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viernes, 29 de enero de 2021

Aprendiendo a vivir

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-aprendiendo-a-vivir-6298951.html


“Vamos por el mundo odiando y rechazando aspectos de los otros y hasta de nosotros mismos que creemos despreciables, amenazantes o inútiles…y, sin embargo, si nos damos tiempo, terminamos dándonos cuenta de lo mucho que nos costaría vivir sin aquellas cosas que en un momento rechazamos.”

Jorge Bucay

Aprendiendo a vivir

Indudablemente la vida es un constante aprendizaje. En la medida que vamos avanzando en el tiempo cronológico, la experiencia adquirida por diversos medios y ámbitos, permite hacer otras lecturas, interpretaciones e introspecciones de los sucesos y acontecimientos que han sido compañeros principales o secundarios en el vaivén del viaje terrenal.

A partir de marzo del 2019, la cotidianidad ha cambiado abruptamente su ropaje; nuestras estructuras mentales se han ido adaptando al cambio por medio de la cruel realidad, presentada no solo en los medios masivos de comunicación, sino en la invasión despiadada y dantesca que ha llegado a los hogares de familiares, amigos y conocidos. Los hábitos y costumbres sociales han quedado en un compás de espera; poco a poco, la conciencia colectiva va aprendiendo que lo que se hace desde lo individual, tiene un alcance que afecta desde la célula germinal que es la familia, hasta la comunidad y cual espiral, va aumentando su fuerza y potencialidad en la medida que se expande, hasta alcanzar el nivel mundial. Prueba fehaciente de esto, que el epicentro de la pandemia inició en China. La tercera Ley del físico Newton dice: “A toda acción hay una reacción”, por lo que la sensibilización, consejos y advertencias precautorias están al orden del día.

Las personas adultas llevamos una vez más la consigna de ser emisores de estas banderas de precaución, no solo por ser los más afectados debido al deterioro propio de la edad y el decaimiento de la fortaleza de nuestro sistema inmune; sino porque al ser portadores de experiencias de vida, los años han agregado sabiduría, paciencia y detenimiento al pensar y actuar.  El cambio nunca ha sido fácil, la historia nos muestra que se va presentando paulatinamente hasta que logra acomodarse a nuestros esquemas de pensamiento y de vida; sin embargo, la contingencia actual, nos llevó a tomar medidas extremas propiciando cambios inmediatos en todo lo anteriormente conocido.

Estas disrupciones han sido plataforma de duelos, entendiéndose este concepto como la pérdida de algo o alguien que nos proporcionaba bienestar y felicidad. 

Las fases que presentan los duelos ante las pérdidas son: primeramente la negación, el creer que si negamos algo, esto desaparecerá por arte de magia; la ira, que conlleva el buscar culpables, verter el enojo en otros; la negociación, que generalmente se lleva a cabo con el Ser supremo, de acuerdo a las creencias y fe que cada uno profesamos; la depresión, conocida como el estado anímico de tristeza, aislamiento, abatimiento y abandono; y finalmente se llega a la aceptación, cuando se reconoce lo que se está pasando y se busca la mejor manera de transitar por esto, con la menor afectación posible. Cada persona en su libre albedrío y resiliencia «capacidad para superar las circunstancias traumáticas» se estaciona o avanza a su propio ritmo por estas fases.

Volviendo al inicio de esta breve disertación, al reconocimiento de la inmensa capacidad de ambientación que poseemos los seres humanos, así como el estar inmersos en un aprendizaje permanente, revaloremos lo que somos, lo que tenemos a nuestro alcance, las personas que amamos, la posibilidad de brillar en otros escenarios y regar diariamente la semilla de la gratitud en nuestro corazón. 

Como colofón de este escrito me permito citar a Jorge Bucay:

Agradécelo todo. La gratitud es el solvente que diluye la queja. El toque mágico que atrae la abundancia…Agradece por estar, por ser, por tener, por ganar, por perder, por ir, por venir, por intentar. Si agradeces, tu cuenta espiral ganará intereses…Tus ojos verán nuevos colores…


viernes, 22 de enero de 2021

El arte de escribir



El arte de escribir

De acuerdo a la RAE (Diccionario de la Real Academia Española), escribir significa representar ideas, palabras mediante letras u otros signos gráficos. Etimológicamente proviene del latín “scribere”.

Al remitirse a la historia se reconocen los escribanos como los encargados de redactar. Título otorgado a quienes sabían escribir y plasmaban sus textos impresos en tablillas, papiros o recursos al alcance, según el contexto histórico, dejando huella impresa de acontecimientos que han servido como base para entender el pasado y reinterpretar la evolución de las sociedades a través de la historia.

De tal forma que, gracias a la escritura, grandes obras maestras son reconocidas hoy en día, como: el antiguo y nuevo testamento; la Odisea y la Ilíada, estas últimas, fiel testimonio del recuerdo épico y acontecimientos prevalecientes desde A.c. 

