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miércoles, 30 de julio de 2025

Equilibrios cotidianos



Equilibrios cotidianos

Y los días se suceden unos a otros desde el inicio de los tiempos, marcados por el constante movimiento de rotación de la Tierra. Cada jornada nos regala veinticuatro horas, de las cuales, al menos ocho están destinadas al descanso, imprescindible para estabilizar el organismo y regular nuestras funciones vitales. Si aplicamos esa operación matemática elemental, nos quedan dieciséis horas disponibles.

De esas dieciséis, generalmente dedicamos al menos ocho al cumplimiento de alguna labor: ya sea en el hogar, en un entorno profesional, educativo o comunitario. Las ocho restantes se distribuyen entre el cuidado personal, la práctica de ejercicio físico, la convivencia con la familia y amistades, la lectura, las visitas sociales, las compras necesarias, y las actividades recreativas como asistir al teatro, al cine, o simplemente caminar bajo el cielo abierto.

Y así, casi sin darnos cuenta, en un abrir y cerrar de ojos, el día cede paso a la noche, y esta anuncia el inicio de un nuevo amanecer. Los días se suman a las semanas, las semanas a los meses, y los meses conforman los años. El tiempo avanza implacable, con la misma cadencia desde el origen de la vida.

Dentro de este continuo devenir, se presentan múltiples circunstancias, algunas previstas y otras imprevistas. En cada caso, existen matices, decisiones y emociones que nos definen y nos impulsan, pues el ser humano responde tanto a lo que ocurre en su interior como a lo que lo rodea. Las emociones, entendidas como percepciones conscientes o inconscientes ante estímulos internos y externos, se manifiestan en complejas respuestas neurofisiológicas que involucran al cerebro, al cuerpo y al espíritu.

Estas reflexiones someras me llevaron a recordar al psicólogo y pedagogo Jean Piaget, quien fundamentó en su tesis que cuando logramos asir el conocimiento, llegamos al equilibrio, pero luego, volvemos a entrar en ese proceso de desequilibrio que nos lleva a esa búsqueda utópica de felicidad y bienestar. Este ciclo constante de equilibrio y ruptura es, tal vez, la esencia misma del crecimiento humano: nunca estamos completos del todo, siempre en movimiento, en construcción.

Muchas personas —expertas o simplemente sabias desde su experiencia— comparten consejos, ideas y alternativas para lograr una vida más plena y significativa. Desde perspectivas espirituales, cognitivas o sociales, todos los enfoques buscan el mismo fin: el bienestar. Porque, aunque somos individuos únicos, necesitamos del otro para reconocernos, dialogar y reencontrarnos. De ahí la relevancia que han cobrado las redes sociales en la actualidad: espacios virtuales donde compartimos, nos expresamos, buscamos compañía o simplemente nos dejamos ver.

Sin embargo, la inmediatez digital suele desplazar lo importante, y muchas veces caemos, casi sin notarlo, en la trampa de la procrastinación. Pasamos largas horas frente a pantallas, consumiendo contenido efímero, y olvidamos los placeres esenciales que la naturaleza nos ofrece generosamente: el sonido del viento entre los árboles, la conversación sin prisas, el aroma del café recién hecho, la caminata sin destino, o el abrazo que no necesita palabras.

Tal vez —y solo tal vez— habría que hacer una pausa, mirar el cielo y recordar que cada día es una oportunidad única, irrepetible e irreemplazable. Y que el tiempo, ese viejo maestro silencioso, no espera a nadie.



jueves, 24 de julio de 2025

Taller sobre el fomento de la lectura en redes sociales


Recursos de lectura sugeridos


  • rtve. es (24 de marzo 2021). Qué es #BookTok? Descubrimos la tendencia literaria que triunfa entre la generación Z. https://www.rtve.es/playz/20210324/booktok-tendencia-viral/2083407.shtml

  • queleerlibros (5 de abril 2021) BookTok: la nueva forma de recomendar libros. https://queleerlibros.com/booktok-la-nueva-forma-de-recomendar-libros/

  • Kronenberg, Maxi. (1 de abril 2021) Booktokers, los nuevos influencers de los libros. Clarín.  https://www.clarin.com/cultura/millones-seguidores-booktokers-nuevos-influencers-libros_0_AMVHxrRax.html

Recomendaciones de cuentas de bookstgrammers:


  • Trestrece. https://www.instagram.com/313trece/

  • Epílogo: https://www.instagram.com/epilogo_canal/

  • Lecturista. https://www.instagram.com/lecturista/

  • Sra.Lectora. https://www.instagram.com/sra_lectora/

Recomendaciones de cuentas de booktokers:


