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martes, 22 de septiembre de 2020

Palaabras Migrantes. Revista José Revueltas. Página 26



UNIÓN “JOSÉ
REVUELTAS”

Autora: Cuquis Sandoval Olivas

PALABRAS MIGRANTES

Todas las historias
se pueden escapar, excepto la propia
por eso... deseo ser nómada de palabras
que cual pajarería atrape los valores universales
que deben parlotearse, para que su eco alcance
conciencias

taladre corazones y llegue a los confines del plane-
ta

Quiero beber las lágrimas del mundo
resarcir daños, curar heridas
limpiar los sinsabores de las guerras
abrazar los sueños y transportarlos
a otros confines, otros espacios
poner un columpio en la luna
y bañarme con los rayos del silencio
He comprendido, que no somos una isla
nadie es dueño de nada, excepto su vida misma
somos una mirada global
que viajamos errantes en búsqueda del equilibrio y
felicidad
Migramos cual las aves, dejando el terruño
los naranjos y violetas que perfuman el aire
difuminando sus aromas y colores
esparcidos en el tiempo
gritos incesantes del adiós
aparecen en las muecas del destino
comprimiendo los recuerdos
en rocas soldadas de llanto intrínseco

Somos árbol de hoja perenne
que puede florecer en otras tierras
fuente inagotable de jeroglíficos tallados en la piel
canto, prosa, poesía y llanto
contención y liberación
de la humanidad
dejando huella en su caminar.

jueves, 10 de septiembre de 2020

Formando en la educación





Formando en la educación

Una premisa fundamental es que todo cambia, nada es estático; a veces los cambios se suceden paulatinamente, otras tantas, ocurren a una velocidad tan vertiginosa que apenas permite el darse cuenta e irlo asimilando. Generalmente se presentan debido a los acontecimientos políticos, sociales, culturales y económicos, y en este caso, debido a la contingencia sanitaria que ocurre a nivel mundial. Este suceso histórico ha abierto otros canales en la humanidad que son un parteaguas para la concepción de la vida personal, familiar y social, y todos los ámbitos que involucra la convivencia, entre estos: la educación.

Por un largo tiempo, septiembre era el mes de regreso a clases; conforme a las reformas educativas y reprogramaciones cambió para agosto. Podían observarse largas filas en las papelerías de la ciudad adquiriendo los útiles necesarios. Hoy en día, la necesidad adquisitiva cambió por teléfonos celulares, computadoras, tabletas y dispositivos electrónicos que permitan la conexión con la educación virtual.

Ésta ha impuesto nuevos métodos y estrategias de enseñanza; donde todos los actores de la educación están pasando por un proceso de aprendizaje acelerado, mismo que conlleva ensayo y error, el permanecer largas horas atendiendo las demandas que la tecnología impone, conociendo sus bondades y sufriendo estrés en el trayecto; el docente ha de  buscar, adecuar, elaborar, revisar, evaluar y retroalimentar actividades y  ejercicios que respondan a los contenidos programáticos; los alumnos deben contestar en el tiempo designado y los padres estar inmiscuidos en el proceso de sus hijos. 

Recientemente se llevaron a cabo los Consejos Técnicos Escolares, cada uno de los integrantes de la comunidad educativa, siguiendo los Lineamientos emitidos por la SEP, hacen un análisis profundo del impacto y trascendencia en los aprendizajes esperados de los educandos, de los mecanismos utilizados para terminar el ciclo escolar pasado y los resultados obtenidos, mismos que fueron insumos para el planteamiento de nuevas metas y objetivos, entre otros.

Con base a los acuerdos generados, se inician las clases virtuales, algunos centros educativos utilizan plataformas como: Moodle, Classroom, Google G Suite, Facebook; otros, WhatsApp, donde envían trabajos o cuadernillos para que el alumno realice.

Las salas virtuales como Meet, Zoom, Hangouts, han saturado las redes, por la cantidad de personas que se encuentran conectadas a un tiempo. Estas situaciones propician el sacar a los participantes de la reunión, generando ansiedad por el temor a perderse las indicaciones o hacerse acreedor a la inasistencia correspondiente.