La habilidad de escribir solo se desarrollaba en unos cuantos elegidos; los griegos se encargaron de difundir el conocimiento por medio de la retórica, pero dejaron plasmado su saber, siendo conocidos como “la cuna de la sabiduría”.  Son precedidos por teólogos y filósofos como San Agustín, quien fue presbítero y obispo, escribió sobre la caída de Roma y la ciudad de Dios.  Santo Tomás de Aquino, quien dota a la escritura de un tratamiento escolástico de los temas teológicos y filosóficos; en otro orden de ideas, Giovanni Boccaccio, escritor y poeta italiano que rescata en cien historias, los horrores de la peste negra acontecida en el siglo XIV.

El nacimiento de la imprenta en 1440 tiene un papel fundamental en la difusión de la escritura; se plasman historias, novelas, descubrimientos de toda índole y el mundo empieza a ser alumbrado por los destellos del conocimiento.

La evolución de la ciencia se ha basado en aportaciones y contribuciones que se convierten en el punto de inicio para generar nuevos descubrimientos; hago referencia a breves ejemplos:  el caso de los médicos que plasman en artículos sus avances, dudas, evolución y desarrollo; en investigaciones de toda índole; en la escritura de leyes y reformas; autobiografías, mensajes, recetarios y tradiciones en este punto hago mención del libro “Como agua para chocolate” de Laura Esquivel.

Otros, se han atrevido a incursionar en la escritura de poesía, desnudando su alma, retratando su interior y buscando las palabras e imágenes que puedan llevar al lector a interpretar sus emociones. Al respecto, nombro a Amado Nervo, Octavio Paz; a quienes han musicalizado sus composiciones como: Juan Gabriel, Joan Sebastián, José Alfredo Jiménez y muchos más, que nos han hecho suspirar y enamorar con sus versos.

Las misivas, mensajes, diarios y formas de comunicación, han evolucionado conforme los tiempos y cambios vividos en la sociedad; sin embargo, se han convertido en fuentes fidedignas para interpretar y reconocer personajes y hechos en la historia, tal es el caso del Diario de Ana Frank, una adolescente que plasma su visión y experiencia desde el holocausto. 

En lo que respecta a la escritura epistolar, además de proveer información sobre sucesos y vínculos, remiten al reconocimiento del emisor y destinatario.

Según datos proporcionados por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, actualmente en México se encuentra alfabetizada el 95% de la población; ¡hagamos historia! Escribamos para nosotros y para los demás; ejercitemos esta macro habilidad y dejemos constancia del momento.

Escribe a tus seres queridos, a tus amigos, conocidos, en un diario, blog, o página; vuelve a tomar el bolígrafo; asómate a tu alma y encuentra los sentimientos que quieras expresar; vincula el pensamiento, mano y corazón.

 

 


viernes, 15 de enero de 2021

Oda a la vida


                                                       Imagen tomada de la red
https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-oda-a-la-vida-6243843.html
  Oda a la vida

En el recuento que se experimenta al cerrar un ciclo más con la culminación del año, las personas solemos repensar y revaluar acciones e impacto en nuestras vidas, de tal forma que el mes de enero se recibe como un libro con las hojas en blanco donde empezaremos a dejar las primeras impresiones.

Estrenamos año, tras haber aprendido a convivir en ambientes distintos, atemorizadores y amenazantes; sin embargo, así como el arcoíris tiñe el horizonte tras una tormenta, hemos ido reconstruyendo los fragmentos del alma que se han desmoronado tras la lamentable perdida de salud y atropello de la vida de familiares, amigos y conocidos.

Las acciones y palabras tienen nuevos significados; las cosas cotidianas que solían abrumarnos y llenar de pesadumbre nuestra existencia deben llegar a su fecha de caducidad; hoy más que nunca, la historia ha de enseñarnos los errores cometidos en la búsqueda del orden. No es necesario un largo viaje en el tiempo, basta recorrer el siglo XX y sus múltiples manifestaciones de intolerancia, supremacía, odio y violencia del hombre contra el hombre.

Se han utilizado distintos estandartes; las banderas izadas llevan ocultas las verdaderas intenciones de quienes ostentan el poder; no ha sido el diálogo, comunicación y comprensión los prevalecientes en la mente de quienes gobiernan el mundo. Basta recordar las injusticias cometidas en nombre de la esclavitud, la supremacía del hombre blanco al creerse dueño de otros seres humanos.

Reconocer el largo trayecto que la mujer ha tenido que recorrer en búsqueda de la igualdad y equidad; prevaleciendo hasta la fecha una violencia desmesurada contra el género; los estragos de la primera y segunda guerra mundial, el efecto devastador del uso de la bomba atómica; la causa que lideró una de las mentes más destructivas al llevar al genocidio y etnocidio a una gran parte de la población;  el poder de convencimiento a las masas de actuar con alevosía, ventaja y crueldad desmesurada en nombre de la ley,  contra quienes eran considerados inferiores. 

Definitivamente, se necesitaría libros completos para analizar causas y consecuencias de la justicia social y el comportamiento humano; basta decir, que, gracias a la ambivalencia y prevalencia de la razón, han surgido grandes hombres, líderes y luchadores sociales que han privilegiado los cambios: Abraham Lincoln, Nelson Mandela, Martin Luther King, Madre Teresa de Calcuta, Gandhi, entre otros muchos.

Los caminos transitados no han sido fáciles, convencer y persuadir del cambio lleva tiempo, la tinta de la sangre es la encargada de escribir las nuevas leyes.

