de aniquilar a grandes segmentos de población. Partimos de recordar la crucifixión de Cristo; el cómo los reinados fueron extendiendo sus dominios de propiedad, con guerras, enfrentamientos, despojos y conquistas. La esclavitud como sistema de producción; racismo, sexismo y discriminación que ha llevado a perpetuar la violencia y a pisar el nombre del amor; basta mencionar el genocidio de los armenios en 1915 y el holocausto de 1941- 1945.

Llevando el tema a sucesos más cotidianos, los cuales podemos encontrar envueltos en los géneros dramáticos de tragedia y comedia, podemos visualizar como el amor utiliza distintos disfraces para la persona que lo visten. Hay quien muere en nombre del amor; como en la tragedia de Romeo y Julieta escrita por el dramaturgo William Shakespeare (1597).

 Un tema más reciente se encuentra en “Tita”, la protagonista principal del libro y posteriormente guion cinematográfico “Como agua para chocolate”, de la escritora mexicana Laura Esquivel, en el cual utiliza magistralmente los recursos literarios del lenguaje para enlazar las recetas y platillos tradicionales de la cocina mexicana con los sentimientos y emociones de los personajes. Finalmente, Tita, pierde al amor de su vida y decide quemar los cerillos que le quedan de vida ingiriéndolos uno a uno hasta acabar con su existencia.

El amor en los tiempos del cólera, escrita por la pluma magistral del colombiano Gabriel García Márquez en 1985, es un homenaje al amor que perdura a través del tiempo y llega a la consolidación en la etapa de vejez.

Pablo Neruda, poeta chileno escribe en 1924 “20 poemas de amor y una canción desesperada” cuando apenas contaba con 19 años de edad, posesionándose como una de las obras literarias de mayor renombre.

Este breve preámbulo histórico, lleva como objetivo que nos reconozcamos como un ser único producto del amor; que analicemos el alcance que esta palabra entraña cuando se transforma en acción. En la biblia, se dice que hubo un mesías que murió por amor a la humanidad; la filosofía, como primera ciencia, sienta las bases al amor por la sabiduría; líderes sociales como la madre Teresa de Calcuta, Gandhi, Mandela, entre otros más, son un vivo ejemplo. Les invito a que cada mes, día e instante de nuestra vida celebremos al amor.

 

 


domingo, 7 de febrero de 2021

Revista La Coyolxauhqui

https://lacoyolxauhquirevista.wordpress.com/2020/08/30/cortina-de-lagrimas/



Crónica de una pandemia

Fue un día como cualquier otro, solo que los noticieros no dejaban un instante de propagar las nuevas que acontecían en distintas partes del globo terráqueo. El coronavirus adquirió un boleto itinerante de viajero por el mundo y estaba haciendo su arribo a América Latina. Los países se encontraban expectantes, tambaleantes en todas sus estructuras conocidas. Los asuntos que últimamente les tenían preocupados y ocupados pasaban a segundo término. Las políticas públicas y las manifestaciones sociales derivadas de estas, se empequeñecieron ante el monstruo gigantesco que se avecinaba. 

Empezó la coordinación de esfuerzos en las distintas ramas: gobernantes preocupados, científicos inmersos en sus investigaciones médicas, fosas abiertas en cementerios, instalación de hospitales emergentes, adquisición de equipamiento, nuevas disposiciones reglamentarias, cierre de escuelas, de espacios laborales y recreativos, preparando las ciudades y sus habitantes para la pandemia que estaba a la puerta de la entrada.

La imagen de este virus se empezó a difundir por todos los medios, conociéndolo por su capacidad invasiva y destructiva en los organismos, siendo su punto certero las personas avanzadas en edad y con problemas de salud. Se cerraron las fronteras, se establecieron muros y cercos sanitarios, sin frenar su avance.

Enemigo invisible, guerra sin cuartel, ¡amigo de la muerte!  El color rojo sigue vigente en los mapas; cuando parece que va mermando, vuelve al ataque sin misericordia; los puntos álgidos estadísticos al alza. La normalidad conocida quedó dormida en el sueño de los justos. La economía a punto del declive. La saeta de la expectativa afila su punta y dirige su mirada hacia la ciencia. Hay nuevos héroes: El personal de salud, el arte y la literatura como estandartes de esperanza.

