Buscar este blog
domingo, 14 de febrero de 2021
martes, 9 de febrero de 2021
domingo, 7 de febrero de 2021
Revista La Coyolxauhqui
Crónica
de una pandemia
Fue un día como cualquier otro, solo que los noticieros
no dejaban un instante de propagar las nuevas que acontecían en distintas
partes del globo terráqueo. El coronavirus adquirió un boleto itinerante de
viajero por el mundo y estaba haciendo su arribo a América Latina. Los países
se encontraban expectantes, tambaleantes en todas sus estructuras conocidas.
Los asuntos que últimamente les tenían preocupados y ocupados pasaban a segundo
término. Las políticas públicas y las manifestaciones sociales derivadas de
estas, se empequeñecieron ante el monstruo gigantesco que se avecinaba.
Empezó la coordinación de esfuerzos en las distintas
ramas: gobernantes preocupados, científicos inmersos en sus investigaciones
médicas, fosas abiertas en cementerios, instalación de hospitales emergentes,
adquisición de equipamiento, nuevas disposiciones reglamentarias, cierre de
escuelas, de espacios laborales y recreativos, preparando las ciudades y sus
habitantes para la pandemia que estaba a la puerta de la entrada.
La imagen de este virus se empezó a difundir por todos
los medios, conociéndolo por su capacidad invasiva y destructiva en los
organismos, siendo su punto certero las personas avanzadas en edad y con
problemas de salud. Se cerraron las fronteras, se establecieron muros y cercos
sanitarios, sin frenar su avance.
Enemigo invisible, guerra sin cuartel, ¡amigo de la
muerte! El color rojo sigue vigente en los
mapas; cuando parece que va mermando, vuelve al ataque sin misericordia; los
puntos álgidos estadísticos al alza. La normalidad conocida quedó dormida en el
sueño de los justos. La economía a punto del declive. La saeta de la
expectativa afila su punta y dirige su mirada hacia la ciencia. Hay nuevos
héroes: El personal de salud, el arte y la literatura como estandartes de
esperanza.
Pandemia que ha traído desesperanza, momentos que la luz se
extingue ante el fulgor de la oscuridad; el conocimiento de las cosas se pierde
en el ramaje de la incomprensión y no penetra un rayo a la razón; se ensombrece
el pensamiento y caen gotas de pesadumbre en el corazón.
El equilibrio permite el balance de pensamientos y
emociones, se encuentra tambaleante e incierto; hábitos y rutinas cual preámbulo
a la fijación de conductas han sido modificados; la relación con la otredad es
una amenaza; la fragilidad entre salud y enfermedad pende de un hilo; el miedo
a la muerte es más intenso que nunca; hay reconocimiento de la vulnerabilidad; con
miedo de perder a los seres queridos o extraviarse en las brumas del olvido.
Las noches son el preludio de insomnio y pesadillas. El
miedo se apodera del cuerpo, de los huesos, con la expectación al escuchar los
ruidos y respuestas del cuerpo.
Los días tienen un flujo diferente, estático, con una
dimensión de pesadumbre y expectación. Las celebraciones familiares y
culturales se rigen por la frialdad de las cámaras; las interacciones se
posesionan de la imagen, la palabra, pero falta el calor y la emoción de la
cercanía.
La profusión del canto de los pájaros llega nítida a la
conciencia; los sentidos se han enaltecido, el espíritu se encuentra
expectante, despierto, para gozar el instante y aprisionar el momento vivido.
El aire circundante se convierte en cómplice del ayer, trayendo
el baúl de los recuerdos, las sombras de los muertos, las risas, y
socialización con la gente; hay un río cubierto de lágrimas que baña a los
muertos y a los vivos.
La evitación constante se ha convertido en cómplice, huir
de noticieros, tratar de esconderse en las sombras de la ignorancia, para
evitar el horror, incertidumbre y desazón que causa este infortunio.
Los planes se han aplazado, todo ha quedado estático,
suspendido, ocultando el rostro, alejándose de hábitos y rutinas, quedando en
el limbo.
No es posible acompañar en su pesar a amigos que despiden
a sus seres queridos, por miedo del roce con ese monstruo invisible.
Grandes pérdidas se están enfrentando, hay inmensos
desafíos; el primero es sobrevivir y no enfermar, conservar el empleo, que el
sueldo alcance, que la violencia frene y la corrupción se acabe.
