Buscar este blog

sábado, 25 de diciembre de 2021

Mensaje navideño




Mensaje navideño

Escuchemos, hay ángeles a nuestro alrededor, basta concentrarse, sumirse en el silencio y empiezan a brotar las voces; se perciben claras diáfanas y transparentes, sin necesidad de buscar códigos que interpreten los mensajes escondidos, porque brotan de las entrañas, de la conciencia interior de cada individuo, que particularmente en estas fechas, va despojándose de los antivalores que fueron ganando terreno durante los días con que cuenta el año; fueron gestándose en la sociedad y permearon en la colectividad e individualidad; quizá, producto del estrés, del encarecimiento de la vida, de la violencia y de las múltiples problemáticas que nos aquejan en la cotidianidad; pero, el mes de diciembre se asocia con el renacimiento, con olvidar los sinsabores y enfocar la vista y acciones en lo que podamos  cambiar, en atrapar los sueños de  ese yo interior, ese niño que aún mora en cada persona con la inocencia propia de la edad, el brillo de la bondad y el color de la esperanza dibujado en su mirar.

Atendamos el repiquetear de campanas, el constante toque que llega a nuestros oídos, en búsqueda de captar y atrapar nuestra atención, porque tienen una relación directa con el llamado a un tiempo de gozo; repican para ahuyentar los malos pensamientos, las acciones indebidas, para despertar la conciencia aletargada por el ruido y velocidad del mundo actual. 

Agucemos el oído a través de la música, porque esta se transforma en complemento de alegría y jolgorio navideño; el ritmo, cadencia y armonía penetra a las fibras más íntimas del ser, llegando hasta las emociones somnolientas; hacen patente su sentir y se expresan por medio de coros y estribillos populares. 

Oigamos el sonido del silencio, permitámosle tomar el protagonismo en el ruidoso ajetreo de la vida; prevaleciendo el diálogo consigo mismo, el perdón, la conciliación, el tiempo de orar y reconstruir relaciones, descargar las tormentas que nos aquejan y convertirlas en suaves arroyos que lavan y hacen visibles las ilusiones y esperanzas.

Sintamos desde lo más profundo de nuestro corazón, a esos seres amados que partieron de este mundo terrenal, no como un hueco imposible de llenar o una ausencia que incentiva la tristeza, desazón e infortunio de pérdida, sino como un raudal de recuerdos y memorias compartidas que se tejieron mientras se gozó de su presencia, ensalzando esos instantes que deben prevalecer en las memorias de las nuevas generaciones, ya que su recuerdo, es el único vínculo posible de reconocimiento y unión entre ellos.

Practiquemos la conjugación y puesta en práctica de los verbos, porque estos, de acuerdo a la gramática, son los que dan pauta a la existencia. Dar amor a manos llenas, o como aseveró la madre Teresa de Calcuta, dar hasta que duela; ayudar a quien menos tiene, gozar de la presencia de familiares, amigos y conocidos que nos acompañan en este caminar; disfrutar la comida que llevemos a la mesa, prodigar palabras de aliento y el mensaje de paz; agradecer por quienes somos y lo que poseemos, acrecentar la fe, porque es el alimento del espíritu, reír, creer y soñar, porque como dijo el escritor argentino Jorge Luis Borges, al reconocer nuestra existencia efímera y fugaz:” Nada se edifica sobre la piedra, todo sobre la arena, pero nuestro deber es edificar, como si fuera piedra la arena”.

            Amables lectores, les deseo un cúmulo de bendiciones, una cascada de parabienes, salud, amor y paz. 

viernes, 17 de diciembre de 2021

Navidad en el muro



Navidad en el muro

    La palabra “navidad” se asocia a un cúmulo de significados religiosos, culturales y sociales que se han ido reconstruyendo a través del tiempo; primeramente, se relaciona con el mes de diciembre, la época invernal, con los conceptos de natalicio, renacimiento, y las imágenes de luces, esperanza, amor, unión, aguinaldos, festividades, posadas y pastorelas, entre muchos otros más. 

    El presente artículo lleva la intención de dar a conocer a la comunidad parralense un preámbulo introductorio de la pastorela  “Navidad en el muro”,  cuyo guion ha sido magistralmente adaptado por la Directora del teatro onírico de la ciudad, Helena G Sáenz y Blanca López Arzola,  experiencia y juventud que representan la unión de talentos  en varias producciones teatrales, que han puesto en alto su labor incansable al propagar y representar este género literario que además de contribuir en la educación del pueblo, es una parte medular de esparcimiento y convivencia social. 