Pandemia que ha traído desesperanza, momentos que la luz se extingue ante el fulgor de la oscuridad; el conocimiento de las cosas se pierde en el ramaje de la incomprensión y no penetra un rayo a la razón; se ensombrece el pensamiento y caen gotas de pesadumbre en el corazón.

El equilibrio permite el balance de pensamientos y emociones, se encuentra tambaleante e incierto; hábitos y rutinas cual preámbulo a la fijación de conductas han sido modificados; la relación con la otredad es una amenaza; la fragilidad entre salud y enfermedad pende de un hilo; el miedo a la muerte es más intenso que nunca; hay reconocimiento de la vulnerabilidad; con miedo de perder a los seres queridos o extraviarse en las brumas del olvido.

Las noches son el preludio de insomnio y pesadillas. El miedo se apodera del cuerpo, de los huesos, con la expectación al escuchar los ruidos y respuestas del cuerpo.

Los días tienen un flujo diferente, estático, con una dimensión de pesadumbre y expectación. Las celebraciones familiares y culturales se rigen por la frialdad de las cámaras; las interacciones se posesionan de la imagen, la palabra, pero falta el calor y la emoción de la cercanía. 

La profusión del canto de los pájaros llega nítida a la conciencia; los sentidos se han enaltecido, el espíritu se encuentra expectante, despierto, para gozar el instante y aprisionar el momento vivido.

El aire circundante se convierte en cómplice del ayer, trayendo el baúl de los recuerdos, las sombras de los muertos, las risas, y socialización con la gente; hay un río cubierto de lágrimas que baña a los muertos y a los vivos.

La evitación constante se ha convertido en cómplice, huir de noticieros, tratar de esconderse en las sombras de la ignorancia, para evitar el horror, incertidumbre y desazón que causa este infortunio. 

Los planes se han aplazado, todo ha quedado estático, suspendido, ocultando el rostro, alejándose de hábitos y rutinas, quedando en el limbo.

No es posible acompañar en su pesar a amigos que despiden a sus seres queridos, por miedo del roce con ese monstruo invisible.

Grandes pérdidas se están enfrentando, hay inmensos desafíos; el primero es sobrevivir y no enfermar, conservar el empleo, que el sueldo alcance, que la violencia frene y la corrupción se acabe.

Vivir sin miedos, sin incertidumbres, gozar el abrazo y volver a experimentar sensaciones y emociones de esperanzas e ilusiones; tejer esperanzas de volver a la normalidad.

 


La Coyolxauhqui Revista

https://lacoyolxauhquirevista.wordpress.com/2020/04/29/mis-cuatro-estaciones/

Mis cuatro estaciones

 

Soy producto

de la evolución

de la fusión, de la historia

 

Suenan en mis oídos

voces cacofónicas

a través de los siglos

 

Reconozco mi unicidad

la dualidad de pensamientos

y acciones

 

Lo infinitamente pequeña

ante el universo

lo inmensamente grande

de pensamiento

 

Cual simiente de gozo

fui sembrada

broté de las entrañas de la tierra

 

El sol, la luna y la lluvia

me bañaron

el viento, la brisa y la bruma

cobijaron

 

Enfrento luchas titánicas

con mis propios demonios

e inseguridades

 

Consciente estoy

de mi fragilidad humana

de lo efímero

del tiempo

 

He visto

que golpes endebles

han derribado

¡al más fuerte roble!

 

huyo de la mezquindad

y amargura

de labios ociosos que profesan

y destilan hiel

 

Soy fortaleza, vitalidad

¡portadora de vida!

formo parte de los ciclos

¡de cambios de la naturaleza!

 

Fui primavera, verano

hoy gozo del otoño

espero un cálido invierno

 


viernes, 5 de febrero de 2021

Mi equipaje terrenal

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-mi-relato-terrenal-6324790.html

Mi equipaje terrenal

Las cosas e ideas que no aparecen en nuestro pensamiento, no han entrado en el umbral de la conciencia, de la perceptibilidad; están en penumbras, atrapadas en la dilucidad de las sombras y la intangibilidad; en la medida que se cuestionan y se hace una introspección en torno suyo, se va concediendo el permiso de emerger de entre la bruma del ocultamiento e irse haciendo visible.  Al profundizar en su existencia, van adquiriendo presencia, permiten ser escudriñadas. Entonces es necesario buscar el vestuario adecuado que le permita realzar sus atributos para presentarla por medio de las palabras.