Vivir sin miedos, sin incertidumbres, gozar el abrazo y
volver a experimentar sensaciones y emociones de esperanzas e ilusiones; tejer
esperanzas de volver a la normalidad.
La Coyolxauhqui Revista
Mis
cuatro estaciones
Soy
producto
de
la evolución
de la fusión, de la
historia
Suenan
en mis oídos
voces
cacofónicas
a través de los siglos
Reconozco
mi unicidad
la
dualidad de pensamientos
y acciones
Lo
infinitamente pequeña
ante
el universo
lo
inmensamente grande
de pensamiento
Cual
simiente de gozo
fui
sembrada
broté de las entrañas de
la tierra
El
sol, la luna y la lluvia
me
bañaron
el
viento, la brisa y la bruma
cobijaron
Enfrento
luchas titánicas
con
mis propios demonios
e inseguridades
Consciente
estoy
de
mi fragilidad humana
de
lo efímero
del tiempo
He
visto
que
golpes endebles
han
derribado
¡al más fuerte roble!
huyo
de la mezquindad
y
amargura
de
labios ociosos que profesan
y destilan hiel
Soy
fortaleza, vitalidad
¡portadora
de vida!
formo
parte de los ciclos
¡de cambios de la
naturaleza!
Fui
primavera, verano
hoy
gozo del otoño
espero un cálido invierno
viernes, 5 de febrero de 2021
Mi equipaje terrenal
Mi
equipaje terrenal
Las cosas e ideas que no aparecen en nuestro pensamiento,
no han entrado en el umbral de la conciencia, de la perceptibilidad; están en
penumbras, atrapadas en la dilucidad de las sombras y la intangibilidad; en la
medida que se cuestionan y se hace una introspección en torno suyo, se va
concediendo el permiso de emerger de entre la bruma del ocultamiento e irse
haciendo visible. Al profundizar en su existencia,
van adquiriendo presencia, permiten ser escudriñadas. Entonces es necesario
buscar el vestuario adecuado que le permita realzar sus atributos para
presentarla por medio de las palabras.
Nunca había reflexionado sobre mi cuerpo, dando por
sentado el hecho y derecho inalienable otorgado por la concepción, gestación y
nacimiento de tenerlo siempre a mi lado, de ser merecedora de las funciones
internas que desarrolla como parte de su función y especificidad. El
reconocimiento de órganos, aparatos y sistemas, se ha ido acrecentando al paso
del tiempo; en la medida que se ha experimentado la necesidad de entender su
funcionamiento y respuesta ante el deterioro del organismo; forzando al pensamiento
a entender el reloj biológico, como un tic-tac que está en continuo movimiento;
que solo reposa cuando el subconsciente aflora por medio de los sueños y el
cuerpo vuelve a cargar energía.
Por una introspección inducida he podido reconocer la propia
y única corporeidad que poseo, introduciéndome en el escrutinio del
reconocimiento de saber y conocer, generando algunos cuestionamientos: ¿Cómo lo
habito? ¿Qué tipo de huésped soy? ¿Qué cuidados debo prodigarle? ¿Qué debo
hacer a partir de este reconocimiento para cuidarlo y protegerlo?
De igual manera siento la urgencia de expresar el cómo
esta corporeidad ha influido desde una perspectiva individual, social, emocional
y colectiva. Nací con una investidura única,
con características distintivas impuestas por la genética heredada; con
capacidades de desarrollo increíbles, una magnificencia de diseño que supera
las expectativas del más exigente creador. Mi cuerpo responde a estímulos
biológicos, químicos, físicos y sensoriales, tiene la facilidad de adaptarse a
distintos espacios y condiciones climatológicas; a aprender y hacer
magistralmente un sinfín de con el entrenamiento y ejercitación adecuada. Posee
un armamento invaluable de soldados a su disposición, cuya misión es protegerlo
contra agentes infecciosos, virus y bacterias. Es poseedor de una capacidad de regeneración
o de autodestrucción, cuando se vuelve contra sí mismo al aparecer alguna
enfermedad autoinmune que engaña a este batallón haciéndoles creer que son aliados
en la batalla.
Hay momentos que aparece la debilidad humana, que gana,
egocentrismo y poca fuerza de voluntad, otorgándole falsos placeres y momentos
de gozo instantáneo atentando contra su integridad, como cuando se ingiere comida
chatarra, que nada aporta para su correcto funcionamiento metabólico, al caer
en la pasividad y no ejercitarme y cuando a mi alrededor permito la presencia
de agentes negativos cuya energía roba karma y fuerza a la mía.