Los cambios pueden visualizarse en la medida que se analizan en su justa dimensión; las personas adultas somos los encargados de esa educación formal e informal que las nuevas generaciones requieren; debemos facilitar los lentes de aumento para que esas luchas y logros puedan penetrar a la conciencia colectiva.

La pandemia nos ha enseñado a transitar por los senderos de la virtualidad, la aldea global puede ser reconocida, reinterpretada y analizada desde nuestro hogar.

Los medios digitales van ganando un espacio privilegiado en todos los ámbitos; nos acerca a otras realidades, culturas y apreciaciones; podemos dialogar, discernir la información de acuerdo a los referentes teóricos, históricos y contextuales que poseemos.

Hoy en día enfrentamos una nueva guerra biológica, que nos ha llevado al borde de la desesperación individual, social y colectiva; ha paralizado al mundo, ha puesto en pausa todo lo que teníamos establecido y conocido; hemos tenido que reaprender a vivir de una manera diferente.

Este escrito tiene la finalidad de expresar esos pensamientos y discernimientos producto de la reflexión; invitando a todos los lectores a valorar y gozar el regalo de un nuevo día. Cito a la poetisa chilena Gabriela Mistral con un fragmento de su poema: “Yo canto lo que tú amabas”: “Yo canto lo que tú amabas, vida mía/ por si te acercas y escuchas vida mía/por si te acuerdas del mundo que viviste/ al atardecer yo canto, sombra mía/”.

                                           

viernes, 8 de enero de 2021

Día de Reyes

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-carta-a-los-reyes-magos-6217045.html

Carta a los Reyes Magos

Hgo del Parral, Chihuahua, 05 de enero del 2021

 

Queridos Reyes Magos:

Elegí esta fecha para escribirles, porque en unas horas estarán arribando a muchísimos hogares, sí, debo decir que su visita no es simultánea e igualitaria, su magia, aunque inmensa, no ha alcanzado a cubrir la totalidad al llevar esos regalos que prodigaron a Jesús en su llegada al mundo.

Nací en 1963, en un pequeño pueblo, donde no era conocida su existencia, en la comunidad no se esperaba esa fecha, quizá el sacerdote hizo alguna mención bíblica de su llegada, pero no encontró significativad en nuestra conciencia pueblerina.

Al paso de los años me convertí en madre y empecé a implementar la tradición en mi hogar al dejar una bota de fieltro que amanecía con dulces y llenaba de alegría los ojos y corazones de nuestros hijos. Como abuela, las botas se fueron multiplicando y fue necesario insertar una fotografía de cada uno de los nietos, para que llegaran el 6 de enero, llenos de alborozo a recoger sus golosinas. De igual manera, la rosca de Reyes se convirtió en un referente emblemático para recordar la fecha, compartiendo la algarabía de que cada uno de los integrantes,  esperara  encontrar el mono que simboliza el niño Dios, recibiendo con esto, las múltiples bendiciones de albergarlo en su vida y ser merecedor de bendiciones especiales, a su vez, los afortunados, son las personas designadas para adquirir los menesteres necesarios para la elaboración de tamales que serán convidados en la mesa familiar el día de la Candelaria.

Ante esos antecedentes, quiero hacer patente algunas elucubraciones, producto de la experiencia y uso de lentes que permiten visualizar más allá de la cotidianidad y consumismo exacerbado que ha adquirido esta celebración.

Primeramente, les comparto que puedo distinguir los rasgos distintivos de cada uno de ustedes y su  representación de la humanidad;  el traje emblemático que portan, es el mensaje implícito de que debemos vestirnos de gala para la celebración de la vida, aún y cuando el viaje presente inconvenientes,  portaremos orgullosos la vestimenta especial;  también percibo su fe y perseverancia al seguir la estrella de Belén, porque eso es precisamente la fe, algo que no se ve, pero se siente, se vive; admiro profundamente, los conocimientos astronómicos que poseen para entender la inmensidad del firmamento, el cómo nuestros ojos  no deben de perder la vista al cielo y esa brújula interna que debe guiarnos en la búsqueda de nuestros propósitos. 

Los regalos especiales que cada uno de ustedes seleccionó. Baltasar, Rey de África, trajiste el oro, metal preciado que no pierde valor, cuyo brillo resplandece, pero que es necesario encontrarlo en las entrañas de la tierra, aprender a extraerlo, pulirlo y cuidarlo. El regalo más preciado que recibimos al nacer es la vida y nos convertimos en Reyes de nuestra existencia; gobernamos cuerpo, pensamientos y acciones; de nosotros depende el cuidado y mantenimiento de esa mina y el uso adecuado del metal extraído.

Gaspar trajiste incienso, como símbolo del aroma especial y terapéutico que proporciona equilibrio al organismo; espirales de humo que sirven de vehículo para conectar el plano espiritual, intangible, invisible, pero que purifica el alma, proporcionando vibras positivas que permiten a su vez, fluya la armonía.

Melchor, tu precioso regalo fue la “mirra”, la mitología dice que una joven cometió incesto al estar enamorada de su padre y fue convertida en árbol, cuyas lágrimas simbolizan la resina amarga, pero con aroma afrodisiaco y uso terapéutico.