Nunca había reflexionado sobre mi cuerpo, dando por sentado el hecho y derecho inalienable otorgado por la concepción, gestación y nacimiento de tenerlo siempre a mi lado, de ser merecedora de las funciones internas que desarrolla como parte de su función y especificidad. El reconocimiento de órganos, aparatos y sistemas, se ha ido acrecentando al paso del tiempo; en la medida que se ha experimentado la necesidad de entender su funcionamiento y respuesta ante el deterioro del organismo; forzando al pensamiento a entender el reloj biológico, como un tic-tac que está en continuo movimiento; que solo reposa cuando el subconsciente aflora por medio de los sueños y el cuerpo vuelve a cargar energía.

Por una introspección inducida he podido reconocer la propia y única corporeidad que poseo, introduciéndome en el escrutinio del reconocimiento de saber y conocer, generando algunos cuestionamientos: ¿Cómo lo habito? ¿Qué tipo de huésped soy? ¿Qué cuidados debo prodigarle? ¿Qué debo hacer a partir de este reconocimiento para cuidarlo y protegerlo?

De igual manera siento la urgencia de expresar el cómo esta corporeidad ha influido desde una perspectiva individual, social, emocional y colectiva.  Nací con una investidura única, con características distintivas impuestas por la genética heredada; con capacidades de desarrollo increíbles, una magnificencia de diseño que supera las expectativas del más exigente creador. Mi cuerpo responde a estímulos biológicos, químicos, físicos y sensoriales, tiene la facilidad de adaptarse a distintos espacios y condiciones climatológicas; a aprender y hacer magistralmente un sinfín de con el entrenamiento y ejercitación adecuada.   Posee un armamento invaluable de soldados a su disposición, cuya misión es protegerlo contra agentes infecciosos, virus y bacterias. Es poseedor de una capacidad de regeneración o de autodestrucción, cuando se vuelve contra sí mismo al aparecer alguna enfermedad autoinmune que engaña a este batallón haciéndoles creer que son aliados en la batalla.

Hay momentos que aparece la debilidad humana, que gana, egocentrismo y poca fuerza de voluntad, otorgándole falsos placeres y momentos de gozo instantáneo atentando contra su integridad, como cuando se ingiere comida chatarra, que nada aporta para su correcto funcionamiento metabólico, al caer en la pasividad y no ejercitarme y cuando a mi alrededor permito la presencia de agentes negativos cuya energía roba karma y fuerza a la mía.

Al paso de los años, mi cuerpo ha sido un universo que me devuelve como el eco, mucho de lo que le he dado. Viajo con esa maleta por y ante el mundo.

Estoy consciente que un día entregaré este equipaje terrenal, cumplir con el ciclo de la vida y volver a las entrañas de la tierra para formar parte de la naturaleza y su evolución; reconozco que mi investidura, día a día se está deteriorando por el polvo del camino, pero tengo la fe y esperanza, que en el momento de desprendimiento del cuerpo, emergerán alma y espíritu a seguir habitando en otro espacio.


viernes, 29 de enero de 2021

Aprendiendo a vivir

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-aprendiendo-a-vivir-6298951.html


“Vamos por el mundo odiando y rechazando aspectos de los otros y hasta de nosotros mismos que creemos despreciables, amenazantes o inútiles…y, sin embargo, si nos damos tiempo, terminamos dándonos cuenta de lo mucho que nos costaría vivir sin aquellas cosas que en un momento rechazamos.”

Jorge Bucay

Aprendiendo a vivir

Indudablemente la vida es un constante aprendizaje. En la medida que vamos avanzando en el tiempo cronológico, la experiencia adquirida por diversos medios y ámbitos, permite hacer otras lecturas, interpretaciones e introspecciones de los sucesos y acontecimientos que han sido compañeros principales o secundarios en el vaivén del viaje terrenal.