Al paso de los años, mi cuerpo ha sido un universo que me
devuelve como el eco, mucho de lo que le he dado. Viajo con esa maleta por y
ante el mundo.
Estoy consciente que un día entregaré este equipaje
terrenal, cumplir con el ciclo de la vida y volver a las entrañas de la tierra
para formar parte de la naturaleza y su evolución; reconozco que mi investidura,
día a día se está deteriorando por el polvo del camino, pero tengo la fe y
esperanza, que en el momento de desprendimiento del cuerpo, emergerán alma y
espíritu a seguir habitando en otro espacio.
viernes, 29 de enero de 2021
Aprendiendo a vivir
“Vamos por el mundo odiando y rechazando aspectos de los
otros y hasta de nosotros mismos que creemos despreciables, amenazantes o
inútiles…y, sin embargo, si nos damos tiempo, terminamos dándonos cuenta de lo mucho que
nos costaría vivir sin aquellas cosas que en un momento
rechazamos.”
Jorge Bucay
Aprendiendo
a vivir
Indudablemente la vida es un constante
aprendizaje. En la medida que vamos avanzando en el tiempo cronológico, la
experiencia adquirida por diversos medios y ámbitos, permite hacer otras
lecturas, interpretaciones e introspecciones de los sucesos y acontecimientos
que han sido compañeros principales o secundarios en el vaivén del viaje
terrenal.
A partir de marzo del 2019, la cotidianidad ha
cambiado abruptamente su ropaje; nuestras estructuras mentales se han ido
adaptando al cambio por medio de la cruel realidad, presentada no solo en los
medios masivos de comunicación, sino en la invasión despiadada y dantesca que
ha llegado a los hogares de familiares, amigos y conocidos. Los hábitos y
costumbres sociales han quedado en un compás de espera; poco a poco, la
conciencia colectiva va aprendiendo que lo que se hace desde lo individual,
tiene un alcance que afecta desde la célula germinal que es la familia, hasta
la comunidad y cual espiral, va aumentando su fuerza y potencialidad en la
medida que se expande, hasta alcanzar el nivel mundial. Prueba fehaciente de
esto, que el epicentro de la pandemia inició en China. La tercera Ley del
físico Newton dice: “A toda acción hay una reacción”, por lo que la
sensibilización, consejos y advertencias precautorias están al orden del día.
Las personas adultas llevamos una vez más la
consigna de ser emisores de estas banderas de precaución, no solo por ser los
más afectados debido al deterioro propio de la edad y el decaimiento de la
fortaleza de nuestro sistema inmune; sino porque al ser portadores de
experiencias de vida, los años han agregado sabiduría, paciencia y detenimiento
al pensar y actuar. El cambio nunca ha
sido fácil, la historia nos muestra que se va presentando paulatinamente hasta
que logra acomodarse a nuestros esquemas de pensamiento y de vida; sin embargo,
la contingencia actual, nos llevó a tomar medidas extremas propiciando cambios
inmediatos en todo lo anteriormente conocido.
Estas disrupciones han sido plataforma de duelos,
entendiéndose este concepto como la pérdida de algo o alguien que nos
proporcionaba bienestar y felicidad.
Las fases que presentan los duelos ante las
pérdidas son: primeramente la negación,
el creer que si negamos algo, esto desaparecerá por arte de magia; la ira, que conlleva el buscar
culpables, verter el enojo en otros; la
negociación, que generalmente se lleva a cabo con el Ser supremo, de
acuerdo a las creencias y fe que cada uno profesamos; la depresión, conocida como el estado anímico de tristeza,
aislamiento, abatimiento y abandono; y finalmente se llega a la aceptación, cuando se reconoce lo que se está pasando y se
busca la mejor manera de transitar por esto, con la menor afectación posible. Cada
persona en su libre albedrío y resiliencia «capacidad para superar las
circunstancias traumáticas» se estaciona o avanza a su propio ritmo por estas
fases.
Volviendo al inicio de esta breve disertación,
al reconocimiento de la inmensa capacidad de ambientación que poseemos los
seres humanos, así como el estar inmersos en un aprendizaje permanente,
revaloremos lo que somos, lo que tenemos a nuestro alcance, las personas que
amamos, la posibilidad de brillar en otros escenarios y regar diariamente la
semilla de la gratitud en nuestro corazón.