Estas experiencias involucran a toda la familia, ya sea por el apoyo que deben brindar tanto económico, emocional como en ayudantías, en conseguir la conectividad y dispositivos necesarios y en la comunicación constante con el profesorado en los niveles básicos.

Sin embargo, es importante mencionar que una característica fundamental que ha permitido el crecimiento y desarrollo de la humanidad, es precisamente la adaptabilidad al entorno y circunstancias. Todo cambio genera aprendizajes, la innovación trae consigo cambios substanciales en los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Focalizando el lado positivo, puede resaltarse que en la medida que se va conociendo el uso y adaptación de las Tecnologías de la Comunicación por el profesorado, quien más que nunca, sigue siendo un guía, un promotor de la formación e información del conocimiento, puede lograrse una potencialización del aprendizaje; mayor acercamiento a la lectura, comprensión y producción de distintos textos, aumentando el número de horas que el alumno está expuesto a ambientes de aprendizaje.

Un reconocimiento especial para alumnos, padres y docentes; quienes están poniendo su mejor esfuerzo. Cito a Alfredo Leone, quien dice: “…la motivación y la creatividad generan innovación…”

 

 



Paseo histórico



Hoy como ayer, agradezco la oportunidad de un nuevo día.

sábado, 29 de agosto de 2020

Una luz que se apagó




Una luz que se apagó
Generalmente solemos pensar que la vida tiene un ciclo que culmina con la vejez, sin embargo, una y otra vez, nos muestra una realidad que nos llena de sobresalto. Hace unos días recibimos la triste noticia del accidente acontecido a la maestra Lorena Vázquez Payán y su hija, «quien afortunadamente solo recibió golpes ligeros»; estábamos enterados de la gravedad de su salud, pero siempre estaba latente la luz de la esperanza, esperando que Dios se manifestara en su grandeza y le devolviera el equilibrio a su cuerpo tan dañado.
Hoy ese brillo desapareció, su alma y espíritu volaron a otros confines del espacio; despojándose de su equipaje terrenal y dejando un duelo profundo en su familia, alumnos, compañeros de trabajo, amigos y conocidos.
Tuve la suerte de conocerle y tratarle como amiga, madre, abuela y maestra, solo bueno recuerdo dejó en mi memoria; siempre preocupada por conseguir materiales didácticos, estrategias de enseñanza y nuevas situaciones didácticas para implementar en los centros educativos donde se desempeñaba.
He observado que desde el día de ayer que se informó de su deceso, la comunidad se ha volcado en lamentos, condolencias y manifestaciones de dolor, angustia y pesadumbre por esa vida que aún estaba en pleno esplendor de su verano.
Permitamos que las memorias cual semillas esparcidas en cada uno de los que tuvimos la suerte de conocerle y convivir con ella, florezcan y externen su fragancia para que llegue hasta el infinito y Lorena pueda observar con beneplácito el cariño que sembró en la tierra.
Aunque la ausencia perfore el alma, abracemos su recuerdo y acompañemos con nuestras oraciones por la resignación de su familia y el descanso de su alma.