  • Epílogo. https://www.tiktok.com/@epilogo_?lang=es

  • Burbuja de Letras: https://www.tiktok.com/@burbujadeletras?lang=es

  • Ya déjame leer: https://www.tiktok.com/@yadejameleer?lang=es

  • Elyse Hernández. https://www.tiktok.com/@elysehdez19?lang=es

  • Leer en todas partes. https://www.tiktok.com/@leer_en_todas_parteslang=es

  • Nena Monstruo. https://www.tiktok.com/@nenamounstro?lang=es

Recursos de lectura sugeridos




 



miércoles, 23 de julio de 2025

Conclusión de taller







Este cursó constó de catorce sesiones semanales, trabajamos por más de dos horas en cada una, con comentarios pertinentes a previa lectura de textos. Nuestro asesor Jonathan Álvarez, con un excelente dominio de los temas, empático y agradable. 
  • De José Donoso, se leerá el comienzo de Historia personal del Boom.
  • De Julio Cortázar se leerá "Casa tomada".
  • De Amparo Dávila, se leerá "El huésped".
  • De Álvaro Mutis, se leerá La nieve del almirante.

  • Sesión 2
  • De Pablo Palacio, leeremos "Un hombre muerto a puntapiés".
  • De Osvaldo Lamborghini, "El niño proletario".
  • De Clarice Lispector, La hora de la estrella
  • De Mariana Enríquez, "El chico sucio".

  • Sesión 3
  • De Lugar común la muerte (Tomás Eloy Martínez) vamos a leer el capítulo "Fases lunares de Macedonio".
  • De Santa Evita leeremos el capítulo 3 "Contar una historia".
  • De La noche es virgen leeremos el primer capítulo.
  • De Laura Restrepo los artículos adjuntos.
  • De Los divinos leeremos el primer capítulo.
Sesión 4
  • De Roberto Bolaño "El policía de las ratas", cuento que está dentro de El gaucho insufrible.
  • De Kafka van a leer "Josefina la cantora".
  • Leerán las primeras 10 páginas del capítulo "La parte de los crímenes" de la novela 2666.
Sesión 5
  • Del libro Llamada perdida, de Gabriela Wiener, van a leer "Advertencia", "Tres" y "Acerca de lo madre". 
  • Del libro El matrimonio de los peces rojos, de Guadalupe Nettel, van a leer "Hongos".
    • Del libro El cuerpo en que nací de Guadalupe Nettel.
Sesión 6
Sesión 7
  • De Selva Almada (Chicas muertas) .
  • De Valeria Luiselli (Los niños perdidos).
Sesión 8
Sesión 10
sesión 13
  • La novela Casas vacías (Brenda Navarro).
  • Lo que alcancen a leer de Furia (Clyo Mendoza).
Sesión 14
  • La perra (Pilar Quintana).

viernes, 11 de julio de 2025

El poder de los hábitos




https://oem.com.mx/elsoldeparral/analisis/espejos-de-vida-el-poder-de-los-habitos-24698565 

    Se dice que la repetición de acciones tiende a establecer conductas, y estas, a su vez, son la antesala de los hábitos. Como todo en la vida, los hábitos tienen dos caras: una luminosa, que edifica y da sentido, y otra que puede conducir al deterioro, como ocurre con las adicciones, la inactividad o el descuido de la salud.

    Este escrito se enfoca en esa primera faceta: la que da estructura, gozo y propósito a mis días. Hablo de esos ejercicios cotidianos que, con el paso del tiempo, se han convertido en parte esencial de mi Ser y Hacer. Son hábitos forjados con disciplina, constancia y una enorme pasión por vivir con plenitud.

    Soy una lectora apasionada, y cada jornada comienza a las cinco de la mañana, aun cuando la almohada susurre que me quede un poco más. Una hora de lectura y otra de escritura abren el telón del día; luego me preparo un desayuno nutritivo, de esos que reconfortan el cuerpo y el alma. Continúo con una hora de gimnasio —donde disfruto levantar pesas—, seguida de una buena dosis de zumba que activa mi energía. Después, me entrego con entusiasmo a dos horas de práctica al cachibol y una más en la Casa de los Abuelos, donde convivo con otros adultos mayores, compartiendo experiencias, talleres y alegría.

    Aunque pueda parecer una agenda apretada, esta organización me permite disfrutar todo lo que amo: cultivar la mente, fortalecer el cuerpo y alimentar el alma. Además, participo activamente en redes sociales dedicadas a la literatura, imparto talleres y pláticas, y siempre encuentro un momento para cultivar la semilla de la amistad y compartir con quienes me rodean.

    Mi necesidad de aprendizaje es infinita. Apenas concluyo un taller o diplomado, ya estoy en busca de nuevos espacios para seguir aprendiendo. Para mí, el conocimiento no tiene fin ni edad; es una fuente constante de renovación que alimenta mi curiosidad, enriquece mis actividades y da sentido a mi caminar.