    Una veintena de participantes de distintas edades y voluntarios de la comunidad conforman el elenco artístico que se dará lugar este domingo 19 de diciembre a las 18:00 horas en el teatro de Cámara y el martes 21 de diciembre a las 19:00 horas en el Museo Palacio Alvarado. La temática es de origen religioso, político y social, con críticas y sátiras de eventos y personajes como: Peña nieto, Donald Trump, Hillary Clinton, López Obrador, agentes de migración, ángeles y arcángeles, pastores, las tres reinas magas querubines, José, María y el niño Dios; trayendo a colación fuertes problemáticas políticas y sociales como: drogadicción, inequidad y violencia de género, el debate presidencial,  el muro que separa las fronteras, el mal trato hacia los migrantes, con diálogos picarescos y divertidos que finalmente terminan ensalzando la magia de la navidad  con una tonada de arrullo, de oración y un  mensaje de amor, paz y fraternidad para todos. 

    La pastorela “Navidad en el muro”, es una puesta en escena que posee su propio tono y sentido teatral, sin por ello dejar de resumir los tres elementos básicos: los sentidos antagónicos del bien y el mal. El primero, es personificado por el arcángel, ángeles y querubines y el segundo por los distintos diablos que graciosamente hacen su aparición, y quienes están convencidos de su ser y hacer, luchando por ganar y persuadir a los demás. El tercero y último es la humanidad representada por el resto de los personajes. 

    La ingenuidad de algunos de los actores, se identifica en su vestir, actuar y en los diálogos envueltos en aportaciones y preguntas aparentemente sencillas, pero que, al enfocarse en las respuestas obtenidas, permiten al público captar el mensaje con las moralejas y enseñanzas que llevan implícitos. 

    Esta obra tiene un arduo trabajo efectuado tras bambalinas, desde la génesis de la misma idea, la creación del guion, la selección de personajes, el diseño de vestuario y escenario, ensayos, adecuaciones y finalmente la puesta en escena, que, sin duda alguna, gozará de la aceptación y aplauso del público asistente. 

    Sírvase también este escrito, para emitir una calurosa felicitación a quienes hacen posible este tipo de eventos; principalmente a Helena G Sáenz, cuyo talento, carisma y belleza son portes distintivos de su personalidad, así como su entrega y pasión por el teatro. A quien funge como director de música y sonido, profesor Leobardo Rodríguez, a Blanca López Arzola, escritora y coautora de varias obras teatrales, al grupo de teatro onírico, a los nuevos integrantes en esta obra y al Director del Museo Palacio Alvarado, Martín Raúl Márquez. 

Para terminar, me permito citar una frase célebre del escritor y artista Harland Miller: “Ojalá pudiéramos meter el espíritu de la navidad en jarros y abrir un jarro cada mes del año”

 


jueves, 16 de diciembre de 2021

Migración


https://espaciofronterizo.com/espacio-fronterizo/migracion/




La historia de la humanidad es un recuento de migraciones, peleas, líderes que han incitado a buscar y alcanzar una vida más plena de superación y supervivencia. Los límites territoriales son producto de esas luchas; las fronteras, líneas divisorias que marcan formas de vida, lenguaje y moneda circulante, separan familias e imponen leyes sobre su abordaje y traspaso.

Las fronteras del norte de México tienen características y procesos sociales, culturales, religiosos y económicos muy peculiares y distintos al resto del país. La historia registra su nacimiento desde la pérdida de la guerra frente a Estados Unidos y casi la mitad del territorio mexicano en 1850. Ellas son fronteras que se han ido aglomerando y creciendo desenfrenadamente por la migración: por ser el trampolín al país de los sueños y la oportunidad de trabajo que ofrecen las maquilas, fábricas e industrias. Son itinerantes y tienen población flotante; puerta de mexicanos, latinoamericanos y asiáticos que, al carecer de papeles migratorios, las hacen su hogar provisional o permanente. 

Su ubicación geográfica también ha sido utilizada para fines delictivos: narcotráfico, tráfico de infantes, de órganos, trata de blancas, fosas clandestinas, prostitución, abandono y maltrato infantil, indigentes, proliferación de pandilleros y bandas delictivas, asentamientos humanos, hacinamiento, etc., siendo Ciudad Juárez la frontera que más violencia y feminicidio ha registrado desde 1993. Estos flujos exigen cambios en toda la composición e infraestructura de los lugares que los reciben, ya que cuando crecen repentinamente carecen de servicios indispensables como sistemas de salud, agua, drenaje, luz, medios de transporte y espacios educativos y recreativos.

A mayor distancia que recorren los emigrantes, mayores obstáculos y sufrimientos se encuentran en el camino. Tal es el caso de la población que migra de Centroamérica hacia EUA. Aunque sean diferentes los motivos que les impulsan, un factor común es que buscan nuevas oportunidades de empleo y mejores condiciones de vida que no hallan en su país de origen.

La migración es uno de los fenómenos más recurrentes y está afectando la gran mayoría de los continentes, ya sea por guerras, conflictos políticos y armados, ideologías religiosas, hambrunas, entre otras, separando familias y propiciando tristes desenlaces. Para muestra, basta retratar el flujo migratorio que se presenta en las fronteras cercanas a México y Centroamérica.