A partir de marzo del 2019, la cotidianidad ha cambiado abruptamente su ropaje; nuestras estructuras mentales se han ido adaptando al cambio por medio de la cruel realidad, presentada no solo en los medios masivos de comunicación, sino en la invasión despiadada y dantesca que ha llegado a los hogares de familiares, amigos y conocidos. Los hábitos y costumbres sociales han quedado en un compás de espera; poco a poco, la conciencia colectiva va aprendiendo que lo que se hace desde lo individual, tiene un alcance que afecta desde la célula germinal que es la familia, hasta la comunidad y cual espiral, va aumentando su fuerza y potencialidad en la medida que se expande, hasta alcanzar el nivel mundial. Prueba fehaciente de esto, que el epicentro de la pandemia inició en China. La tercera Ley del físico Newton dice: “A toda acción hay una reacción”, por lo que la sensibilización, consejos y advertencias precautorias están al orden del día.

Las personas adultas llevamos una vez más la consigna de ser emisores de estas banderas de precaución, no solo por ser los más afectados debido al deterioro propio de la edad y el decaimiento de la fortaleza de nuestro sistema inmune; sino porque al ser portadores de experiencias de vida, los años han agregado sabiduría, paciencia y detenimiento al pensar y actuar.  El cambio nunca ha sido fácil, la historia nos muestra que se va presentando paulatinamente hasta que logra acomodarse a nuestros esquemas de pensamiento y de vida; sin embargo, la contingencia actual, nos llevó a tomar medidas extremas propiciando cambios inmediatos en todo lo anteriormente conocido.

Estas disrupciones han sido plataforma de duelos, entendiéndose este concepto como la pérdida de algo o alguien que nos proporcionaba bienestar y felicidad. 

Las fases que presentan los duelos ante las pérdidas son: primeramente la negación, el creer que si negamos algo, esto desaparecerá por arte de magia; la ira, que conlleva el buscar culpables, verter el enojo en otros; la negociación, que generalmente se lleva a cabo con el Ser supremo, de acuerdo a las creencias y fe que cada uno profesamos; la depresión, conocida como el estado anímico de tristeza, aislamiento, abatimiento y abandono; y finalmente se llega a la aceptación, cuando se reconoce lo que se está pasando y se busca la mejor manera de transitar por esto, con la menor afectación posible. Cada persona en su libre albedrío y resiliencia «capacidad para superar las circunstancias traumáticas» se estaciona o avanza a su propio ritmo por estas fases.

Volviendo al inicio de esta breve disertación, al reconocimiento de la inmensa capacidad de ambientación que poseemos los seres humanos, así como el estar inmersos en un aprendizaje permanente, revaloremos lo que somos, lo que tenemos a nuestro alcance, las personas que amamos, la posibilidad de brillar en otros escenarios y regar diariamente la semilla de la gratitud en nuestro corazón. 

Como colofón de este escrito me permito citar a Jorge Bucay:

Agradécelo todo. La gratitud es el solvente que diluye la queja. El toque mágico que atrae la abundancia…Agradece por estar, por ser, por tener, por ganar, por perder, por ir, por venir, por intentar. Si agradeces, tu cuenta espiral ganará intereses…Tus ojos verán nuevos colores…


viernes, 22 de enero de 2021

El arte de escribir



El arte de escribir

De acuerdo a la RAE (Diccionario de la Real Academia Española), escribir significa representar ideas, palabras mediante letras u otros signos gráficos. Etimológicamente proviene del latín “scribere”.

Al remitirse a la historia se reconocen los escribanos como los encargados de redactar. Título otorgado a quienes sabían escribir y plasmaban sus textos impresos en tablillas, papiros o recursos al alcance, según el contexto histórico, dejando huella impresa de acontecimientos que han servido como base para entender el pasado y reinterpretar la evolución de las sociedades a través de la historia.

De tal forma que, gracias a la escritura, grandes obras maestras son reconocidas hoy en día, como: el antiguo y nuevo testamento; la Odisea y la Ilíada, estas últimas, fiel testimonio del recuerdo épico y acontecimientos prevalecientes desde A.c. 