Se dice que este obsequio tiene relación con la corrupción del ser humano, con el presagio de la traición que Jesús sufriría y le llevaría a la crucifixión. Yo le encuentro relación con la dualidad de las cosas, que aún dentro de la amargura, hay momentos sublimes, que hay lágrimas y risas, esperanzas y desilusiones en el camino utópico de la vida.

Finalmente, quiero agradecerles por formar parte de mi vida, tradiciones y costumbres que llenan de festividad y significado la existencia.

No olviden esparcir sus regalos por toda la humanidad, dejen que su esplendor alcance a esas conciencias adormecidas, aletargadas por el odio y sed de poder; cubran con su esencia el globo terráqueo y permitan que siga floreciendo el amor y cultivo de ilusiones en todos los corazones.

 

 


lunes, 4 de enero de 2021

Antología poética Mariposas sin primaveras

Esta antología es una denuncia social contra la violencia de género, coordinada por el colectivo de Vientos de Libertad, Editorial Bonsai, y Versos sin fronteras.
132 páginas donde los poetas alzan su voz por todas las que callan, por esas mujeres que han sido silenciadas y violentadas.
Cada poema trae impreso un cúmulo de sentimientos cuya misión es denunciar abusos, despertar conciencias y hacer visible la esperanzas. 
Página 27 y 28 se encuentra mi participación "Alas rotas".

domingo, 3 de enero de 2021

Publicaciones en antologías, revistas y libros 2020



Estas son algunas de las antologías, revistas y la publicación de dos libros: "Huellas en polvo de estrellas" y "Con la frente en alto".
Un año con mucha producción literaria. Tuve a bien participar en varios talleres, cursos en línea, presentaciones en tertulias y videoconferencias; escribir, leer y soñar se convirtieron en compañeros inseparables. 




sábado, 2 de enero de 2021

Fin de año

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-fin-de-ano-6193940.html
http://estilomapula.blogspot.com/2020/12/maria-del-refugio-sandoval-olivas-fin.html


viernes, 25 de diciembre de 2020

Un milagro en navidad

Hoy como ayer, agradezco la oportunidad de un nuevo día.





Un milagro en navidad

Cada uno de nosotros ha esperado un milagro en uno o varios momentos determinados de la vida, especialmente cuando se refiere a la salud personal o de alguno de nuestros seres queridos. La palabra “milagro”, tiene una connotación especial, hace referencia a un suceso extraordinario, a un poder sobrenatural que envuelve y permite ser depositario o testigo presencial de este.

Generalmente, nos sentimos defraudados y enojados cuando no hay una respuesta afirmativa a nuestras peticiones, sin embargo, día a día, son múltiples los sucesos que acompañan nuestro caminar. Solemos llamarle destino, suerte, fortuna, ventura, entre otros.

Desde la cuna de la civilización griega, se abordó el estudio de lo esotérico y exotérico, entendiendo la primera como todo lo relacionado con las enseñanzas, tradiciones, espiritualidad y fe; no se ve, pero se siente, se vive, con tal fuerza que es capaz de conspirar a favor de quien lo practique.  El segundo término, hace referencia a lo visible, al conocimiento de fácil acceso.

Sabemos que todo es energía en el del universo, que las cosas son tangibles e intangibles como cuerpo y alma, algunos, intentamos alimentar nuestros pensamientos con carga positiva, buscando irradiar interna y externamente esa fuente de luz que trae salud, felicidad y armonía.  Stephen Covey, escritor de “Los siete hábitos de gente altamente efectiva” explica y ahonda ampliamente al respecto.

Quiero hacer mención a algunos sucesos detonantes en nuestra vida familiar que puedo catalogar de milagros. Primeramente, cuando mi nieta enfermó con un cáncer terminal en el año 2009, fuimos testigos de la transformación de su fe, de cómo recibió a Jesús en su corazón y creyó en la esperanza de la resurrección. Así mismo, su entereza, valor y determinación al exigir no recibir más tratamiento, a sabiendas de que el precio era acortar su existencia; el cómo su historia movió y sigue impactando en el corazón de infinidad de personas.

Otro de los milagros recibidos fue la longevidad y calidad de vida de nuestra madre, quien, a pesar de haber enfrentado grandes adversidades, fue una persona sana, quien dejó este mundo casi a los 95 años de edad, por el cansancio y deterioro propio del tiempo.

Mi hermana, sufre una trombosis severa que la deja al borde de la muerte, se recupera y sigue siendo el pilar y fuerza de nuestra familia.

Manuel Quiñonez, en medio de su gravedad, pide recibir el bautismo y prepararse para ir al encuentro del Señor.

Miguel Olivas Arzabala, quien radica desde la década de los 80 en Estados Unidos, desempeñándose en el área de mantenimiento de uno de los condominios turísticos más grandes de Snowmass Colorado, sufre un terrible accidente al caer desde un tercer piso sin protección alguna. Es trasladado en helicóptero a la ciudad de Denver, Co., debido a la gravedad presentada. El día de ayer tuvo una operación donde varios especialistas debieron intervenir, ya que sus órganos internos se movieron por el impacto recibido; saliendo triunfante de la mesa de operaciones y con un pronóstico alentador.

