https://oem.com.mx/elsoldeparral/analisis/espejos-de-vida-todo-tiene-su-tiempo-28135755
"Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora... tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado".
Eclesiastés 3:1-2
Por Cuquis Sandoval Olivas
Con esta cita bíblica se despliega un sinfín de significados, precisamente por la bifurcación de caminos que propone; múltiples acepciones que varían de acuerdo con la perspectiva, el contexto y la situación específica desde la cual se mire. No se trata de una verdad única e inamovible, sino de una invitación constante a la interpretación, al discernimiento y a la lectura interior que cada etapa de la vida presenta.
Para este escrito, hago mención de diversas experiencias recientemente abordadas dentro de mi caminar por el aprendizaje: un sendero infinito en el que, una y otra vez, he encontrado tierra fértil y el tiempo propicio para sembrar. Ese acto de plantar —ideas, palabras, proyectos— ha dado lugar a una cosecha abundante, pues en la medida en que se exploran resquicios antes inadvertidos, comienzan a vislumbrarse nuevos horizontes de comprensión, más amplios y más luminosos.
El mes de enero del año en curso es parte del pasado. Lo realizado a lo largo de estos treinta y un días responde, en gran medida, a nuestra organización y al cronograma personal de actividades trazadas. En mi caso, he logrado avanzar en algunos proyectos, otros permanecen en reposo —como semillas que aguardan su estación— y varios más han llegado a concretarse. Mi agenda se encuentra pletórica de ocupaciones ligadas en primera instancia con la familia, con las amistades y seguidamente con la lectura, escritura, creación poética, talleres, cursos y otras labores afines que alimentan tanto el espíritu como el intelecto.
En nuestra sala de lecturas “Leyendo y Reconstruyendo”, terminamos el libro de “Sira” escrito por María Dueñas e iniciamos “Las cosas que no existen” de Enrique Servín. Estos espacios de interacción permiten estrechar lazos con autores, libros, contextos y así, cada texto se convierte en un pretexto para seguir conviviendo y aprendiendo.
Hice un alto en lo concerniente al ejercicio, una fractura en el dedito de mi pie izquierdo ha impuesto una pausa forzada en ciertas actividades habituales. El gimnasio, el cachibol y las visitas al Jardín del Abuelo han tenido que entrar en reposo temporalmente. Este alto inesperado, lejos de asumirse como una limitación absoluta, se ha convertido en una oportunidad: he podido intensificar aquellas tareas que realizo desde la comodidad de mi escritorio, al tiempo que me permito el descanso y el deleite de algunas series y películas en Netflix. Así, incluso en la inmovilidad parcial, el aprendizaje continúa, recordándome que siempre existen otros caminos para avanzar, aun cuando el paso deba ser más lento.
I
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Bienvenido a mi blog, no te retires sin dejar tus comentarios.