Como colofón de este escrito me permito citar a Jorge Bucay:
Agradécelo todo. La
gratitud es el solvente que diluye la queja. El toque mágico que atrae la
abundancia…Agradece por estar, por ser, por tener, por ganar, por perder, por
ir, por venir, por intentar. Si agradeces, tu cuenta espiral ganará
intereses…Tus ojos verán nuevos colores…
viernes, 22 de enero de 2021
El arte de escribir
El
arte de escribir
De acuerdo a la RAE (Diccionario de la Real Academia
Española), escribir significa representar ideas, palabras mediante letras u
otros signos gráficos. Etimológicamente proviene del latín “scribere”.
Al remitirse a la historia se reconocen los escribanos como
los encargados de redactar. Título otorgado a quienes sabían escribir y plasmaban
sus textos impresos en tablillas, papiros o recursos al alcance, según el
contexto histórico, dejando huella impresa de acontecimientos que han servido
como base para entender el pasado y reinterpretar la evolución de las
sociedades a través de la historia.
De tal forma que, gracias a la escritura, grandes obras
maestras son reconocidas hoy en día, como: el antiguo y nuevo testamento; la
Odisea y la Ilíada, estas últimas, fiel testimonio del recuerdo épico y acontecimientos
prevalecientes desde A.c.
La habilidad de escribir solo se desarrollaba en unos
cuantos elegidos; los griegos se encargaron de difundir el conocimiento por
medio de la retórica, pero dejaron plasmado su saber, siendo conocidos como “la
cuna de la sabiduría”. Son precedidos
por teólogos y filósofos como San Agustín, quien fue presbítero y obispo, escribió
sobre la caída de Roma y la ciudad de Dios.
Santo Tomás de Aquino, quien dota a la escritura de un tratamiento
escolástico de los temas teológicos y filosóficos; en otro orden de ideas, Giovanni Boccaccio, escritor y poeta italiano que rescata
en cien historias, los horrores de la peste negra acontecida en el siglo XIV.
El nacimiento de la imprenta en 1440 tiene un
papel fundamental en la difusión de la escritura; se plasman historias,
novelas, descubrimientos de toda índole y el mundo empieza a ser alumbrado por
los destellos del conocimiento.
La evolución de la ciencia se ha basado en
aportaciones y contribuciones que se convierten en el punto de inicio para
generar nuevos descubrimientos; hago referencia a breves ejemplos: el caso de los médicos que plasman en
artículos sus avances, dudas, evolución y desarrollo; en investigaciones de
toda índole; en la escritura de leyes y reformas; autobiografías, mensajes,
recetarios y tradiciones en este punto hago mención del libro “Como agua para
chocolate” de Laura Esquivel.
Otros, se han atrevido a incursionar en la
escritura de poesía, desnudando su alma, retratando su interior y buscando las
palabras e imágenes que puedan llevar al lector a interpretar sus emociones. Al
respecto, nombro a Amado Nervo, Octavio Paz; a quienes han musicalizado sus
composiciones como: Juan Gabriel, Joan Sebastián, José Alfredo Jiménez y muchos
más, que nos han hecho suspirar y enamorar con sus versos.
Las misivas, mensajes, diarios y formas de
comunicación, han evolucionado conforme los tiempos y cambios vividos en la
sociedad; sin embargo, se han convertido en fuentes fidedignas para interpretar
y reconocer personajes y hechos en la historia, tal es el caso del Diario de
Ana Frank, una adolescente que plasma su visión y experiencia desde el
holocausto.
En lo que respecta a la escritura epistolar,
además de proveer información sobre sucesos y vínculos, remiten al
reconocimiento del emisor y destinatario.
Según datos proporcionados por la UNESCO
(Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura, actualmente en México se encuentra alfabetizada el 95% de la
población; ¡hagamos historia! Escribamos para nosotros y para los demás; ejercitemos
esta macro habilidad y dejemos constancia del momento.
Escribe a tus seres queridos, a tus amigos,
conocidos, en un diario, blog, o página; vuelve a tomar el bolígrafo; asómate a
tu alma y encuentra los sentimientos que quieras expresar; vincula el
pensamiento, mano y corazón.
viernes, 15 de enero de 2021
Oda a la vida
En
el recuento que se experimenta al cerrar un ciclo más con la culminación del
año, las personas solemos repensar y revaluar acciones e impacto en nuestras
vidas, de tal forma que el mes de enero se recibe como un libro con las hojas
en blanco donde empezaremos a dejar las primeras impresiones.