Los venezolanos huyen por crisis de alimentos, medicamentos e inflación; hondureños y mexicanos, pobreza extrema o violencia; guatemaltecos, a causa de conflictos armados internos y problemas políticos. Los migrantes pagan por traslados, coyotes o polleros; caminan días, semanas y hasta meses, sorteando peligros propios de la naturaleza, como picaduras de animales, ríos con corrientes profundas y los que el hombre ha instituido sintiéndose dueño de un territorio: “Maras” o “Zetas”, bandas delictivas que los hacen sujetos a violaciones, extorsiones, explotación laboral y sexual, tortura, pisoteando sus derechos humanos o arrebatándoles la vida.

“La Bestia”, medio de transporte sobre rieles utilizado en este caso no por elección, sino por necesidad, sale de Arriaga Chiapas, cuya frontera colinda con Guatemala, y se convierte en el centro de concentración de ríos de gente desesperada por encontrar una nueva forma de vida. Cuando se empiezan a enganchar vagones, aparece una nube humana ansiosa de ganar un lugar en el techo, lo mismo corren jóvenes que niños, madres de familia con sus bebés en brazos en la búsqueda de ese espacio que les transportará a la frontera. El tren recorre de Sur a Norte el país, no de un solo tramo, sino que hace cambios en distintas ciudades, por lo que los migrantes deben descender y volver a subir a otros vagones. La ruta Atlántico llega a Estados Unidos. Este recorrido es conocido como “ruta del infierno” o “ruta de la muerte”, por los múltiples accidentes y atropellos contra la dignidad humana que ahí se viven. “La Bestia” es visualizada por los migrantes como una luz de esperanza, solo que, al omitir el pago del pasaje, se pone en riesgo lo más grande que posee el ser humano: la vida misma. Su abordaje se hace cuando el tren está en movimiento. Desesperados, buscan alguna escalerilla para asirse y sostener su peso. Por días soportan las inclemencias del tiempo, el hambre y sus vidas están constantemente expuestas. Hay reportes que evidencian el abordaje de mil quinientas personas de todas las edades –algunos no logran subir, las ruedas del tren se encargan de mutilar algún miembro de su cuerpo o en el último de los casos, de poner fin a su existencia–. Ellos dicen que este pasaje por México es como un cementerio sin cruces, por la cantidad de vidas que se pierden en el intento.

Uno de los eventos más dramáticos es referente a los niños que viajan solos. Son la población más vulnerable y al carecer de protección, son carnada fácil de pandillas, enfermedades, peligros y vejaciones.

En 2014, Estados Unidos enfrentó una de las peores crisis humanitarias en cuanto a niños migrantes.  Infantes que quedan en el limbo mientras se define su situación migratoria o que son devueltos a su país de origen.

El mundo está en constante desarrollo y evolución. Desafortunadamente, la violencia, injusticia, hambruna, falta de oportunidades y protección a los derechos elementales del hombre sigue imperando en el globo terráqueo, basta mencionar los últimos sucesos que al respecto se han presentado en Siria, Sudán del Sur, Afganistán, Somalia, entre otros. 

Cuando el miedo y desesperanza azota a la población, se buscan desesperadamente puertas de salida, aunque estas conlleven riesgos e infortunios latentes. Entonces las fronteras se reconocen como barreras, con separadores que aniquilan la dignidad; en rutas y senderos que van incrementando el peligro al intentar sondearlas y en plataformas para los oportunistas que se congratulan y enriquecen ante el infortunio de sus semejantes.

viernes, 10 de diciembre de 2021

El otro y yo




El otro y yo

Recientemente tuve el acierto de inscribirme en un taller virtual propuesto por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), cuyos requisitos eran que los destinatarios contáramos con más de cinco décadas en nuestro haber, que estuviéramos apasionados por la lectura y escritura y nos comprometiéramos a la asistencia de diez sesiones, con una duración de dos horas cada semana, además de cumplir con las tareas encomendadas. 

Desde la primera sesión, quedé gratamente sorprendida por la entrega, profesionalismo y conocimientos literarios de la persona a cargo del taller, Doctor Alejandro Acevedo Zapata y por las aportaciones de gran valía de los compañeros talleristas. 

Así como la portada de un libro, se fija la atención en el título: “Rostros autobiográficos”, se revisan cuidadosamente los objetivos y contenidos a abordar, reconociendo la profundidad, calidad y calidez del mismo. 

Un taller se enriquece por la conducción acertada, el diseño y selección del material, las referencias bibliográficas, pero especialmente por la interacción y compromiso de los participantes.  

De tal forma, que cada miércoles nos dábamos cita de las 19:00 a las 21:00 hrs, para analizar la parte teórica y conjuntarla con la práctica y experiencias personales que cada tarea llevaba implícita. 