Carta para mamá Cira








Hgo del Parral, Chihuahua, 19 de agosto del 2020
Querida mamá Cira
Sabíamos que era nuestra abuela, pero siempre le llamamos y consideramos como una segunda madre. Esta misiva lleva la intención de volar por el firmamento, llegar hasta su hogar en el cielo, donde seguramente se congratula con la presencia de sus amados hijos, de abuelito y las raíces generacionales que ahí habitan. Sus entrañas regaron fruto fértil en tierra, y ellos a su vez hicieron su cometido. Las flores diseminadas no solo compartimos apellido y fragancia, sino que albergamos recuerdos y memorias atesoradas del tiempo que vivimos a su lado. Su imagen era parte central del escenario comunitario y familiar. En todos los eventos y recuerdos de mi niñez, adolescencia, juventud y parte de mi madurez figuran; solo que mi mente no puede registrarla joven, siempre aparece como esa viejecita dulce de ojos amielados, espalda corva y sonrisa bondadosa; con una pañoleta atada a su cabecita blanca; sus pasos y sus leves murmullos avisaban de la cercanía de su presencia.   Era común el visitarla en su casita cuando éramos pequeños, pero en la medida que los nietos nos fuimos emancipando, usted era la encargada de llegar cada día hasta nuestro hogar a una hora determinada, era como una costumbre, un rito de acompañamiento, nos escuchaba, respondía nuestras preguntas, tomaba café, fumaba sus cigarrillos, en su veía el reloj y luego se disponía a visitar otro espacio. Este recorrido se hizo por muchos años, su presencia era parte importante del día, sabíamos que llegaría y nos comentaría las últimas novedades que alcanzó a escuchar en la casa anterior; como gozaba de sus narraciones, de los eventos que describía, porque su mundo se desarrolló en el pueblo, solo visitó la ciudad más cercana en contadas ocasiones. En las fiestas y reuniones familiares, así como en la iglesia, su vocecita entonada acompañaba las melodías con el tarareo, no conocía la letra de las canciones, pero daba un acompañamiento excelente. Estoy segura que es parte de la orquesta de los ángeles en el cielo y que sus notas armónicas siguen endulzando los oídos de los querubines.
Gracias mamá Cira, por los cuidados, abrazos y cariño recibidos, porque esta misiva me permitió traerla de vuelta y constatar que sigue viviendo en lo más profundo de mi corazón. Dios fue benevolente y amoroso, nos permitió gozarla una larga y saludable vida. Finalmente, después de más de nueve décadas la flama de su existencia se fue apagando; su tenue luz y manos que se aferraban a las nuestras, pudimos hacer  patente  el respeto y gran amor que le profesamos, despidiéndola entre flores, abrazos y llanto.
                                                                         Le ama por siempre, su nieta Cuquis Sandoval


jueves, 27 de agosto de 2020

Educación virtual



Foto tomada del periódico Excelsior Agosto 27 del 2020

La educación virtual 

 “El mundo de la educación requiere constantemente reinventarse para no perecer ante la indiferencia del estudiante de hoy, expuesto a diversos estímulos visuales e interactivos desde sus primeros años de vida” - Eduardo Martínez 