Estrenamos
año, tras haber aprendido a convivir en ambientes distintos, atemorizadores y
amenazantes; sin embargo, así como el arcoíris tiñe el horizonte tras una
tormenta, hemos ido reconstruyendo los fragmentos del alma que se han
desmoronado tras la lamentable perdida de salud y atropello de la vida de
familiares, amigos y conocidos.
Las
acciones y palabras tienen nuevos significados; las cosas cotidianas que solían
abrumarnos y llenar de pesadumbre nuestra existencia deben llegar a su fecha de
caducidad; hoy más que nunca, la historia ha de enseñarnos los errores
cometidos en la búsqueda del orden. No es necesario un largo viaje en el
tiempo, basta recorrer el siglo XX y sus múltiples manifestaciones de intolerancia,
supremacía, odio y violencia del hombre contra el hombre.
Se
han utilizado distintos estandartes; las banderas izadas llevan ocultas las
verdaderas intenciones de quienes ostentan el poder; no ha sido el diálogo,
comunicación y comprensión los prevalecientes en la mente de quienes gobiernan
el mundo. Basta recordar las injusticias cometidas en nombre de la esclavitud,
la supremacía del hombre blanco al creerse dueño de otros seres humanos.
Reconocer
el largo trayecto que la mujer ha tenido que recorrer en búsqueda de la
igualdad y equidad; prevaleciendo hasta la fecha una violencia desmesurada
contra el género; los estragos de la primera y segunda guerra mundial, el
efecto devastador del uso de la bomba atómica; la causa que lideró una de las
mentes más destructivas al llevar al genocidio y etnocidio a una gran parte de
la población; el poder de convencimiento
a las masas de actuar con alevosía, ventaja y crueldad desmesurada en nombre de
la ley, contra quienes eran considerados
inferiores.
Definitivamente,
se necesitaría libros completos para analizar causas y consecuencias de la
justicia social y el comportamiento humano; basta decir, que, gracias a la
ambivalencia y prevalencia de la razón, han surgido grandes hombres, líderes y
luchadores sociales que han privilegiado los cambios: Abraham Lincoln, Nelson
Mandela, Martin Luther King, Madre Teresa de Calcuta, Gandhi, entre otros
muchos.
Los
caminos transitados no han sido fáciles, convencer y persuadir del cambio lleva
tiempo, la tinta de la sangre es la encargada de escribir las nuevas leyes.
Los
cambios pueden visualizarse en la medida que se analizan en su justa dimensión;
las personas adultas somos los encargados de esa educación formal e informal
que las nuevas generaciones requieren; debemos facilitar los lentes de aumento
para que esas luchas y logros puedan penetrar a la conciencia colectiva.
La
pandemia nos ha enseñado a transitar por los senderos de la virtualidad, la
aldea global puede ser reconocida, reinterpretada y analizada desde nuestro
hogar.
Los
medios digitales van ganando un espacio privilegiado en todos los ámbitos; nos
acerca a otras realidades, culturas y apreciaciones; podemos dialogar,
discernir la información de acuerdo a los referentes teóricos, históricos y
contextuales que poseemos.
Hoy
en día enfrentamos una nueva guerra biológica, que nos ha llevado al borde de
la desesperación individual, social y colectiva; ha paralizado al mundo, ha
puesto en pausa todo lo que teníamos establecido y conocido; hemos tenido que
reaprender a vivir de una manera diferente.
Este
escrito tiene la finalidad de expresar esos pensamientos y discernimientos
producto de la reflexión; invitando a todos los lectores a valorar y gozar el
regalo de un nuevo día. Cito a la poetisa chilena Gabriela Mistral con un
fragmento de su poema: “Yo canto lo que tú amabas”: “Yo canto lo que tú amabas,
vida mía/ por si te acercas y escuchas vida mía/por si te acuerdas del mundo
que viviste/ al atardecer yo canto, sombra mía/”.
lunes, 11 de enero de 2021
viernes, 8 de enero de 2021
Día de Reyes
Carta a los Reyes Magos
Hgo del Parral, Chihuahua, 05 de enero del 2021
Queridos Reyes Magos:
Elegí esta fecha para escribirles, porque en unas horas estarán arribando a
muchísimos hogares, sí, debo decir que su visita no es simultánea e igualitaria,
su magia, aunque inmensa, no ha alcanzado a cubrir la totalidad al llevar esos
regalos que prodigaron a Jesús en su llegada al mundo.