Nuestras voces, daban vida a los textos enviados, se recrearon momentos, sucesos, personajes y escenarios, llegando a rescatar eventos fortuitos que estaban almacenados en la memoria y emergieron a la luz y escrutinio del pensamiento, abriendo la puerta a una serie de emociones que se presentaron ataviadas de lágrimas y risas.

Pudo constatarse la diversidad de pensamiento, los distintos estilos de redacción y la similitud de vivencias familiares y contextuales descritas magistralmente y detalladas con la precisión artística literaria del escritor. 

De esta forma, se precisa como la vida nos abre distintas oportunidades y está en nuestro libre albedrío el tomarlas o rechazarlas, claro está que ante cada derecho adquirimos obligaciones, mismas que al ser efectuadas con compromiso, entrega y cariño, más que carga se convierten en fuente inagotable de aprendizaje. 

La situación pandémica que estamos atravesando, ha abierto otros canales de interacción y comunicación, aprovechando los medios digitales al alcance de la mayoría de la población; se han derribado fronteras, acercado pensamientos y utilizando las distintas expresiones y géneros literarias, como pretexto para seguir aprendiendo y hacer visible nuestro rostro, en primera instancia, ante nosotros mismos, que al reconocernos como seres con infinitas posibilidades, podemos permear en la otredad, al compartir y convivir por medio de la virtualidad. 

Todo lo que inicia tiene un final, cerramos este ciclo, quedando altamente satisfechos del tiempo invertido y de las experiencias adquiridas. Sírvanse estas letras para felicitar y agradecer a las instituciones educativas que hacen posible estos eventos, privilegiando la oportunidad de educar más que lucrar y por la selección meticulosa de los encargados de darle vida a estos talleres, en este caso, vaya el reconocimiento para el Doctor Luis Alejandro Acevedo Zapata, quien, para orgullo nuestro, radica en la cercana ciudad de Jiménez, Chihuahua.

Quedamos en espera de la conformación de una antología que concentra el sentir y aportaciones desde distintas partes de nuestra hermosa república mexicana: Texcoco, Tonatico, Azcapotzalco, Mérida, Ciudad Juárez, Jiménez e Hidalgo del Parral, Chihuahua. 

Aunado a las experiencias de escritura, se rescatan las múltiples interacciones y sugerencias de textos. Cierro esta pequeña disertación, parafraseando algunos fragmentos escuchados: “Reconocer la otredad, es reconocer alguien ajeno a sí mismo”. “Escribir sobre mí, me ayudó a despojarme de la cobija de la timidez”.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Con equipaje de mujer

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-con-equipaje-de-mujer-7556290.html

 Con equipaje de mujer

Mi vestido se ha tejido con el hilo de muchas generaciones, trae la colorimetría impresa de emociones, vivencias y patrones culturales que han prevalecido a través del tiempo, como si se hubiesen esculpido con la mano experta de la naturaleza, que ha tallado y petrificado con extrema paciencia la roca y las montañas, dejando suelos cobrizos, blanquecinos y con una gran diversidad que pasan de la visión ordinaria a la extraordinaria.

 El telar de los patrones culturales es una herencia que se ha legado a mi feminidad; he tenido que emerger de las brumas para hacerme visible; surgir de las sombras buscando los hálitos de luz, bañarme en destellos luminosos para ir adquiriendo mi propio brillo; me he confeccionado un yelmo para enfrentar una y mil batallas; me he levantado de entre los caídos, curo mis heridas, remiendo mis despojos y empiezo a caminar con el orgullo reconstruido; levanto mirada y brazos  y muestro al mundo el trofeo de mis victorias;   la corona ceñida sobre mi cabeza, el cetro ganado a pulso y la capa que he arrastrado a lo largo del camino y que ha servido para borrar o mitigar  esas huellas de lágrimas esparcidas por el sendero; de mendiga a reina, de esclava a princesa, demostrando la valía y el empoderamiento que se obtiene con el constante aprendizaje y seguridad de reconocerse y valorarse en toda la extensión que conlleva ser del sexo femenino.

 He encontrado gigantes que se obstinan en entorpecer mi destino; pero he podido vislumbrar la manera de esquivarlos, adquiriendo conocimiento, discernimiento, empoderamiento, astucia y don de convencimiento interno y externo.  Lo más difícil ha sido sortear mis propios miedos, ir eliminando los fantasmas que habitan en el interior de mi cuerpo y se convierten en los principales enemigos; tratan de apoderarse de mis pensamientos, de regir acciones y han intentado minimizar a mi consiente, dejando fluir esas sombras de oscuridad que fueron acompañantes de mis antecesoras y quieren manifestarse y apoderarse de mi raciocinio. 

«Susurran a mi oído»: ― Soy el pasado, disfrazada de presente y una simple radiografía del futuro, me dicen, lentamente, permito que sus palabras lacónicas se pierdan en el viento, se difuminen en el firmamento y vuelvo a levantarme, lista para enfrentar nuevos retos.