Indudablemente los cambios son parte inherente de nuestro caminar. Este artículo incursiona en un breve recorrido de la educación, que nos permita un asomo a la situación escolar que prevalece actualmente y a los retos y dificultades enfrentadas. La educación a distancia ha existido desde tiempo atrás, se enviaba el material a estudiar por correo postal, contestando los ejercicios y exámenes y al final se podía obtener un certificado que daba fe de la preparación recibida. Una de las condiciones es que el estudiante debía tener mayoría de edad. 
 Con la entrada de la tecnología, los sitios educativos crearon nuevos escenarios de oportunidad para acceder al conocimiento; aprender de forma autodidacta, alcanzar la metacognición y reforzar los aprendizajes. Algunas plataformas como “you tube” alcanzaron su máximo esplendor con el apoyo de tutoriales para fortalecer y adquirir nuevos conocimientos, llegando a convertirse en herramientas de primera mano del docente. Hoy en día, la pandemia ha insertado una nueva realidad en todos los ámbitos de nuestra vida; en lo que respecta a la escuela, los cambios han sido inmensos y significativos. Las conductas se forman por la repetición de hábitos, de tal forma que, a pesar de estar en constante cambio y movimiento, algunas situaciones seguían siendo tan cotidianas como al inicio de la escolarización. La escuela abría sus puertas, recibía a los actores y empezaba el diario devenir; con una organización vertical y atendiendo las indicaciones de las autoridades educativas. 
La vida escolar transcurría con las altas y bajas; nuevas currículas, contenidos extensos, capacitaciones magisteriales, horarios, calendarios, y un sinfín de actividades cuyo fin persigue la socialización, adquisición de conocimiento, movilización de saberes, reforzamiento de actitudes, valores y destrezas, mismas que al incorporarse a la vida diaria, deberían ser plataforma para mejorar el ser y hacer de cada individuo ante la sociedad. La pandemia llegó de improvisto, no hubo tiempo de planear con antelación, los ajustes se han ido haciendo en el camino. 
A nivel mundial se precisó la necesidad de cerrar espacios que alberguen masas, entre estos se encuentran principalmente las escuelas, por el conglomerado que presentan y la capacidad destructiva y de expansión que tiene el virus. Han sido algunas las alternativas de educación propuestas; se han utilizado una diversidad de herramientas tecnológicas que permiten crear el vínculo de atención entre escuela y alumnos; como el uso de páginas de Facebook, WhatsApp, Classroom, y últimamente la televisión, Zoom, Google meet y Skype, entre otras. 
 Sin embargo, son muchos los obstáculos, deficiencias e inequidades que están dejando ver su realidad; primeramente la situación económica de una gran mayoría de la población, que carece incluso de lo más básico para la supervivencia; desigualdades sociales que ponen en desventaja a los más vulnerables, aunado a que son los padres de familia o cuidadores principales quienes se convierten en monitores de primera mano para apoyar el proceso de enseñanza, incurriendo en muchos casos en la desesperación y violencia psicológica y física contra los estudiantes ante la encomienda y magnitud de la tarea para la cual no están preparados. Otro factor importante es referente a la infraestructura endeble, cableados deficientes, se caen los sistemas, se va el internet o en el peor de los escenarios, hay lugares que no tienen el acceso a este. 
Respecto a los docentes se presenta otra desventaja, ya que, a más edad cronológica, más dificultades entraña el uso adecuado de los medios tecnológicos. Así mismo, las políticas educativas se perciben tambaleantes, indecisas, ya que, al desconocer el alcance de la pandemia, han surgido cambios y decisiones sucintas. Ante este panorama, solo queda el rayo de esperanza y optimismo que debe prevalecer ante las circunstancias adversas. 
 Deseando un fructífero año escolar, salud, bienestar y sobre todo, poder avizorar el fin de la pandemia.

Ventanas del alma. Página 54

Alejandro, era un hombre guapo, de buena estatura y complexión física, poseedor de bellos ojos amielados, en su mejilla se dibujaban dos hoyuelos al hablar o sonreír, con pelo rizado; a pesar de su buena apariencia, nunca contrajo matrimonio. Se dedicaba a las labores del campo, sembraba una parcela que tenía a la orilla del río, y cuidaba las cabezas de ganado que poseía. Vivía en casa de su madre, compartiendo techo con su hermana menor, quien tampoco le gustó la vida de casada. Él era el proveedor principal de la familia. Generalmente su único trabajo consistía en cuidar animales y tierra, traer leña, y vender ganado para tener dinero para cubrir las necesidades básicas del hogar. Corría el año de 1978, él contaba con cuarenta y cuatro años de edad, cuando fue invitado a trabajar como policía del municipio de Balleza, Chihuahua; un poblado pequeño con aproximadamente 2000 habitantes; a pocos días de su inclusión a la corporación policiaca, su carácter antes afable y conversador, dio un giro completo. Se mantenía pensativo, cabizbajo y empezó a mostrar comportamientos alarmantes. Hablaba solo, tenía una percepción delirante, el brillo de su mirada se fue opacando y una noche, se levantó en paños menores para perseguir a unos asaltantes imaginarios que rondaban su mente. Fecha fatídica donde se perdió completamente en el mundo de la locura. Su hermana mayor, busca una camioneta para que lo trasladen a la ciudad de Chihuahua, lugar donde se encuentra el hospital psiquiátrico recomendado por el galeno del pueblo, quien debió amarrarlo con una sábana y sedarlo para que no intentara bajarse del vehículo en movimiento. Pudimos conocer un poco de ese lugar, a través de las palabras atormentadas de su hermana, quien narraba angustiada el dolor de dejarlo completamente solo y perdido en sus delirios. A los pocos días volvieron a la ciudad para enterarse de su estado, no les permitieron verlo porque se encontraba indispuesto de salud; producto del tratamiento con violentas duchas frías y baños de asiento que le proporcionaban para fortalecer su sistema nervioso. Dos días después, de esa visita infructífera, la familia fue notificada con un telegrama de que debían pasar al hospital a recoger el cuerpo de Alejandro, asentando en el acta de defunción, causa de muerte: “Bronconeumonía fulminante”. El dolor de su partida marcó la existencia de la familia, sobre todo de su hermana, quien se consideraba culpable de haberlo llevado a ese lugar donde, en la búsqueda de su sanación mental, encontró el fin de su existencia. Aunado a ese duelo, quedó insertado en el contexto familiar, el fantasma del miedo; la desesperación e impotencia al recoger su cuerpo inerte, no les permitió ahondar sobre la génesis, desarrollo y comprensión de su enfermedad. La mirada que quedó grabado en los corazones de la familia, no fue aquella que lo caracterizó por tanto tiempo; en su lugar, aparecen sus ojos desorbitados, gravitando en un mundo de terror, imágenes inexplicables para quienes le amaron, desconociendo esa frágil línea entre locura y cordura.