Nací en 1963, en un pequeño pueblo, donde no era conocida su existencia, en
la comunidad no se esperaba esa fecha, quizá el sacerdote hizo alguna mención
bíblica de su llegada, pero no encontró significativad en nuestra conciencia
pueblerina.
Al paso de los años me convertí en madre y empecé a implementar la
tradición en mi hogar al dejar una bota de fieltro que amanecía con dulces y llenaba
de alegría los ojos y corazones de nuestros hijos. Como abuela, las botas se
fueron multiplicando y fue necesario insertar una fotografía de cada uno de los
nietos, para que llegaran el 6 de enero, llenos de alborozo a recoger sus
golosinas. De igual manera, la rosca de Reyes se convirtió en un referente
emblemático para recordar la fecha, compartiendo la algarabía de que cada uno
de los integrantes, esperara encontrar el mono que simboliza el niño Dios,
recibiendo con esto, las múltiples bendiciones de albergarlo en su vida y ser
merecedor de bendiciones especiales, a su vez, los afortunados, son las
personas designadas para adquirir los menesteres necesarios para la elaboración
de tamales que serán convidados en la mesa familiar el día de la Candelaria.
Ante esos antecedentes, quiero hacer patente algunas elucubraciones,
producto de la experiencia y uso de lentes que permiten visualizar más allá de
la cotidianidad y consumismo exacerbado que ha adquirido esta celebración.
Primeramente, les comparto que puedo distinguir los rasgos distintivos de
cada uno de ustedes y su representación
de la humanidad; el traje emblemático
que portan, es el mensaje implícito de que debemos vestirnos de gala para la
celebración de la vida, aún y cuando el viaje presente inconvenientes, portaremos orgullosos la vestimenta especial;
también percibo su fe y perseverancia al
seguir la estrella de Belén, porque eso es precisamente la fe, algo que no se
ve, pero se siente, se vive; admiro profundamente, los conocimientos
astronómicos que poseen para entender la inmensidad del firmamento, el cómo
nuestros ojos no deben de perder la
vista al cielo y esa brújula interna que debe guiarnos en la búsqueda de
nuestros propósitos.
Los regalos especiales que cada uno de ustedes seleccionó. Baltasar, Rey de
África, trajiste el oro, metal preciado que no pierde valor, cuyo brillo
resplandece, pero que es necesario encontrarlo en las entrañas de la tierra,
aprender a extraerlo, pulirlo y cuidarlo. El regalo más preciado que recibimos
al nacer es la vida y nos convertimos en Reyes de nuestra existencia;
gobernamos cuerpo, pensamientos y acciones; de nosotros depende el cuidado y
mantenimiento de esa mina y el uso adecuado del metal extraído.
Gaspar trajiste incienso, como símbolo del aroma especial y terapéutico que
proporciona equilibrio al organismo; espirales de humo que sirven de vehículo
para conectar el plano espiritual, intangible, invisible, pero que purifica el
alma, proporcionando vibras positivas que permiten a su vez, fluya la armonía.
Melchor, tu precioso regalo fue la “mirra”, la mitología dice que una joven
cometió incesto al estar enamorada de su padre y fue convertida en árbol, cuyas
lágrimas simbolizan la resina amarga, pero con aroma afrodisiaco y uso
terapéutico.
Se dice que este obsequio tiene relación con la corrupción del ser humano,
con el presagio de la traición que Jesús sufriría y le llevaría a la
crucifixión. Yo le encuentro relación con la dualidad de las cosas, que aún dentro
de la amargura, hay momentos sublimes, que hay lágrimas y risas, esperanzas y
desilusiones en el camino utópico de la vida.
Finalmente, quiero agradecerles por formar parte de mi vida, tradiciones y
costumbres que llenan de festividad y significado la existencia.
No olviden esparcir sus regalos por toda la humanidad, dejen que su
esplendor alcance a esas conciencias adormecidas, aletargadas por el odio y sed
de poder; cubran con su esencia el globo terráqueo y permitan que siga
floreciendo el amor y cultivo de ilusiones en todos los corazones.
martes, 5 de enero de 2021
lunes, 4 de enero de 2021
Antología poética Mariposas sin primaveras
domingo, 3 de enero de 2021
Publicaciones en antologías, revistas y libros 2020
Estas son algunas de las antologías, revistas y la publicación de dos libros: "Huellas en polvo de estrellas" y "Con la frente en alto".
sábado, 2 de enero de 2021
Fin de año
viernes, 25 de diciembre de 2020
Un milagro en navidad
Un milagro en navidad
Cada uno de nosotros ha esperado
un milagro en uno o varios momentos determinados de la vida, especialmente
cuando se refiere a la salud personal o de alguno de nuestros seres queridos.