Me reconozco mujer, con mis propias imposiciones, fruto del contexto cultural, éstas ya pesan demasiado sobre mis hombros; estoy consciente que no puedo cargar la herencia generacional del sufrimiento de mis antecesoras. Libero espacios interiores para que fluyan baños de luz y fuerza, que irradien dinamismo, creatividad, iniciativa y conciencia singular que pueda permear a la colectividad. 

 Proclamo mi emancipación, tengo un libro con hojas en blanco esperando ser escrito, con un borrador para eliminar errores y con una mirada diáfana de esperanza y claridad, clamando por que desaparezca la desigualdad, violencia e injusticias contra las féminas del mundo entero y podamos decir que existe la equidad de género. 

Agradezco por este género distintivo que me permitió ser portadora de vida; por las emociones que fluyen en mi ser; por ser hermana, profesionista, esposa, madre, abuela, poeta, escritora y amiga. 

Todos y cada uno de los títulos descritos tienen roles protagonistas que gustosa interpreto en el escenario de la obra cumbre de mi vida. Sigo escribiendo mis guiones; en algunos, yo tomo el control, decido, adecuo y acomodo, en otros, debo ajustarme al vaivén del universo, a las circunstancias que son dictadas por ese ser conocido como “destino”.

Me identifico como parte de la orquesta que ejecuta la sinfonía armoniosa del universo; sin embargo, estoy consciente que un día, mi sonido dejará de escucharse, mi silueta se desdibujará en las brumas del olvido, pero el eco de mi voz, quedará atrapado en mis letras, en el corazón y memoria de las generaciones que han pasado por mis aulas; he entregado la antorcha encendida, para que la luz siga propagándose a través del tiempo. ¡Soy mujer, soy única y excepcional!


María del Refugio Sandoval Olivas

Maestra

Espejos de vida



  


viernes, 26 de noviembre de 2021

Carta abierta

Hoy como ayer, agradezco la oportunidad de un nuevo día.
https://www.elsoldeparral.com
.mx/analisis/espejos-de-vida-carta-abierta-7525055.html.

Carta abierta

“Abierta”, es un adjetivo que conlleva la intención de dejar un camino de letras donde pueda seguir sembrando palabras, que, al ensamblarse en oraciones, vayan mostrando a los portadores de la misiva, las emociones e impresiones dejadas, y que buscan la manera de encontrar un acomodo en el tintero del corazón para viajar hasta la más sublime expresión de comunicación, donde se puedan volcar y expresar por medio de la palabra escrita, esa que no se evapora, no se olvida, permanece intacta en el transcurso del tiempo; solo hay que leerla para encontrarle sentido e imprimirle significados.
Una virtud de quien escribe, es que vuelve a recrear en el pensamiento cada una de las acciones y sucesos detonantes, utilizando diversas herramientas que, cual vehículo de comunicación, busca el canal más fluido, para volcar en palabras los sentimientos generados.  
Esta misiva es para mis amigas y compañeras de viaje: 
Compartir nuestro tiempo, que es lo más valioso que tenemos, ha sido una experiencia gratificante y enriquecedora, porque no solo aprendimos de sus palabras, sino también de sus acciones, de sus risas, chascarrillos, intercambios de experiencias y el apoyo incondicional de protección que se generó en el grupo.
Esos días de convivencia nos enseñaron lo importante que es la individualidad, pero también la necesidad inherente de la otredad; porque somos entes individuales con gustos, preferencias y pasatiempos distintos, sin embargo, aprendimos a ensamblar las diferencias y a construir canales de empatía y fraternidad, basados en el respeto, la solidaridad y los valores universales que rigen armónicamente a la sociedad. 
Las vacaciones con y entre amigas, tienen diversos significados y aprendizajes, por un lado, se revalora la función y rol que ejercemos en nuestro hogar y familia, las figuras de apego tan importantes en nuestro desarrollo humano, pero, sobre todo, se absorbe un cúmulo de regalos emocionales que llegan a fortalecer alma, cuerpo y espíritu de quien abre los brazos para recibir las bendiciones de la vida.
Gracias por ser y estar en esos momentos especiales, por compartir sus vivencias, sus sueños y quebrantos, por regocijarse ante los espectáculos de la naturaleza; por la puesta de sol y su magnificencia de colores, deslumbrantes en cada amanecer y cual fuego destellante que agoniza difuminado al atardecer; por las huellas impresas en la arena, por gozar la música, los olores, el sabor gastronómico; por compartir la mesa e iluminar nuestros rostros con sus pláticas y recuerdos del ayer. 
Gracias por su comprensión y paciencia, por la tolerancia ante las particularidades de cada una de nosotras, por rescatar las memorias bellas y desechar las situaciones que no es necesario recordar; por convertirnos en cómplices de la alegría, por bailar al ritmo y compás de esas melodías, que
 al entonar, nos hacen vibrar y sentir el vigor energizante de la vida.  
Gracias por su tiempo, su calor, su ambiente, por transpirar esa energía, porque el rodearse de personas así tan positivas, permite absorber y transpirar armonía, tan necesaria en tiempos difíciles que enfrentamos día a día. 
Dejo esta misiva abierta, porque espero seguir escribiendo en los libros de sus vidas, seguir contribuyendo, aportando y recibiendo, porque eso son las amigas; portadoras de consuelo, brazos y oídos abiertos, un oasis en el desierto, alguien con quien reír, llorar, sin temor a ser juzgada, solo comprendida y escuchada; porque las amigas se escogen, se seleccionan y se hacen parte de nuestro entorno. 