Pudiera seguir relatando más sucesos detonantes, algunas batallas que pudieran considerarse perdidas, al no seguir en este espacio terrenal; pero el milagro se presentó con distintas investiduras hasta que pudimos reconocerlo.

El milagro más grande lo tenemos cada día, cuando podemos abrir nuestros ojos y recibir el regalo de seguir respirando, de gozarnos con la presencia de los seres que amamos, de la contemplación de las maravillas de la naturaleza, de la amistad recibida y de todas las personas que giran a nuestro alrededor.

Somos bendecidos porque tenemos la oportunidad de celebrar el nacimiento de Jesús, aún en medio de circunstancias extremas y diferentes.

Por tal motivo, expreso por este medio, mi agradecimiento, bendiciones y mejores deseos para esta navidad. 

 


viernes, 18 de diciembre de 2020

Deseos y agradecimientos

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-deseos-y-agradecimientos-6148278.html








Deseos y agradecimientos

El arte de escribir consiste en plasmar ideas con cohesión y coherencia, de tal forma, que, al llegar al lector puedan tender un puente de comunicación significativa entre emisor y receptor

El primer paso es delimitar el universo de la multiplicidad de temáticas que se pueden abordar, focalizar la mirada en una perspectiva y dibujar un marco indagatorio, con pinceladas de colores para agrupar y categorizar conocimientos, emociones y sentimientos que cobrarán vida al momento de ser leídos.

Todo comienzo es la gran batalla que se enfrenta ante la hoja en blanco; en la medida que se van aclarando pensamientos e ideas, las palabras empiezan a fluir como si fuera una fuente inagotable que buscan cobrar vida a través del texto escrito.

Estas fechas, generalmente son emblemáticas, poderosas y energéticas; ejercen una fuerte atracción sobre la introspección, invitando a buscar el sentido de la existencia, de la fe, de la revisión de hechos y acciones; trastocando las partes invisibles del espíritu, alma y conciencia, cuyo resultado, surge como rejillas de luz incandescente que iluminan a su alrededor, alumbrando las cosas y personas que habían permanecido invisibles y estáticas a la vista.

Este escrito va dedicado a mis alumnos y compañeros de la Escuela Normal Superior Profr. José E. Medrano, unidad Parral, quienes con su presencia han dado un giro significativo a mi existencia y hacer cotidiano, permitiendo que volviera a renacer la pasión de compartir y aprender de cada uno de ellos, en un espacio educativo.

Consciente del reto que estamos enfrentando al educar y aprender en la virtualidad impuesta por un virus implacable, que ha trastocado los contextos cercanos, dejando incertidumbre, dolor y desconsuelo; trato de vestirme cada amanecer para el festejo de la vida, para disfrutar intensamente el regalo de un nuevo día y de las personas que conviven a mi alrededor.

Hay una cámara de por medio, misma que permite ver la mirada de estos futuros educadores, cuyo destello de juventud, expectativas y sueños llegan a trastocar mi alma, a revivir esos momentos de pasión por la enseñanza, a redescubrir el mundo a través de sus ojos; a encontrar nuevos significados y a estar en esa búsqueda constante de métodos, técnicas, estrategias, recursos y aplicaciones que tiendan un vínculo entre contenidos de formación e información. 

Dentro de ese proceso cíclico que vamos enfrentando en nuestro caminar, todo final es un nuevo comienzo; todo acontecimiento es un pretexto para aprender.

Hemos construido la forma de acercarnos, conocernos y encontrar relevancia y aplicación a los contenidos que se abordan, a los recursos tecnológicos, didácticos y pedagógicos que se encuentran en la red; explotando al máximo la oportunidad de aplicar el aprendizaje situado, utilizando plataformas y reuniones virtuales, interactuando con grupos afines por medio de coloquios, mesas de diálogos, debates, presentaciones de temas específicos, teniendo la oportunidad de conocer a personas de otras ciudades y países, entendiendo su contexto y aprendiendo a valorar su cultura e interconexión que brinda la aldea global del conocimiento.

El aprendizaje es infinito, brinda las posibilidades de irse expandiendo, acrecentando en la medida que le vamos conociendo; pero también es potencialmente afectivo, de tal forma, que requiere amor, entrega, compromiso, dedicación y mucha perseverancia, no claudicar ante los obstáculos, sino aprovecharlos como puertas de entrada a nuevas experiencias.

Se dice que en la medida que damos recibimos, por lo que me siento una profesional plena, feliz y completa al recibir su afecto y buenos deseos, mismos que añoro se multipliquen para ustedes y sus familias, que reine la salud y la armonía en su hogar y disfruten plenamente estas fechas y receso navideño.

 


martes, 15 de diciembre de 2020

Que mejor regalo a tu terruño que narrar su historia.

                                                      La navidad y yo




Navidad en mi pueblo

    ¡Balleza de mis amores! Terruño tatuado en corazón y pensamiento; cuyo espacio ha dado cobijo a tantas generaciones, compartiendo memorias, recordando semblanzas, experiencias e historias compartidas. Pueblito custodiado por cerros, que se erigen cual fieles guardianes protectores, que visten sus laderas con los colores ornamentales de las estaciones.
    
