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martes, 10 de noviembre de 2020

domingo, 8 de noviembre de 2020

Despidiendo a María Luisa Moreno de Olivas





No es fácil despedirnos de las personas con las que crecimos, que alumbraban su hogar con la luz del amor y solidaridad, mismos que son un referente con los que se crece en las pequeñas comunidades. Llegar a la casa de María Luisa, era encontrar la risa, el chiste, la chispa, alegría y una mesa con abundante comida para quien gustara compartir con ella y su familia el pan y la sal.

Ella era una persona que daba, gustaba de repartir su comida, sus bienes y las múltiples bendiciones que recibía en su casa; al visitarle, siempre solía salir con una sonrisa en el rostro, contagiada de su empatía, efusividad y el cariño que otorgaba a manos llenas.

Ella contrajo matrimonio con Reynaldo Olivas, de su unión nacieron cinco hijos: Rafael, Judith, Héctor Reynaldo (+), Ramón y María Luisa Olivas Moreno.

Hoy, la comunidad de Balleza, Chihuahua ha perdido una más de sus hijas, hay dolor y duelo en el aire; las campanas dejarán escuchar su melancólico sonido; las flores de su jardín se esconderán temerosas, se ha ido; su alma ya se encuentra volando por el firmamento y en su hogar queda la tristeza, el desaliento y el vacío.

Lágrimas y lamentos circundan el espacio, no es posible retener cuando llega el momento de partir.

Por este conducto expreso nuestras más sinceras condolencias ante esa pérdida tan irreparable; ante la imposibilidad de estar presente físicamente, quiero hacer patente el agradecimiento por su vida, porque fue una vecina, mujer, esposa y madre ejemplar.

 

sábado, 7 de noviembre de 2020

Seleccionada desde Puerto Rico

El Siglema 575, novedosa herramienta para enseñar a escribir poesía

“El Siglema 575 es una de las técnicas más nuevas para aprender a expresarse a través de la poesía y descubrir al escritor que todos tenemos dentro”, aseguró la maestra venezolana Patricia Schaefer Röder, quien el pasado miércoles impartió el taller Poesía Minimalista en la Biblioteca UDGVirtual.

El vocablo Siglema proviene de la conjunción “sigla y poema”. Consiste en poesía minimalista que es la tendencia a reducir y simplificar, ir a lo esencial y más puro, explicó.

En el taller, los participantes aprendieron una nueva forma de poesía minimalista y descubrieron esta nueva técnica de escribir como herramienta para enseñar y aprender a redactar.

jueves, 5 de noviembre de 2020

Decir adiós




https://www.elsoldeparral.com.mx/analisis/espejos-de-vida-decir-adios-5979022.html

 

 / JUEVES 5 DE NOVIEMBRE DE 2020

Espejos de Vida | Decir adiós

He sido testigo en el momento que algunos de mis seres queridos se han desprendido de su cuerpo terrenal; he observado sus momentos de lucha, balbuceos, desconciertos; entre gemidos, expresan ver alguien que les espera, que les muestra el camino; sin embargo, ellos se aferran a lo conocido, a no querer desprenderse del equipaje que el creador les confirió en el momento que arribaron al mundo; a no poder decir adiós a sus amados hijos, familia y personas que les han querido. Finalmente, han perdido la batalla y su espíritu y alma quedan flotando en el ambiente, se siente su presencia, incluso se escucha su leve respirar o sus pasos tenues al caminar.

En ese preciso momento que tomé conciencia de haberlos perdido, presa de la desesperación he vuelto a abrazar su cuerpo, queriendo rescatar su tiempo y volver a sentir su aliento; me recibe un ser inerte, sin calor, color o expresión; no hay nada que pueda compararse a la desesperación de soltar, dejar ir, buscar en el entorno del lugar, una luz o señal de su presencia; salir gritando y reclamando al Ser supremo, por ese dolor que traspasa el entendimiento y taladra hasta lo más profundo de los sentimientos.

Es una sensación de duelo, las emociones afloran y el miedo y desesperación se apodera de mi fragilidad humana, al no poder hacer nada para detenerlos, sino todo lo contrario, cuando la enfermedad ha destrozado su cuerpo, les alentamos a emprender el vuelo.

Aprender a vivir sin su presencia, desprenderse de sus cosas, almacenar en los recuerdos esos momentos que son el único vínculo de conexión.

Despedí a mi padre, abuela, tíos, suegros, mi nieta querida, mi hermana, mi prima y últimamente a mi anciana y adorada madre.

Visitar su tumba no es un atenuante para el dolor, es volver a tomar conciencia de que no están, se han ido y volver a caer en desconsuelo.

Este año, ni siquiera pudimos practicar esos ritos y tradiciones que cada año nos unen como familia y comunidad; darnos un tiempo en el panteón, llevar comida, flores, y tejer remembranzas compartidas de nuestros seres queridos.