La palabra “milagro”, tiene una connotación especial, hace referencia a un
suceso extraordinario, a un poder sobrenatural que envuelve y permite ser
depositario o testigo presencial de este.
Generalmente, nos sentimos
defraudados y enojados cuando no hay una respuesta afirmativa a nuestras
peticiones, sin embargo, día a día, son múltiples los sucesos que acompañan
nuestro caminar. Solemos llamarle destino, suerte, fortuna, ventura, entre
otros.
Desde la cuna de la civilización
griega, se abordó el estudio de lo esotérico y exotérico, entendiendo la primera
como todo lo relacionado con las enseñanzas, tradiciones, espiritualidad y fe;
no se ve, pero se siente, se vive, con tal fuerza que es capaz de conspirar a
favor de quien lo practique. El segundo
término, hace referencia a lo visible, al conocimiento de fácil acceso.
Sabemos que todo es energía en el
del universo, que las cosas son tangibles e intangibles como cuerpo y alma, algunos,
intentamos alimentar nuestros pensamientos con carga positiva, buscando
irradiar interna y externamente esa fuente de luz que trae salud, felicidad y armonía.
Stephen Covey, escritor de “Los siete
hábitos de gente altamente efectiva” explica y ahonda ampliamente al respecto.
Quiero hacer mención a algunos
sucesos detonantes en nuestra vida familiar que puedo catalogar de milagros.
Primeramente, cuando mi nieta enfermó con un cáncer terminal en el año 2009,
fuimos testigos de la transformación de su fe, de cómo recibió a Jesús en su
corazón y creyó en la esperanza de la resurrección. Así mismo, su entereza,
valor y determinación al exigir no recibir más tratamiento, a sabiendas de que
el precio era acortar su existencia; el cómo su historia movió y sigue
impactando en el corazón de infinidad de personas.
Otro de los milagros recibidos
fue la longevidad y calidad de vida de nuestra madre, quien, a pesar de haber
enfrentado grandes adversidades, fue una persona sana, quien dejó este mundo
casi a los 95 años de edad, por el cansancio y deterioro propio del tiempo.
Mi hermana, sufre una trombosis
severa que la deja al borde de la muerte, se recupera y sigue siendo el pilar y
fuerza de nuestra familia.
Manuel Quiñonez, en medio de su
gravedad, pide recibir el bautismo y prepararse para ir al encuentro del Señor.
Miguel Olivas Arzabala, quien
radica desde la década de los 80 en Estados Unidos, desempeñándose en el área
de mantenimiento de uno de los condominios turísticos más grandes de Snowmass
Colorado, sufre un terrible accidente al caer desde un tercer piso sin
protección alguna. Es trasladado en helicóptero a la ciudad de Denver, Co.,
debido a la gravedad presentada. El día de ayer tuvo una operación donde varios
especialistas debieron intervenir, ya que sus órganos internos se movieron por
el impacto recibido; saliendo triunfante de la mesa de operaciones y con un
pronóstico alentador.
Pudiera seguir relatando más
sucesos detonantes, algunas batallas que pudieran considerarse perdidas, al no
seguir en este espacio terrenal; pero el milagro se presentó con distintas
investiduras hasta que pudimos reconocerlo.
El milagro más grande lo tenemos
cada día, cuando podemos abrir nuestros ojos y recibir el regalo de seguir
respirando, de gozarnos con la presencia de los seres que amamos, de la
contemplación de las maravillas de la naturaleza, de la amistad recibida y de
todas las personas que giran a nuestro alrededor.
Somos bendecidos porque tenemos
la oportunidad de celebrar el nacimiento de Jesús, aún en medio de
circunstancias extremas y diferentes.