viernes, 12 de noviembre de 2021

Actitud, carisma y servicio

https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-actitud-carisma-y-servicio-7466219.html

Actitud, carisma y servicio

Un espacio físico acoge y envuelve a quien lo visita. Los lugares que construimos y habitamos cobran vida y color por los distintos personajes que transitan entre sus muros; primeramente, atrapan las ideas, sueños y esfuerzos de quien los planea, luego de quien los construye y hace palpables y visibles los objetivos para lo que fueron diseñados.

El Gimnasio Municipal de Parral, edificado en 1955,  bajo el emblema de  promover la cultura y el deporte de la comunidad y sus alrededores,   es histórico, alberga en sus rincones, el eco de los sueños que ahí se construyeron, la adrenalina de los jugadores debatiendo en la duela su ímpetu  y anhelo de sobresalir en el deporte, venciendo  al equipo contrario;  sus historias y confidencias, los aplausos y gritos eufóricos del público asistente, la multiplicidad de eventos que ahí se celebran desde su fundación, tanto artísticos, como deportivos, municipales y culturales y los servicios prestados por la gente contratada para mantener en óptimas condiciones el inmueble.

Comparto una breve reseña de un personaje parralense que prestó sus servicios por más de cuatro décadas en este gimnasio, atendiendo con calidad y calidez a la función propia para lo que fue contratado, consistente en el servicio de intendencia. El señor Luis Juárez Herrera, quien nació el 21 de junio de 1944, se distinguió en su etapa laboral por el carisma y simpatía brindada a la población concurrente, así como su voluntad y atención en los servicios que era requerido su apoyo.

No hay trabajo insignificante ni menos importante que otro, cada uno cumple un rol específico para el mejor funcionamiento de las cosas. La actitud, carácter y personalidad, es un ropaje que cada persona trae impreso en su actuar, la manera en que Luis Juárez se desenvolvió en ese contexto, era siempre con respeto, cortesía, puntualidad y eficacia en su labor. El hecho de limpiar la duela, los sanitarios, el contexto externo, regar y cuidar los árboles, recibir a los deportistas en la puerta de entrada con una cálida sonrisa de bienvenida, dar respuesta a las preguntas y estar presto a la atención de las necesidades que ahí se generaban, son factores coincidentes en el recuerdo impreso en la memoria de quienes tuvieron algún contacto cercano con él.

Hace nueve años concluye esta etapa de su vida, retirándose del trabajo y emprendiendo una nueva aventura al lado de su familia; sin embargo, ese largo tiempo dejó huellas grabadas en el interior de su corazón y baúl de los recuerdos, considerando al gimnasio como su segundo hogar y los deportistas y público asistente, otra familia con la cual compartía momentos inolvidables, envueltos en las emociones y sentimientos generadas en cada evento.

Recientemente tuve la suerte de coincidir y dialogar con él. Su mirada retrocedió a los umbrales del pasado, externando algunos recuerdos, como el cariño y lazos de amistad generados con  muchos de los deportistas que conoció en su camino, destacando con beneplácito el afecto y admiración profesados al basquetbolista “Gato Muñoz” y a Marthita Baca, como entrenadora de volibol.

Este sencillo homenaje en vida, lleva la intención de reconocer su esfuerzo, entrega y dedicación, así como el agradecimiento de la población parralense por su servicio, dejando como legado para las nuevas generaciones, su actitud para enfrentar las ambivalencias de la vida, su sonrisa abierta y franca, y el despliegue de valores que siempre le caracterizaron.

 

viernes, 5 de noviembre de 2021

Una rosa sin espinas

Reminiscencias de vida

            




https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-la-vida-reminiscencias-de-vida-7435756.html                 Reminiscencias de vida

“La rueda de la vida” es el título que lleva el libro de Elizabeth Kübler-Ross, médica de profesión y pionera de la tanatología, «disciplina científica que se encarga de encontrar significados a la muerte, así como el ayudar a pasar por el proceso de duelo» explica la autora que, al haber reconciliación con la muerte, se aprende a valorar y amar la vida.

La palabra rueda nos lleva a reconocer que hay un punto de inicio, que se va expandiendo cual círculo concéntrico, atrapando en su núcleo a los apegos inmediatos que van creciendo conforme se avanza en el desarrollo generacional; tiene también un final, se cierra al completar un ciclo.