    Soy maestra jubilada, madre de cinco hijos que ya han trazado su propio camino, y orgullosa abuela de diez nietos que iluminan mis días. Comparto mis días y noches con el hombre que elegí como compañero de vida.   Nuestro hogar se ha cimentado en el respeto mutuo, en el acompañamiento que impulsa el crecimiento personal. Sabemos que cuando cada quien florece desde su individualidad, ese bienestar se refleja en la armonía y fortaleza del hogar. Así, el amor se convierte no en una atadura, sino en un espacio compartido donde ambos elegimos crecer y acompañarnos.

    Nuestras mascotas son dos perros, compañeros fieles de esta etapa llena de movimiento y amor. Amo viajar, descubrir nuevos paisajes, nuevas historias, nuevas formas de habitar el mundo.

    Reconozco que el cambio es una constante y es parte del crecimiento y desarrollo, con el paso de este, algunas actividades han cambiado, otras se han sumado, pero lo que permanece es el impulso de vivir con sentido. He aprendido que los hábitos no sólo ordenan el tiempo: también nos revelan, nos sostienen y nos transforman. Organizar la vida con pasión, entrega y compromiso, trae consigo serenidad, bonanza  y muchas alegrías.


Antología 2025. Mis aportaciones de la página 60 a la 63


lunes, 30 de junio de 2025

La Casa del Abuelo










La casa del abuelo

Casa es un concepto que va más allá de una ubicación geográfica: es un espacio con instalaciones propias, creado para brindar atención, cuidado y, sobre todo, sentido de pertenencia a cada uno de los integrantes inscritos.

Es una casa que huele a tiempo y a memoria, con paredes que murmuran historias y ventanas que se abren como brazos al viento. No es una casa cualquiera: es un refugio tibio, un rincón sagrado donde el reloj se detiene a escuchar las voces del alma, las risas francas y las anécdotas entrañables del adulto mayor. Porque en ellos habita el alma de la experiencia y de los sueños vividos y por vivir.

Esta casa guarda el aroma del recuerdo. Su jardín es una invitación a la vida, a contemplar el vuelo de las estaciones, donde el aire se impregna de fragancias persistentes. La puerta se abre como una dimensión hacia otro mundo, un lugar donde se renuevan las perspectivas y se trazan nuevos caminos para seguir transitando la existencia con dignidad.

Los pasos que cruzan este umbral son diversos: hay quienes caminan con apoyo de un bastón, con la sabiduría de quien ha aprendido a hacer pausas; otros llegan presurosos, con paso firme y mirada resuelta. Todos se dirigen a su taller preferido, como sembradores que depositan en tierra fértil sus ilusiones, sueños y esperanzas cotidianas. Porque esta casa es un templo sin oro ni vitrales, pero vibrante de energía, sinergia y movimiento: voluntades unidas que laten al compás pausado del tiempo amable, mientras la luz dorada cae como caricia sobre los rostros surcados por los años.

Aquí, cada rincón cuenta. El corredor largo es camino de saludos afectuosos e intercambios de palabras que alivian. La cocina, corazón palpitante, es regazo donde no solo se preparan alimentos: allí se cuecen recuerdos, se amasan ternuras, se nutre el alma. El patio, con su bugambilia rebelde y sus árboles frutales, cobija bancas bajo la sombra, donde reposan los anecdotarios de una vida bien vivida.

Los integrantes de esta casa son guardianes de la experiencia. Conservan saberes acumulados, pero saben que cada día es también una oportunidad para seguir aprendiendo. Aquí se ejercita el cuerpo, se estimula la mente, se honra la palabra y se fortalece el lazo social, porque compartir también es sanar.

En la Casa del Abuelo se viven con dignidad los valores universales: respeto, tolerancia, amor, libertad y solidaridad. Cada quien es dueño de su tiempo, el cual se ofrece generosamente a la convivencia, al encuentro y al constante aprendizaje. Todos y cada uno somos útiles. Todos somos importantes. Las canas son coronas, y las arrugas, mapas de un viaje largo y valiente.

La Casa del Abuelo no es un asilo: es un espacio de reencuentro, un santuario donde la tercera edad no representa un final, sino una plenitud. Un lugar donde el tiempo no se teme: se abraza. Donde cada día es una segunda oportunidad para florecer en el otoño.

Como toda casa, tiene cabezas principales, además de un grupo de voluntarios que apoyan en la enseñanza de distintas disciplinas.

Y así, al concluir el horario seleccionado, uno se lleva más de lo que trajo: un silencio distinto, una lección invisible, una promesa tácita de volver. Porque en la Casa del Abuelo, uno también se encuentra consigo mismo.