Sin embargo, somos resilientes, nos levantamos después de caídos y volvemos a dirigir nuestra mirada al infinito, a abrir nuestros brazos y corazones para aprisionar la esperanza y el latir de las ilusiones.

Los altares de muertos no fueron parte del escenario comunitario, pero en muchos hogares, se encendieron veladoras, se arreglaron pequeños y grandes altares como un homenaje a los que han partido. Las redes sociales brillaron en todo su esplendor, con palabras, oraciones, plegarias, mensajes y recuerdos que llevan implícito ese amor que perdura a través del tiempo.

Sirvan estas lágrimas y este dolor constante, para valorar a todos y cada uno de quienes conforman nuestro entorno familiar, comunitario y amigos; aprender a expresar nuestros sentimientos y afectos, y disfrutar plenamente lo que aún no hemos perdido.

Todo se convierte en poesía


Hoy como ayer, agradezco la oportunidad de un nuevo día.

lunes, 2 de noviembre de 2020

Participando con "Estilo Mápula"

                      https://estilomapula.blogspot.com/2020/11/maria-del-refugio-sandoval-olivas.html?showComment=1604324971849#c4244541951911835862



                                Hoy como ayer, agradezco la oportunidad de un nuevo día.

Cortina de lágrimas

Hay momentos que la luz se extingue ante el fulgor de la oscuridad; el conocimiento de las cosas se pierde en el ramaje de la incomprensión y no penetra un  ray a la razón. Se ensombrece el pensamiento y caen gotas de pesadumbre en el corazón.

El equilibrio permite el balance de pensamientos y emociones, se encuentra tambaleante e incierto; hábitos y rutinas cual preámbulo a la fijación de conductas han sido modificados; la relación con la otredad es una amenaza; la fragilidad entre salud y enfermedad pende de un hilo; el miedo a la muerte es más intenso que nunca; me reconozco vulnerable; con miedo de perder a mis seres queridos o extraviarme en las brumas del olvido.

Las noches son el preludio de insomnio y pesadillas. El miedo se apodera de mis huesos, estoy expectante escuchando los ruidos y respuestas de mi cuerpo.

Los días tienen un flujo diferente, estático, con una dimensión de pesadumbre y expectación. Las celebraciones familiares y culturales se rigen por la frialdad de las cámaras; las interacciones se posesionan de la imagen, la palabra, pero falta el calor y la emoción de la cercanía. 

La profusión del canto de los pájaros llega nítida a mi conciencia; mis sentidos se han enaltecido, mi espíritu se encuentra expectante, despierto, para gozar el instante y aprisionar el momento vivido.

El aire circundante se convierte en cómplice del ayer, trayendo el baúl de los recuerdos, las sombras de los muertos, las risas, y socialización con los míos; hay un río cubierto de lágrimas que baña a los muertos y a los vivos.

La evitación se ha convertido en mi cómplice, huyo de noticieros, trato de escabullirme en las sombras de la ignorancia, para evitar el horror, incertidumbre y desazón que causa este infortunio. 

Los planes se han aplazado, todo ha quedado estático, suspendido, ocultando el rostro, alejándose de hábitos y rutinas, quedando en el limbo.

No puedo acompañar en su pesar a amigos que despiden a sus seres queridos. Tampoco puedo evitar el preguntar la causa del deceso, si hubo contagio o el observar a ese monstruo invisible en el roce de otro cuerpo con el mío.

Grandes pérdidas se están enfrentando, hay inmensos desafíos. El primero es sobrevivir y no enfermar, conservar el empleo, que el sueldo alcance, que la violencia frene y la corrupción se acabe.

Vivir sin miedos, sin incertidumbres. Gozar el abrazo y volver a experimentar lo que ya teníamos y no sabíamos valorarlo a profundidad.

Quiero que mi voz cimbre montañas, que los ecos taladren las entrañas de la tierra, que se eleven por el firmamento y se encuentre la vacuna que terminará con este tormento.

 


viernes, 30 de octubre de 2020

Una coterránea que se va

Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza Romanos 5:3-4 

 Estimados paisanos, lectores y amigos. Por encargo de mi querida ahijada Mika Sánchez, quien llena de congoja quiere hacer de su conocimiento el deceso de la señora Antonia Sánchez Aguirre, quien falleció en Estados Unidos, sus restos serán traídos a Balleza.


                1946-2020 
                     Antonia Sánchez Aguirre 
 
 Más allá del sol, yo tengo un hogar, hogar dulce hogar, más allá del sol. 