Volvemos al polvo y finalmente, al paso del tiempo vamos cayendo en el pozo del olvido. Así lo dijo el escritor argentino Jorge Luis Borges, en el soneto “El olvido que seremos”:  Ya somos en la tumba las dos fechas/del principio y el término. La caja, / la obscena corrupción y la mortaja, /los triunfos de la muerte, y las endechas/.

Generalmente, cuando perdemos a alguien cercano, hacemos una parada introspectiva en nuestra propia vida, buscamos las reminiscencias que nos unieron, tratando de rescatar esa huella impresa en pensamiento y corazón.

Hoy quiero dedicar estas palabras para una persona muy querida que acaba de emprender su último vuelo, Dolores Sandoval Medina, mejor conocida como “Lolita” (1934-2021). 

Su vida transcurrió en el pueblo de Balleza Chihuahua, no contrajo nupcias matrimoniales, se dedicó en cuerpo y alma al cuidado de sus padres y la tía María Medina hasta su fallecimiento; fue pilar en el cuidado y sostenimiento del hogar, de sus hermanos y posteriormente de sobrinos.

En lo que respecta a su servicio comunitario, será recordada como una mujer de fe, con valores religiosos cimentados desde su niñez, siempre estuvo al servicio de la iglesia, ofrecía pláticas de preparación para bautismo, confirmación y otras:  así mismo, se destacó como guía y promotora de las festividades religiosas de la comunidad. 

Ella, Catarina Beltrán y otras voces, entonaban hermosos salmos y cánticos durante la celebración eucarística o en las procesiones que se hacían por el pueblo. Predicando la palabra de Dios con su ejemplo de servicio y altruismo hacia el prójimo.

Aprendió desde muy joven el arte de corte y confección, elaborando prendas especiales para sacerdotes y los requeridos en el templo; atendía solicitudes personales de vestuario y cuando la escuela secundaria de la localidad era por cooperación, fue contratada para dar ese taller, además estuvo al servicio del DIF municipal en algunos periodos presidenciales, impartiendo clases y preparando a todas las mujeres que se enlistaban en sus cursos.

Yo visitaba su hogar periódicamente durante mi niñez y adolescencia, en su casa siempre era bien recibida con una sonrisa cálida y un abrazo amoroso; me encantaba escuchar sus historias y saborear los distintos platillos que preparaba, así como el delicioso pan horneado en la estufa de leña, que estaba resguardado en blancas servilletas bordadas por su propia mano. Su cocina tenía el olor peculiar de hogar, un dulzón aroma de café hirviendo y el sabor que se imprime en los alimentos cuando se preparan con amor. 

Tuvo una vida plácida y tranquila, su hermana Alejandra le acompañó hasta completar su propio ciclo de vida; entonces Lolita pasa al cuidado de su sobrina “Eloísa Ofelia Sandoval Delval”, quien le atendió con amor, paciencia y dedicación hasta el último momento de su existencia.  

Vayan estas letras como un homenaje a su vida, tratando de preservar su recuerdo.

 

Letras Musas págs. 50, 51

Me congratula de formar parte de la Revista "Letras Musas", con dos poemas de mi autoría publicados en su primera edición. 

Corazón amortajado

Como un sollozo en la nevada

cual gota de sangre que tiñe su blancura

luz que se extingue difuminando en el horizonte

destellos oscuros, bosquejos inconclusos del pintor

 de creación no finiquitada

Dunas sedientas, agujas de hiel

que lastiman, taladran, perforan y desangran

navaja que corta, filo que lastima

gritos de ayuda silenciosa

que busca llegar a la conciencia colectiva

Suicidio lento, se escucha en los acordes de violines

en el  trinar de las avecillas, miradas sin luz, sin alegría

primaveras sin crepúsculo, sin verdor, sin colores;

almas maltrechas

que no visualizan fulgores resplandecientes

de ilusiones y esperanzas

¿Qué pasa en tu interior coral de vida?

¿Dónde está la concha protectora que celosamente guarda los tesoros de tu alma?

No riegues con tu sangre los caminos y los días

no es la puerta de salida, es naufragio, caer al abismo

a dimensiones y profundidades oscuras

Quizá atravieses la etapa de crisálida entre  oruga y  mariposa

deja concluir la metamorfosis, se desplegarán tus alas

podrás planear sobre las olas de angustia


 

Zarpado en el oleaje discursivo

 

Escribo para no perecer

navegando en esa barca

que no permite naufragar en el olvido

cortando olas dentro de las tormentas

no por esto, exenta de salir golpeada

 

Ante la furia de la naturaleza

voy soltando amarras

me aferro al andamiaje tendido por expertos

fugosa homofonía de redes extendidas a distancia

permitiendo encontrar

connotaciones significativas de la palabra

donde el verbo resplandece con la aurora boreal

y se tiñe con los colores difuminados del horizonte

 