    Así las cosas, en diciembre, los habitantes del pueblo, adquieren un nuevo boleto de abordaje en el tren del renacimiento de la vida. Aligeran su equipaje, dejando las preocupaciones que han sostenido sobre sus hombros por once largos meses y se preparan para las grandes celebraciones.
Este mes, da entrada al invierno, donde el frio del exterior se mezcla con el calor emanado de los hogares; los olores y espirales de humo de estufas y chimeneas se esparcen por el azul grisáceo del horizonte; el sol se aleja de la tierra, para dar paso a nuevas manifestaciones de la naturaleza; las estrellas brillan con intensidad en el firmamento; el campo usa su vestido de gala, como si el pintor universal hubiese arrojado con su pincel destellos de color blanco, cuya pureza recuerda el milagro de la concepción, aligerando cargas, lavando sinsabores y limpiando desesperanzas.

    Navidad, palabra que encierra en sí expectativas, representada por el color del follaje de los pinos, por la mirada inocente del niño que espera recibir su juguete añorado de manos de Santa Claus, por los padres ansiosos que añoran al hijo ausente; el enfermo que aguarda el milagro de sanación, por quien anhela la libertad perdida; esperanza de un mañana mejor, sin violencia, donde solo haya cabida para el amor.

    Predominio del rojo candente, cual prueba fehaciente de la sangre del salvador derramada por los pecados de la humanidad; color del líquido vital que corre por nuestras venas y alimenta el cuerpo; tinte representativo del corazón que late al unísono, vibrando con la intensidad de la añoranza, solidaridad, empatía y ayuda para el más desprotegido.

    Hay posadas, piñatas, platillos representativos como ponches, buñelos, sopaipillas. Intercambio de buenos deseos, abrazos, regalos, reuniones y reencuentros familiares; pero, sobre todo, predomina la convivencia, remembranzas y lazos de unión indisolubles a través del tiempo y la distancia.

    Balleza vive intensamente sus celebraciones, cada año son nuevas generaciones las que abordan y se suman a este proyecto de vida y lamentablemente son otras tantas las que hacen su parada definitiva en el viaje sin retorno.
Balleza vibra con las campanadas navideñas, con los cánticos de alabanza, con las memorias de su gente; con las nostalgias y alegrías que han dejado impreso el eco del recuerdo.



viernes, 11 de diciembre de 2020

Ángeles con batas blancas

Ángeles con batas blancas 




    Hoy más que nunca se ha reconocido y enaltecido el rol preponderante de las personas que se dedican al cuidado de la salud. Ellos enfrentan la primera línea de batalla ante las adversidades que ponen en riesgo lo más valioso que poseemos: “la vida”. Por un lado, representan la esperanza ante la pérdida de la salud, son la balanza que proporciona equilibrio y permiten vislumbrar rejillas de esperanza ante la desolación que producen las enfermedades; su presencia es esperada con ansia tanto por el enfermo como por la familia, con la certeza de que los años dedicados al estudio y la experiencia adquirida servirán para emitir un diagnóstico certero y una prescripción adecuada que lleve a fortalecer el organismo, brindando a la vez certeza, confianza y seguridad; plataformas difuminadoras de la oscuridad que trae consigo la desesperanza. 

     Ser un servidor al cuidado de la salud, implica tener una formación sólida, que además del dominio de los contendidos curriculares, respalde sus palabras con acciones contundentes y reconozca el valor de su ser y hacer en el trato y cuidado que brinda a sus pacientes. 

    En esta ocasión, me permito hacer mención especial de un enfermero que presta sus servicios desde 1998 en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en la clínica de Hidalgo del Parral, Chihuahua. Su nombre: Marco Vinicio Gutiérrez Holguín, egresado como licenciado en enfermería, cursando seguidamente estudios de “postécnico” en la rama. Joven de sonrisa franca, mirada amable, presto al diálogo e interacción y, sobre todo, dispuesto a atender con calidad y calidez a quien requiere de su ayuda. 

     Tuvimos la suerte de encontrarle en nuestro camino en álgidos momentos familiares, nuestra madre, una ancianita de casi 95 años de edad, dejó de alimentarse por su cuenta, requiriendo con urgencia la inserción de una sonda, fue referida a sus manos y fuimos testigos del cuidado y atención específica que le brindó. Durante el tiempo que duró el proceso, buscó las palabras para animarla, mirándole a sus ojos y permitiendo que mi hija permaneciera a su lado sosteniendo sus manos. 

    Con paciencia y profesionalismo, nos dio la información requerida para su cuidado, se percató del miedo que mamá tenía a los hospitales, por lo que hizo patente su disposición de acudir a nuestro hogar en caso de ser necesario; para tal efecto, nos confió su número telefónico y acudió a nuestro llamado las dos veces que fue requerida su presencia. No aceptó ninguna remuneración a cambio, dijo que solamente era devolver un poco de lo mucho que la vida le había brindado.