Por tal motivo, expreso por este
medio, mi agradecimiento, bendiciones y mejores deseos para esta navidad.
lunes, 21 de diciembre de 2020
domingo, 20 de diciembre de 2020
viernes, 18 de diciembre de 2020
Deseos y agradecimientos
Deseos
y agradecimientos
El arte de escribir consiste en plasmar ideas con
cohesión y coherencia, de tal forma, que, al llegar al lector puedan tender un
puente de comunicación significativa entre emisor y receptor
El primer paso es delimitar el universo de la
multiplicidad de temáticas que se pueden abordar, focalizar la mirada en una
perspectiva y dibujar un marco indagatorio, con pinceladas de colores para
agrupar y categorizar conocimientos, emociones y sentimientos que cobrarán vida
al momento de ser leídos.
Todo comienzo es la gran batalla que se enfrenta ante la
hoja en blanco; en la medida que se van aclarando pensamientos e ideas, las palabras
empiezan a fluir como si fuera una fuente inagotable que buscan cobrar vida a
través del texto escrito.
Estas fechas, generalmente son emblemáticas, poderosas y
energéticas; ejercen una fuerte atracción sobre la introspección, invitando a
buscar el sentido de la existencia, de la fe, de la revisión de hechos y acciones;
trastocando las partes invisibles del espíritu, alma y conciencia, cuyo
resultado, surge como rejillas de luz incandescente que iluminan a su
alrededor, alumbrando las cosas y personas que habían permanecido invisibles y
estáticas a la vista.
Este escrito va dedicado a mis alumnos y compañeros de la
Escuela Normal Superior Profr. José E. Medrano, unidad Parral, quienes con su
presencia han dado un giro significativo a mi existencia y hacer cotidiano,
permitiendo que volviera a renacer la pasión de compartir y aprender de cada
uno de ellos, en un espacio educativo.
Consciente del reto que estamos enfrentando al educar y
aprender en la virtualidad impuesta por un virus implacable, que ha trastocado
los contextos cercanos, dejando incertidumbre, dolor y desconsuelo; trato de
vestirme cada amanecer para el festejo de la vida, para disfrutar intensamente
el regalo de un nuevo día y de las personas que conviven a mi alrededor.
Hay una cámara de por medio, misma que permite ver la
mirada de estos futuros educadores, cuyo destello de juventud, expectativas y
sueños llegan a trastocar mi alma, a revivir esos momentos de pasión por la
enseñanza, a redescubrir el mundo a través de sus ojos; a encontrar nuevos
significados y a estar en esa búsqueda constante de métodos, técnicas,
estrategias, recursos y aplicaciones que tiendan un vínculo entre contenidos de
formación e información.
Dentro de ese proceso cíclico que vamos enfrentando en
nuestro caminar, todo final es un nuevo comienzo; todo acontecimiento es un
pretexto para aprender.
Hemos construido la forma de acercarnos, conocernos y
encontrar relevancia y aplicación a los contenidos que se abordan, a los
recursos tecnológicos, didácticos y pedagógicos que se encuentran en la red;
explotando al máximo la oportunidad de aplicar el aprendizaje situado,
utilizando plataformas y reuniones virtuales, interactuando con grupos afines
por medio de coloquios, mesas de diálogos, debates, presentaciones de temas
específicos, teniendo la oportunidad de conocer a personas de otras ciudades y
países, entendiendo su contexto y aprendiendo a valorar su cultura e
interconexión que brinda la aldea global del conocimiento.
El aprendizaje es infinito, brinda las posibilidades de
irse expandiendo, acrecentando en la medida que le vamos conociendo; pero
también es potencialmente afectivo, de tal forma, que requiere amor, entrega,
compromiso, dedicación y mucha perseverancia, no claudicar ante los obstáculos,
sino aprovecharlos como puertas de entrada a nuevas experiencias.
Se dice que en la medida que damos recibimos, por lo que
me siento una profesional plena, feliz y completa al recibir su afecto y buenos
deseos, mismos que añoro se multipliquen para ustedes y sus familias, que reine
la salud y la armonía en su hogar y disfruten plenamente estas fechas y receso
navideño.
martes, 15 de diciembre de 2020
Que mejor regalo a tu terruño que narrar su historia.
Navidad en mi pueblo
-
Imagen tomada de la red Entre el dolor y la esperanza Hoy es uno de esos días grises donde los rayos del sol se esconden tras la desesperanz...
-
https://oem.com.mx/elsoldeparral/analisis/espejos-de-vida-se-ha-apagado-una-estrella-21560941 Jorge Luis Sandoval Moreno (28 de octubre de 1...
-
https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-otra-batalla-perdida-6711886.html Otra batalla perdida Hay eventos únicos e irre...

