La habilidad de escribir solo se desarrollaba en unos cuantos elegidos; los griegos se encargaron de difundir el conocimiento por medio de la retórica, pero dejaron plasmado su saber, siendo conocidos como “la cuna de la sabiduría”.  Son precedidos por teólogos y filósofos como San Agustín, quien fue presbítero y obispo, escribió sobre la caída de Roma y la ciudad de Dios.  Santo Tomás de Aquino, quien dota a la escritura de un tratamiento escolástico de los temas teológicos y filosóficos; en otro orden de ideas, Giovanni Boccaccio, escritor y poeta italiano que rescata en cien historias, los horrores de la peste negra acontecida en el siglo XIV.

El nacimiento de la imprenta en 1440 tiene un papel fundamental en la difusión de la escritura; se plasman historias, novelas, descubrimientos de toda índole y el mundo empieza a ser alumbrado por los destellos del conocimiento.

La evolución de la ciencia se ha basado en aportaciones y contribuciones que se convierten en el punto de inicio para generar nuevos descubrimientos; hago referencia a breves ejemplos:  el caso de los médicos que plasman en artículos sus avances, dudas, evolución y desarrollo; en investigaciones de toda índole; en la escritura de leyes y reformas; autobiografías, mensajes, recetarios y tradiciones en este punto hago mención del libro “Como agua para chocolate” de Laura Esquivel.

Otros, se han atrevido a incursionar en la escritura de poesía, desnudando su alma, retratando su interior y buscando las palabras e imágenes que puedan llevar al lector a interpretar sus emociones. Al respecto, nombro a Amado Nervo, Octavio Paz; a quienes han musicalizado sus composiciones como: Juan Gabriel, Joan Sebastián, José Alfredo Jiménez y muchos más, que nos han hecho suspirar y enamorar con sus versos.

Las misivas, mensajes, diarios y formas de comunicación, han evolucionado conforme los tiempos y cambios vividos en la sociedad; sin embargo, se han convertido en fuentes fidedignas para interpretar y reconocer personajes y hechos en la historia, tal es el caso del Diario de Ana Frank, una adolescente que plasma su visión y experiencia desde el holocausto. 

En lo que respecta a la escritura epistolar, además de proveer información sobre sucesos y vínculos, remiten al reconocimiento del emisor y destinatario.

Según datos proporcionados por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, actualmente en México se encuentra alfabetizada el 95% de la población; ¡hagamos historia! Escribamos para nosotros y para los demás; ejercitemos esta macro habilidad y dejemos constancia del momento.

Escribe a tus seres queridos, a tus amigos, conocidos, en un diario, blog, o página; vuelve a tomar el bolígrafo; asómate a tu alma y encuentra los sentimientos que quieras expresar; vincula el pensamiento, mano y corazón.

 

 


viernes, 15 de enero de 2021

Oda a la vida


                                                       Imagen tomada de la red
https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-oda-a-la-vida-6243843.html
  Oda a la vida

En el recuento que se experimenta al cerrar un ciclo más con la culminación del año, las personas solemos repensar y revaluar acciones e impacto en nuestras vidas, de tal forma que el mes de enero se recibe como un libro con las hojas en blanco donde empezaremos a dejar las primeras impresiones.

Estrenamos año, tras haber aprendido a convivir en ambientes distintos, atemorizadores y amenazantes; sin embargo, así como el arcoíris tiñe el horizonte tras una tormenta, hemos ido reconstruyendo los fragmentos del alma que se han desmoronado tras la lamentable perdida de salud y atropello de la vida de familiares, amigos y conocidos.

Las acciones y palabras tienen nuevos significados; las cosas cotidianas que solían abrumarnos y llenar de pesadumbre nuestra existencia deben llegar a su fecha de caducidad; hoy más que nunca, la historia ha de enseñarnos los errores cometidos en la búsqueda del orden. No es necesario un largo viaje en el tiempo, basta recorrer el siglo XX y sus múltiples manifestaciones de intolerancia, supremacía, odio y violencia del hombre contra el hombre.