sábado, 22 de agosto de 2020

Reseña "El libro de la enfermedad"

Esta reseña salió publicada en la Revista Literaria Pluma, X edición, Mayo del 2020. Este poema de largo aliento me atrapó de inicio a fin, motivo principal por el que escribí la reseña y recomiendo ampliamente su lectura.
https://es.calameo.com/books/005987299655a57b7a6bf   Página 250





Desde Argentina, por el relato: "Ventanas del alma"

Hoy como ayer, agradezco la oportunidad de un nuevo día.

martes, 18 de agosto de 2020

Último adiós

"Cuando alguien a quien amas se convierte en un recuerdo, la memoria  se convierte en un preciado  tesoro, donde queremos acaudalar todos y cada uno de los instantes de vida".

Una comunidad se conforma por cada uno de los habitantes que la moran, son quienes le dan sustento contextual e histórico; sus interacciones van conformando la memoria colectiva, por lo que todos y cada uno es importante para su desarrollo. De tal manera que cada pueblo va conformando sus ritos, costumbres y tradiciones y estos van trascendiendo generacionalmente.
Quiero hacer mención de uno de los ritos funerarios que se llevan a cabo en los Estados Unidos y que atrapó mi atención positivamente. Después del servicio funerario, se reúnen en la casa del difunto, llevan comida, bebidas y efectúan una especie de reunión social, forman pequeños círculos de convivencia que se van intercambiando y el tema central es referente a los buenos recuerdos que deja la persona en ellos.
Es una manera de despedirse, de rendirle respetos a quien emprende el viaje definitivo, incluso de aportar anécdotas y memorias que algunos de los deudos desconocían.
Bajo esta premisa y con el permiso de los administradores del grupo y los respetos y consideraciones que me merece la familia Villalobos, Villalobos, quiero hacer mención de algunas cosas que recuerdo de Agustín Villalobos; así mismo, debido a la contingencia sanitaria que estamos atravesando, nos es imposible acompañarles físicamente en este momento tan doloroso, por lo que podremos aportar recuerdos agradables de Agustín, que puedan servir de bálsamo y consuelo a sus deudos.
Cuando yo era pequeña, no había muchos carros de motor en el pueblo, él fue una de las pocas personas que tenían camioneta; manejaba con extrema precaución, llegaba y se estacionaba al frente de la tienda y bajaba ceremoniosamente a comprar sus cigarros “Raleigh” 
Su esposa, una mujer sumamente bella y cinco hijos con los que tuvimos la suerte de concurrir en distintos espacios y contextos.
Un hombre emprendedor, negociante, muy inteligente, ganadero, respetuoso y amable, quien se ganó el reconocimiento y aprecio de la gente que tuvimos la suerte de conocerle.
Tuvo una vida plena, rodeado de sus seres queridos; su cuerpo fue mostrando los signos y síntomas de la edad y hoy regresa a la tierra que le vio nacer.
Rogamos  al creador por la paz de su alma, la pronta resignación de su esposa e hijos y que brille para él la luz eterna.
Cada vez que alguno de sus moradores emprende el viaje final, se lleva consigo un trocito de la vida comunitaria; la vida sigue, pero ya nada es igual.