     De ese evento hace ya tres años, a pocos días de recibir la sonda, mamá fallece, en parte debido a la edad, a su resistencia de depender del cuidado de los otros, a los estragos al organismo que traen consigo los años; sin embargo, cada vez que veo a Marco Vinicio en la clínica, me embarga un sentimiento inmenso de gratitud hacia su persona, hacia el profesional que se mueve con diligencia en los distintos espacios donde es conferido; hacia lo que representa la investidura que porta con orgullo y hacia el reconocimiento por lo que hizo por nuestra madre, por su labor diaria y el impacto que tienen sus buenas acciones en las personas que lo rodean. Sírvase estas letras como vehículo portador de este mensaje, deseando que haya muchos servidores como Marcos Vinicio, cuyo lema sea: “Dar un poco a los demás de lo mucho que recibimos”

viernes, 4 de diciembre de 2020

Homenaje a Manuel Quiñonez Reyna

                    Hoy como ayer, agradezco la oportunidad de un nuevo día.
El Sol de Parral
Homenaje póstumo 
    Cada evento en la vida de una persona va conformando su propia identidad histórica y al entretejerse en el tejido social de la comunidad, va dando forma al contexto en que se desarrolla. El ciclo natural de la vida presenta distintos itinerarios del viaje por esta, así como el destino final a que hemos de arribar como seres finitos. Algunos adquirimos un boleto con más estancia en el plano terrenal, para otros se termina de manera abrupta, por enfermedad, accidente o distintas manifestaciones que llevan a exhalar el último suspiro; un hecho inevitable, es la angustia generada por el apego con las personas que amamos, el desprendimiento del cuerpo físico que habitamos y el vacío de su presencia. 
     Es un viaje que a medida que se avanza, se reconoce lo efímero del tiempo y lo corto del trayecto. El descenso de algún pasajero, permite reflexionar sobre el valor que damos a quienes nos acompañan y los momentos pasados a su lado; de las muchas palabras que quedaron sin pronunciar, de los abrazos y besos que faltaron dar y nos invita a reconstruir nuestro ser y hacer desde el plano interior, para lograr que esa luz de armonía y energía se proyecte hacia nuestro alrededor. La situación actual que vivimos a nivel mundial, presenta una línea equidistante que nos ha acercado más que nunca a esta realidad, a la vez que nos ha alejado de las personas que amamos. 
     Vayan estas letras para manifestar el dolor, desconsuelo y angustia que recientemente vivimos como familia al perder uno de nuestros integrantes; todos somos importantes dentro del ámbito en que nos desenvolvemos, pero este rasgo se hace esencial y deja un hueco imposible de llenar en el núcleo familiar primario. 
     Manuel Quiñonez Reyna, distinguido y reconocido profesionista dentro de la rama de odontología, brindó servicio con calidad y calidez por muchos años a la comunidad en general, gozando de un alto prestigio por el trato humanitario y la convivencia generada con sus pacientes. Así mismo, fue un buscador incesante de la excelencia, siempre en constante actualización y preparación, brindando la confianza y seguridad a quienes eran atendidos en su consulta. 
    Amante del deporte, practicó el futbol, basquetbol y apoyó a todos los equipos que buscaron su patrocinio y respaldo económico. Su muerte ha generado un coro de lamentos, niños, jóvenes y adultos hacen patente la generosidad que le caracterizaba al apoyarles con los diversos gastos derivados que vienen implícitos con el desarrollo de la habilidad deportiva y el trabajo en equipo 
    Como esposo fue cabeza de hogar, proveedor en todos los sentidos que una compañera de vida necesita; como padre, trabajó y proporcionó a su familia tiempo, amor, atención y cuidados, dejando en ellos la semilla de la fe, los valores universales para desenvolverse en un mundo lleno de conflictos, la resiliencia y fortaleza para sobrellevar los embates de la vida, enseñando y predicando con el ejemplo, uniendo palabra, acción y pensamiento a sus hechos. 
     Dador por excelencia, su recuerdo prevalecerá en la memoria de quienes tuvimos la suerte de conocerle y convivir de cerca. En su rol de amigo y parte de la familia, fue soporte de apoyo en consejo, guía, floreciendo el respeto y la actitud bromista que le caracterizaba. 
     Vaya este sencillo homenaje a su recuerdo, como un agradecimiento por lo mucho que recibimos de su parte; por esa adopción que hizo de sus suegros como padres, al amarles, y brindarles su manto protector.
     Finalmente, deseo que estas sencillas palabras lleguen y conforten a su familia, viajen por el universo hasta arribar a su alma en reposo, para hacerle saber lo mucho que duele su ausencia y lo importante que fue en nuestras vidas.

jueves, 19 de noviembre de 2020

En honor a mi maestra

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JUEVES 19 DE NOVIEMBRE DE 2020 
 