Se han utilizado distintos estandartes; las banderas izadas llevan ocultas las verdaderas intenciones de quienes ostentan el poder; no ha sido el diálogo, comunicación y comprensión los prevalecientes en la mente de quienes gobiernan el mundo. Basta recordar las injusticias cometidas en nombre de la esclavitud, la supremacía del hombre blanco al creerse dueño de otros seres humanos.

Reconocer el largo trayecto que la mujer ha tenido que recorrer en búsqueda de la igualdad y equidad; prevaleciendo hasta la fecha una violencia desmesurada contra el género; los estragos de la primera y segunda guerra mundial, el efecto devastador del uso de la bomba atómica; la causa que lideró una de las mentes más destructivas al llevar al genocidio y etnocidio a una gran parte de la población;  el poder de convencimiento a las masas de actuar con alevosía, ventaja y crueldad desmesurada en nombre de la ley,  contra quienes eran considerados inferiores. 

Definitivamente, se necesitaría libros completos para analizar causas y consecuencias de la justicia social y el comportamiento humano; basta decir, que, gracias a la ambivalencia y prevalencia de la razón, han surgido grandes hombres, líderes y luchadores sociales que han privilegiado los cambios: Abraham Lincoln, Nelson Mandela, Martin Luther King, Madre Teresa de Calcuta, Gandhi, entre otros muchos.

Los caminos transitados no han sido fáciles, convencer y persuadir del cambio lleva tiempo, la tinta de la sangre es la encargada de escribir las nuevas leyes.

Los cambios pueden visualizarse en la medida que se analizan en su justa dimensión; las personas adultas somos los encargados de esa educación formal e informal que las nuevas generaciones requieren; debemos facilitar los lentes de aumento para que esas luchas y logros puedan penetrar a la conciencia colectiva.

La pandemia nos ha enseñado a transitar por los senderos de la virtualidad, la aldea global puede ser reconocida, reinterpretada y analizada desde nuestro hogar.

Los medios digitales van ganando un espacio privilegiado en todos los ámbitos; nos acerca a otras realidades, culturas y apreciaciones; podemos dialogar, discernir la información de acuerdo a los referentes teóricos, históricos y contextuales que poseemos.

Hoy en día enfrentamos una nueva guerra biológica, que nos ha llevado al borde de la desesperación individual, social y colectiva; ha paralizado al mundo, ha puesto en pausa todo lo que teníamos establecido y conocido; hemos tenido que reaprender a vivir de una manera diferente.

Este escrito tiene la finalidad de expresar esos pensamientos y discernimientos producto de la reflexión; invitando a todos los lectores a valorar y gozar el regalo de un nuevo día. Cito a la poetisa chilena Gabriela Mistral con un fragmento de su poema: “Yo canto lo que tú amabas”: “Yo canto lo que tú amabas, vida mía/ por si te acercas y escuchas vida mía/por si te acuerdas del mundo que viviste/ al atardecer yo canto, sombra mía/”.

                                           

viernes, 8 de enero de 2021

Día de Reyes

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-carta-a-los-reyes-magos-6217045.html

Carta a los Reyes Magos

Hgo del Parral, Chihuahua, 05 de enero del 2021

 

Queridos Reyes Magos:

Elegí esta fecha para escribirles, porque en unas horas estarán arribando a muchísimos hogares, sí, debo decir que su visita no es simultánea e igualitaria, su magia, aunque inmensa, no ha alcanzado a cubrir la totalidad al llevar esos regalos que prodigaron a Jesús en su llegada al mundo.

Nací en 1963, en un pequeño pueblo, donde no era conocida su existencia, en la comunidad no se esperaba esa fecha, quizá el sacerdote hizo alguna mención bíblica de su llegada, pero no encontró significativad en nuestra conciencia pueblerina.

Al paso de los años me convertí en madre y empecé a implementar la tradición en mi hogar al dejar una bota de fieltro que amanecía con dulces y llenaba de alegría los ojos y corazones de nuestros hijos. Como abuela, las botas se fueron multiplicando y fue necesario insertar una fotografía de cada uno de los nietos, para que llegaran el 6 de enero, llenos de alborozo a recoger sus golosinas. De igual manera, la rosca de Reyes se convirtió en un referente emblemático para recordar la fecha, compartiendo la algarabía de que cada uno de los integrantes,  esperara  encontrar el mono que simboliza el niño Dios, recibiendo con esto, las múltiples bendiciones de albergarlo en su vida y ser merecedor de bendiciones especiales, a su vez, los afortunados, son las personas designadas para adquirir los menesteres necesarios para la elaboración de tamales que serán convidados en la mesa familiar el día de la Candelaria.