lunes, 17 de agosto de 2020

Soplos de Recuerdo. Revista Latina N.C.

https://www.revistalatinanc.com/2020/08/15/amor-filial/







Soplos del recuerdo

Oh, ¿dónde han quedado?
aquellos pequeños del ayer
me sumerjo en los laberintos de la memoria
buscando indicios de esos cambios
entonces imperceptibles…
demasiado sutiles y comunes
para ser visibles

Fueron tropezando con laderas
con montañas nebulosas y caminos curvos
penetraron en sigilosas cuevas
sumergidos en la bruma de la mar

En el transitar de la vida
dejaron regada su inocencia, juegos y candidez
y un día sin darme cuenta
brotaron semillas y rosas por doquier
su rostro se iluminó
su corazón se cubrió de estrellas
de galaxias
de pasión como común denominador

El mundo es un parto constante
Uno a uno
Les crecieron alas y dejaron el nido
y mis ojos formaron un río
de ausencias y espacios baldíos

Debí sobreponerme y aprender
a mirar desde el faro de sus tormentas
sus naufragios y tantos desafíos
observé la construcción de su armadura
las máscaras de hierro
y el ciclo de la historia
volvió a repetirse

La joven se transformó en mujer
el adolescente en hombre
luchando por la supervivencia
y la búsqueda de bienestar
sus hijos están creciendo
y el tiempo no pueden aprisionar





sábado, 15 de agosto de 2020

Antología "Emociones en tiempos de pandemia"




La Presidencia Municipal de Hidalgo del Parral, Chihuahua, a través de la Instancia Municipal de la Mujer, dirigida por la entusiasta y comprometida maestra Luz María Aguirre, tuvo a bien convocar a la ciudadanía a participar en la elaboración de un texto cuya temática girara en torno a la pandemia. El propósito central era buscar la catarsis y el desahogo emocional, así como el dejar un testimonio escrito de una situación histórica que la humanidad está atravesando. Atendieron a la convocatoria veinte mujeres y dos varones, utilizando distintos géneros literarios: narrativa, poemas y corrido.
La edad de los participantes oscila de entre las dos hasta las siete décadas. La voz emerge desde estudiantes, amas de casa, un intendente jubilado, maestras, poetas y escritores con una amplia gama de experiencia; todos unidos en un solo sentir, en un latido de corazones que volcó en papel sus emociones trascendiendo sus sentimientos y letras a la posteridad.
Participantes: Guadalupe Suárez Alvarado, Cinthia Gabriela Portillo Fierro, Alejandra Noemí Gallegos Baeza, Cuquis Sandoval Olivas, Patricia Pérez, Emmanuel Barrón, Germán Pérez Talamantes, Dinorah Gutiérrez Andana, Renée Nevárez Rascón, Cecilia Hayde Díaz Nuñez, Lilia Rosa Juárez Martínez, Erika Barraza Acosta, Margarita Pérez Meraz, Mariana Catalina Muriel Moriel, Rubí Myers, Victoria María Montemayor Galicia, Irene Martínez Gutiérrez, Rosa Elia Chávez Acosta, Zulema Holguín Sánchez, Maura Clío Perséfone Medina Nevárez, Anabella Rodríguez González

Revista literaria Pluma. Con el poema "Palabras migrantes"

Hoy como ayer, agradezco la oportunidad de un nuevo día.