Espejos de vida | En honor a mi maestra 

 Me permito hacer una breve, pero significativa remembranza del sendero recorrido dentro de la educación de la Maestra Rosario Lino de Javalera, mejor conocida como la maestra Chayito. 
 Nació el 31 de agosto de 1940 en la vecina ciudad de Santa Bárbara, Chihuahua; sus padres, el Licenciado Aquiles Lino Sánchez y la señora María Castillo Chávez. Su primer grado de educación primaria lo cursó en su ciudad natal, de 2º a 5º en la Escuela Artículo 123 de la Ciudad de Parral, el 6º en la Escuela Primaria 282, entones ubicados en el corazón de Parral, en el lugar que actualmente ocupa el edifico de gobierno. 
Su siguiente nivel educativo fue en la secundaria Federal Rogerio Aranda, conservando hasta la fecha bellos recuerdos de sus maestros y compañeros de estudio. La Escuela Normal del Estado de Chihuahua fue el escenario adecuado para su formación magisterial; egresando en el año de 1960 y sumándose a las filas de los educadores de la ciudad en la primaria 118, ubicada en el barrio de la Soledad, cuyo director era el Profr. Ernesto Olivas Lozano. 
Su siguiente escalón en la formación docente lo obtuvo en la Escuela Normal Superior Profr. José E. Medrano, en Chihuahua capital, en la especialidad de Historia, lo que brindó su perfil académico para sus posteriores centros de trabajo. 
 En plena juventud, contrae matrimonio con el Sr. Everto Javalera Hinojos, oriundo del pueblo vecinal de Balleza, Chihuahua, por lo que se traslada como dirección de la Escuela Primaria Mariano Balleza 2096, atendiendo posteriormente los grupos de 3º, 5º y 6º. Al mismo tiempo, fungió como subdirectora de la entonces máxima casa de estudios del pueblo, la Escuela Secundaria por Cooperación 5 de febrero, cuyo director era el Profr. Manuel Fernández Villalobos. En ese espacio, tuve la suerte de tenerla como maestra. 
Con ella incursioné en el mundo de la poesía, canto, baile, obras de teatro, ensayos de desfile, conducción de honores a la bandera y varias manifestaciones artísticas que desarrolló en sus alumnos. Fue una de las figuras principales que encendió la flama por la vocación del magisterio. Poseedora de una hermosa voz, presencia y seguridad escénica, lo mismo apoyaba en una poesía coral, un coro o la ejecución de un baile. La empatía, cariño y confianza mostrada hacia cada uno de nosotros, nos hizo creer que podíamos tener sueños y alcanzarlos.
Por disposición oficial la secundaria pasa a federalizarse, ella pertenecía al sistema estatal, sin embargo, recibe la encomienda del entonces Jefe de Departamento, Profr. Jeremonth Jáquez Olivas, de atender el grupo inicial en lo que la contratación de docentes se llevaba a cabo. Este proceso de federalización fue el motivo fundamental de su regreso a Parral, decidió no cambiarse de sistema y afectar su antigüedad y derechos generados, empieza trabajando en la Secundaria Valentín Gómez Farías, turno vespertino, que en ese momento era atendida por el director, Profr . Carlos Encinas Caballero. 
Otro de los escenarios donde se desempeñó dentro del aula, fue la preparatoria López Mateo No.103, que era especial para trabajadores. En esos albores empieza también su desempeño docente en el Instituto Parralense con las madres del Sagrado Corazón de Jesús. Refiere la maestra, con los ojos anegados de nostalgia al revivir los momentos llenos de júbilo y satisfacción, el aprecio y apoyo que siempre reciben en todos los centros educativos donde desarrolló su labor docente, así como los lazos entrañales de amistad tejidos a través del tiempo , que han sido soporte y red de relaciones afectivas. Hace alusión a varios de sus compañeros de trabajo, resaltando su admiración por la Profra. Palmira Beckman, quien ha sido la única mujer representante de la charrería en la ciudad y cuyo retrato se exhibe en el Palacio de Gobierno de nuestro estado. 
Tuvo cinco hijos: María Teresita, Mario Everto, Felipe, Elizabeth y Julio Javalera Lino. Este último, vino al mundo con algunos problemas de salud, de todos fue conocido y valorado el amor, dedicación y cuidados que recibió en su corta estancia en la tierra. Solo les acompañó en vida por seis años, dejando su corazón destrozado y una herida permanente que sangra solo con recordar su nombre.Su fe les dice que está a un lado de Dios, acompañando a su padre, quien falleció el 18 de marzo del 2006; sin embargo, son laceraciones que marcan el alma y quebrantan el espíritu. Cuando aonteció este triste suceso, yo estaba en E.U.A, ya había terminado mi educación secundaria, sin embargo, mis compañeros me describieron a una madre destrozada por el dolor, postrada ante la tumba de su niño, entonando la melodía de Mocedades ¿Dónde estás corazón?/ que no escucho tu voz/, es tan grande el dolor.../ mientras las lágrimas corrían como un río buscando su cauce. 
Le escribí una carta, mostrándole mi solidaridad y empatía, haciéndole saber lo mucho que había sembrado  en cada uno de nosotros como alumnos y que estábamos consientes de la pena que le embargaba en ese momento. 
 La vida personal, pedagógica y didáctica de la maestra “Chayito”, es un espejo donde se perfila un ser humano pletórico de cualidades en su ser y hacer. 
Al solicitar su consentimiento para la elaboración de este escrito, pude reconocer a esa bella mujer de mis recuerdos de antaño.
 Destaca en esta breve charla, que lo más grande y maravilloso que le ha pasado en la vida ha sido el ser madre, abuela, maestra y el haber tenido la suerte de vivir en Balleza, y que todos los alumnos que pasaron por sus aulas, tenemos un lugar muy especial en su corazón. 
Me place enormemente dirigirle estas palabras, haciendo patente mi reconocimiento, admiración y respeto.