Ante esos antecedentes, quiero hacer patente algunas elucubraciones, producto de la experiencia y uso de lentes que permiten visualizar más allá de la cotidianidad y consumismo exacerbado que ha adquirido esta celebración.

Primeramente, les comparto que puedo distinguir los rasgos distintivos de cada uno de ustedes y su  representación de la humanidad;  el traje emblemático que portan, es el mensaje implícito de que debemos vestirnos de gala para la celebración de la vida, aún y cuando el viaje presente inconvenientes,  portaremos orgullosos la vestimenta especial;  también percibo su fe y perseverancia al seguir la estrella de Belén, porque eso es precisamente la fe, algo que no se ve, pero se siente, se vive; admiro profundamente, los conocimientos astronómicos que poseen para entender la inmensidad del firmamento, el cómo nuestros ojos  no deben de perder la vista al cielo y esa brújula interna que debe guiarnos en la búsqueda de nuestros propósitos. 

Los regalos especiales que cada uno de ustedes seleccionó. Baltasar, Rey de África, trajiste el oro, metal preciado que no pierde valor, cuyo brillo resplandece, pero que es necesario encontrarlo en las entrañas de la tierra, aprender a extraerlo, pulirlo y cuidarlo. El regalo más preciado que recibimos al nacer es la vida y nos convertimos en Reyes de nuestra existencia; gobernamos cuerpo, pensamientos y acciones; de nosotros depende el cuidado y mantenimiento de esa mina y el uso adecuado del metal extraído.

Gaspar trajiste incienso, como símbolo del aroma especial y terapéutico que proporciona equilibrio al organismo; espirales de humo que sirven de vehículo para conectar el plano espiritual, intangible, invisible, pero que purifica el alma, proporcionando vibras positivas que permiten a su vez, fluya la armonía.

Melchor, tu precioso regalo fue la “mirra”, la mitología dice que una joven cometió incesto al estar enamorada de su padre y fue convertida en árbol, cuyas lágrimas simbolizan la resina amarga, pero con aroma afrodisiaco y uso terapéutico.

Se dice que este obsequio tiene relación con la corrupción del ser humano, con el presagio de la traición que Jesús sufriría y le llevaría a la crucifixión. Yo le encuentro relación con la dualidad de las cosas, que aún dentro de la amargura, hay momentos sublimes, que hay lágrimas y risas, esperanzas y desilusiones en el camino utópico de la vida.

Finalmente, quiero agradecerles por formar parte de mi vida, tradiciones y costumbres que llenan de festividad y significado la existencia.

No olviden esparcir sus regalos por toda la humanidad, dejen que su esplendor alcance a esas conciencias adormecidas, aletargadas por el odio y sed de poder; cubran con su esencia el globo terráqueo y permitan que siga floreciendo el amor y cultivo de ilusiones en todos los corazones.

 

 


lunes, 4 de enero de 2021

Antología poética Mariposas sin primaveras

Esta antología es una denuncia social contra la violencia de género, coordinada por el colectivo de Vientos de Libertad, Editorial Bonsai, y Versos sin fronteras.
132 páginas donde los poetas alzan su voz por todas las que callan, por esas mujeres que han sido silenciadas y violentadas.
Cada poema trae impreso un cúmulo de sentimientos cuya misión es denunciar abusos, despertar conciencias y hacer visible la esperanzas. 
Página 27 y 28 se encuentra mi participación "Alas rotas".

domingo, 3 de enero de 2021

Publicaciones en antologías, revistas y libros 2020



Estas son algunas de las antologías, revistas y la publicación de dos libros: "Huellas en polvo de estrellas" y "Con la frente en alto".
Un año con mucha producción literaria. Tuve a bien participar en varios talleres, cursos en línea, presentaciones en tertulias y videoconferencias; escribir, leer y soñar se convirtieron en compañeros inseparables. 




sábado, 2 de enero de 2021

Fin de año

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-fin-de-ano-6193940.html
http://estilomapula.blogspot.com/2020/12/maria-del-refugio-sandoval-olivas-fin.html


viernes, 25 de diciembre de 2020

Un milagro en navidad

Hoy como ayer, agradezco la oportunidad de un nuevo día.