Esperanza latente de un día reencontrarnos con nuestros seres queridos. 
 Mujer, esposa, madre y abuela que parte en búsqueda de ese hogar permanente, dejando desconsuelo, tristeza y soledad a su familia. Le sobreviven su esposo Emilio Sánchez, con quien compartió sus sueños de matrimonio por 52 años. Procrearon cinco hijos: Juan, Francisco, Jesús, Micaela y María del Rosario; siendo su hogar bendecido por 19 nietos y 5 bisnietos. 
Dolor y desconsuelo por la compañera y madre ausente, rogando a Dios la reciba en su lecho y se vanaglorie en su presencia bendita. A nosotros, su familia, nos conforte en la pena por el vacío que deja su ausencia.

miércoles, 28 de octubre de 2020

Ha perdido la batalla

Hoy como ayer, agradezco la oportunidad de un nuevo día. Hace tiempo que escribí esta frase como slogan fijo en mi página; hoy más que nunca está vigente.
Con profunda tristeza comparto la noticia del deceso del ingeniero Enrique Villareal Almazan, quien el día de ayer emprendió el viaje sin retorno. Le sobreviven su esposa Norma Isela Loya Salinas y sus hijos: Lupita, Gisela y Luis Enrique. Volviendo al privilegio de la memoria se pueden recrear tantos momentos que nos tocó compartir en nuestra historia de vida. Cuando él llega a Balleza y corteja a Norma, se ganó no solamente su corazón sino el de toda la población, era un hombre franco, abierto, sincero, con una sonrisa y mirada afable, abierto al diálogo y la confianza. Aunque radicaban en Chihuahua, su visita al pueblo era muy frecuente, por lo que fuimos testigos del nacimiento y crecimiento de sus hijos y de la consolidación de su amor como pareja. Pedimos a Dios nuestro señor que lo reciba en su seno y a la familia, le de la entereza para sobrellevar esta terrible pérdida. Nos unimos a su pena y externamos por este medio nuestro más profundo sentir.

sábado, 24 de octubre de 2020

La poesía como fuente de catarsis

La poesía como fuente de catarsis Por Cuquis Sandoval Olivas De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, catarsis es la purificación de los estados del ánimo mediante las emociones que provoca la contemplación de una situación dolorosa. Los seres humanos vivimos inmersos en duelos constantes, que van desde la pérdida de una mascota, del empleo, del amigo, crisis financieras, tambaleo de la salud y el despedirnos de un ser amado. Lo importante no es lo que enfrentamos, sino la manera en que reaccionamos y las decisiones de vida que tomamos. En este artículo, se presenta la poesía como un bálsamo de sanación, no solo el escucharla, sino el ir aprendiendo a crearla. El escritor Bécquer dijo: ¿Qué es poesía? dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul ¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas Poesía eres tú. Esclareciendo el concepto que se tiene al respecto, se entiende que todo y todos somos poesía. Esta, es un género literario que tiene sus orígenes desde la cuna de la civilización griega, entendiéndose como una manifestación del sentimiento, que utiliza recursos estéticos para expresarse. En la medida que se va interiorizando, se aprende a discernir y comprender el mensaje, se enlaza una comunicación biunívoca con el poeta, haciendo las letras propias, como un traje a la medida de quien la crea y quien la escucha. Esta semana nutrí esa parte interior de mi ser, escuchando al poeta argentino Alberto Cortes, quien desafortunadamente falleció el año pasado, pero deja un legado de letras a la humanidad. “Qué suerte he tenido de nacer”, “Mi árbol y yo”, “El vino”, entre otros, son un alimento que fortalece espíritu y alma y trastoca el bienestar físico y emocional de quien las escucha, pues además de ser compositor, agrega armonía musical, voz y ritmo a sus composiciones. La música, es un elemento que por sí solo otorga bienestar a quien la disfruta, pero cuando se combina con el poema, es un engarce que cautiva y atrapa las emociones, llevando al recuerdo personal, familiar y de entornos cercanos, así como al tránsito de distintas etapas de la vida. De igual manera, escuché a otros poetas y a sus poemas musicalizados, como: Amado Nervo, con “Vida estamos en paz” (1916), cuya musicalización presenta diversos géneros musicales, desde la voz del pueblo de Cornelio Reyna, Miguel y Miguel y Pablo Milanés. Como formadora de docentes, reconozco el papel fundamental de la poesía en la salud emocional, por lo que es importante recurrir a esta, nadie ama lo que desconoce, y para conocer algo, es necesario traerlo a nuestro contexto e irnos apropiando de sus manifestaciones. Invito a la comunidad docente, a que vuelva su mirada a este género literario, que lleven a sus alumnos de la mano por su reconocimiento y grandes exponentes a través del tiempo y que finalmente, le expongan a un contexto impregnado de poesía, de catarsis de emociones y flujo de sensaciones, que permiten forjar una personalidad más justa, racional y humana. Cito el verso de Antonio Machado (1973): Caminante, son tus huellas el camino, y nada más; caminante, no hay camino: se hace camino al andar. Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.