La mirada migra a la causalidad,

enfocando la luz del faro del puerto

donde duerme una multiplicidad de mundos

vestidos de individualidad

 

Llegando a casa,

la aventura finiquitada es el preludio de una más;

es un viaje excitante, interminable,

que incursiona en recovecos, historias,

naturaleza cambiante como el tiempo,

como las palabras, que hacen gala de la combinación de recursos

para embrujar las radiaciones del eco del pensamiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 3 de noviembre de 2021

La huesuda

https://fb.watch/92QKhZFciF/

Revista latina N.C.

https://revistalatinanc.com/2021/11/02/noviembre-festivo/



Noviembre festivo

México, es un país pletórico de cultura, tradiciones y festividades que se realizan a lo largo del año; destaca entre estas, la de todos los santos y el de los santos difuntos, que se celebran el 1º y 2º de noviembre.  Estas conmemoraciones se han ido reconociendo a nivel mundial, por la fuerza de simbolismos, imágenes y participación colectiva; hay música, flores, oraciones, comida, baile, representaciones, altares, veladoras, incienso, y muchos elementos más que encierran un significado propio; aunado a la comercialización que se ha incrementado, donde los músicos, floristas, puestos de comida y bebida, y otros vendedores, aprovechan la conglomeración masiva de personas para ofrecer sus productos.

Debido a la expansión de los medios de comunicación, se hacen llegar historias y relatos enriquecidas por la investigación exhaustiva y detallada, además de fotografías, imágenes, documentales y videos, que son puertas de entrada a la aldea global del  conocimiento, y que a su vez, permiten  reconocer y admirar el sello característico que les hace únicos y especiales.

Estos eventos son una amalgama de la fusión de la cultura española y de los indígenas nativos de esta tierra; por un lado, presentan las creencias cimentadas por siglos y que han ido sufriendo algunos cambios a través del tiempo, y por otro, las derivadas por la imposición de la religión, así como las supersticiones mezcladas con el folklore del pueblo.

De los 32 estados que conforman la república mexicana, cada uno vive con distinta intensidad estas celebraciones, destacando el fervor y participación intensa y profunda que imprimen los estados del centro y sur del país.

Las procesiones y desfiles son acontecimientos comunes, ya sea disfrazados de catrines y catrinas o simplemente llevan estandartes de algún santo o de la santa muerte.

Aunado a esos ritos, se efectúan obras de teatro en el panteón como en el caso de la localidad de Hidalgo del Parral, Chihuahua, que desde hace algunos años se presenta la puesta en escena de “Hablando con los muertos”, y en el municipio circunvecino de Valle de Allende, por tres siglos se ha efectuado una procesión de niños vestidos de blanco, donde una juega el papel del difunto, llegan a las puertas de una casa y ocho niños se hincan alrededor del que está representando al niño muerto, rezan  y entonan la siguiente melodía:

Los Seremos:

Angelitos somos

del cielo bajamos

a pedir limosna

y no nos dan

¡Puertas y ventanas

nos las pagarán!

Seremos, seremos

¡Calabacitas queremos!



Uno de los participantes recoge las ofrendas que van desde dulces, paletas, dinero, fruta, etc.

Es una celebración única en el país, por lo que la Secretaría de Cultura la denominó como “Patrimonio Cultural inmaterial del Municipio de Allende.

Las calaveritas literarias son otra manifestación propia de nuestra cultura, se han utilizado como una forma de manifestar el descontento, la burla, la crítica social ante determinados personajes. Es a partir de 1849, cuando se tiene una referencia hemeroteca de la primera publicación en un periódico socialista de Guadalajara.

Pueden ser versos libres, que busquen la rima y ritmo cadencioso al declamarse, se escriben con tono jocoso, aludiendo a la muerte en sus distintas investiduras, como flaca, huesuda, calaverita, muerte, panteón, etc.

Otra forma más formal de su escritura, es con los cuatro versos que deben conformar cada estrofa, con versos octosílabos y rima consonante.

Dejo esta calaverita literaria para Citlalli y Edgar Bernal.

 

 


Invitados de honor

 

Por la Revista Latina

paseaba la huesuda

andaba tras de Citlalli

sin caber ninguna duda

 

Vamos, amiga querida

ven conmigo al panteón

por estar tan desnutrida

mereces un comelitón

 

 

Las tumbas están dispuestas

con comidas y bebidas

del más allá nos contestan

 cual regalo de sus vidas!

 

Ven conmigo, ¡Te invito!

a descansar en el año

mereces el infinito

nadie más te hará daño

 

De paso puedes traerte

a Edgar tu gran amigo

Para que cuando despierte

esté morando conmigo

 

No inquiete el trabajo

ni pendientes cotidianos

iremos por un atajo

por amigos y paisanos

 

Calaquita llevas prisa

no subo a tu transporte

debes renovar tu visa

y también tu pasaporte

 

Además, con la pandemia

no es posible el viajar

esta es una academia

que no podemos descuidar