Un milagro en navidad

Cada uno de nosotros ha esperado un milagro en uno o varios momentos determinados de la vida, especialmente cuando se refiere a la salud personal o de alguno de nuestros seres queridos. La palabra “milagro”, tiene una connotación especial, hace referencia a un suceso extraordinario, a un poder sobrenatural que envuelve y permite ser depositario o testigo presencial de este.

Generalmente, nos sentimos defraudados y enojados cuando no hay una respuesta afirmativa a nuestras peticiones, sin embargo, día a día, son múltiples los sucesos que acompañan nuestro caminar. Solemos llamarle destino, suerte, fortuna, ventura, entre otros.

Desde la cuna de la civilización griega, se abordó el estudio de lo esotérico y exotérico, entendiendo la primera como todo lo relacionado con las enseñanzas, tradiciones, espiritualidad y fe; no se ve, pero se siente, se vive, con tal fuerza que es capaz de conspirar a favor de quien lo practique.  El segundo término, hace referencia a lo visible, al conocimiento de fácil acceso.

Sabemos que todo es energía en el del universo, que las cosas son tangibles e intangibles como cuerpo y alma, algunos, intentamos alimentar nuestros pensamientos con carga positiva, buscando irradiar interna y externamente esa fuente de luz que trae salud, felicidad y armonía.  Stephen Covey, escritor de “Los siete hábitos de gente altamente efectiva” explica y ahonda ampliamente al respecto.

Quiero hacer mención a algunos sucesos detonantes en nuestra vida familiar que puedo catalogar de milagros. Primeramente, cuando mi nieta enfermó con un cáncer terminal en el año 2009, fuimos testigos de la transformación de su fe, de cómo recibió a Jesús en su corazón y creyó en la esperanza de la resurrección. Así mismo, su entereza, valor y determinación al exigir no recibir más tratamiento, a sabiendas de que el precio era acortar su existencia; el cómo su historia movió y sigue impactando en el corazón de infinidad de personas.

Otro de los milagros recibidos fue la longevidad y calidad de vida de nuestra madre, quien, a pesar de haber enfrentado grandes adversidades, fue una persona sana, quien dejó este mundo casi a los 95 años de edad, por el cansancio y deterioro propio del tiempo.

Mi hermana, sufre una trombosis severa que la deja al borde de la muerte, se recupera y sigue siendo el pilar y fuerza de nuestra familia.

Manuel Quiñonez, en medio de su gravedad, pide recibir el bautismo y prepararse para ir al encuentro del Señor.

Miguel Olivas Arzabala, quien radica desde la década de los 80 en Estados Unidos, desempeñándose en el área de mantenimiento de uno de los condominios turísticos más grandes de Snowmass Colorado, sufre un terrible accidente al caer desde un tercer piso sin protección alguna. Es trasladado en helicóptero a la ciudad de Denver, Co., debido a la gravedad presentada. El día de ayer tuvo una operación donde varios especialistas debieron intervenir, ya que sus órganos internos se movieron por el impacto recibido; saliendo triunfante de la mesa de operaciones y con un pronóstico alentador.

Pudiera seguir relatando más sucesos detonantes, algunas batallas que pudieran considerarse perdidas, al no seguir en este espacio terrenal; pero el milagro se presentó con distintas investiduras hasta que pudimos reconocerlo.

El milagro más grande lo tenemos cada día, cuando podemos abrir nuestros ojos y recibir el regalo de seguir respirando, de gozarnos con la presencia de los seres que amamos, de la contemplación de las maravillas de la naturaleza, de la amistad recibida y de todas las personas que giran a nuestro alrededor.

Somos bendecidos porque tenemos la oportunidad de celebrar el nacimiento de Jesús, aún en medio de circunstancias extremas y diferentes.

Por tal motivo, expreso por este medio, mi agradecimiento, bendiciones y mejores deseos para esta navidad.